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Habló la mamá de la joven atacada con líquido corrector en el ojo: "Ha quedado dañada para toda su vida"

FM latucumana 95.9

Adriana, mamá de Camila, joven que en 2022 sufrió una agresión en su ojo por parte de un compañero, lo que le hizo perder la vista, habló sobre La Tucumana de Mañana sobre el caso y cómo avanza el juicio contra el colegio. VIDEO.





El 9 de junio de 2022 no fue una fecha más para Camila y su familia. La joven -que hasta ese momento era estudiante del colegio San Carlos- asistió a clases, y durante una de las materias, sus compañeros comenzaron a portarse mal, lo que llevó a que el docente a cargo fuera a buscar ayuda para controlarlos. En ese momento, la adolescente de 13 años, salió afuera por miedo a que ocurra algo malo, pero volvió a entrar antes de que el profesor volviera por temor a que la retaran. Fue entonces cuando otro de sus compañeros agarró un líquido corrector, le sacó la tapa y se lo lanzó a su ojo, causándole un daño irreparable. Hoy, un año después, Adriana, mamá de la niña, habló con La Tucumana de Mañana. Pide que se haga justicia y que el colegio pague por lo ocurrido.

“El 9 de junio de 2022 tuvo una accidente en el colegio, un compañero le tiró un líquido corrector que le penetró en el ojo derecho, le dio en el globo ocular y estuvo a punto de perder todo el ojo. Le hizo la reconstrucción del globo ocular y perdió el cristalino y el iris. Yo digo accidente, pero los chicos en hora de clases estaban tirandose cosas, pero este chico lo destapo al líquido y con la punta lo lanzó”, comenzó relatando la mamá de la joven en diálogo con Oscar Mazza.

"No estaban solos, había un profesor, pero como los chicos estaban molestando,  se fue a buscar a alguien porque no los podía controlar. Mi hija había salido un ratito porque es de bajo perfil, pero ahí nomás entró porque tenía miedo de que el profesor la retara cuando regrese. Volvió, se sentó y ahí pasó", se lamentó Adriana. 

Tras detallar el accidente, la mujer contó cómo fue el proceso médico: "La llevaron en ambulancia al hospital del seguro del colegio, la vio el oculista y dijo que la tenían que intervenir urgentemente porque el ojo estaba destrozado. Le había hecho estragos el líquido. La operación duró más de tres horas. El médico me dijo que entraban y no sabían a qué hora iban a salir porque hay que ver con que nos encontramos. Se han dado con eso: tenía líquido por todo el ojo y le rasparon y le sacaron lo que más pudieron. El médico trató de salvarle el ojo haciéndole una reconstrucción. Ella directamente no ve de ese ojo. En ese entonces tenía 13 años".

Si bien la mujer se refiere al hecho como un accidente, no duda que la responsabilidad es del colegio, ya que debía controlar a todos sus alumos durante el horario escolar: "Hice una presentación porque mandé a mi hija al colegio, como todo padre, y ahí se tienen que hacer cargo y cuidar a los hijos y que vuelvan en las mismas condiciones a su casa. No se han responsabilizado de nada por mi hija, solo llamaron los dos primeros días y después nunca más. Ni siquiera los padres del niño que hizo eso".

Este mal accionar del colegio, ubicado en Virgen de la Merced al 400, llevó a que la familia de la víctima iniciara un proceso legal: "El juicio será por daños y perjuicios. Está en la primera etapa porque no ha habido ningún acuerdo cuando se hicieron las audiencias conciliatorias. No se quieren hacer cargo de nada y ellos son los responsables de todos los alumnos que van al colegio". 

A pesar de que la joven tuvo el procedimiento cubierto, Adriana expresó que se trata del seguro escolar y no de la intervención de la institución educativa: "Mi hija si tuvo la cobertura de la intervención pero es del seguro, no del colegio, algo por lo que yo pague cuando la inscribí. El juicio todavía no tiene fecha".

El drama de esta familia se inició hace más de un año, y, a pesar de que su entorno trata de que su vida sea lo más normal posible, este accidente marcó terriblemente a la vida de la niña: "Tiene que estar reducida a muchas cosas. Tratamos de que tenga una vida casi normal, pero nunca va a ser igual porque ella no ve ese ojito. Tiene que tener muchos cuidados para salir. Lo que en un futuro quería hacer no lo va a poder, como deportes, porque si se llega a golpear el ojo lo puede perder. Ha quedado dañada para toda su vida. Ella y nosotros. Las primeras veces han sido terribles, se sentía mal y no paraba de llorar", contósu mamá en el cierre de su entrevista con La Tucumana de Mañana.