Carlos Díaz, el tucumano que impulsa un merendero para paliar el hambre y el consumo problemático
En el barrio Los Vázquez las necesidades son grandes. Un grupo de jóvenes creó el Merendero Guadalupe y apelan a la solidaridad de los tucumanos para poder asistir a casi 100 niños y niñas. Cómo ayudar. Video.
Carlos Díaz. Foto: Franco Carletto.-
Cerca de la autopista, en San Miguel de Tucumán, se encuentra el barrio Los Vázquez. Allí, Carlos Díaz, junto a otros jóvenes, impulsan un merendero con fondos propios desde hace 6 meses, el objetivo es paliar la situación de pobreza y hambre que existe en su barriada. El merendero se llama “Merendero Guadalupe” y asisten casi 100 niños y niñas que residen en el barrio. Carlos Díaz cuenta que el nombre del merendero lo pusieron por una niña que perdieron en el barrio.
El grupo de jóvenes que lleva adelante el merendero se han recuperado de consumos problemáticos y ayudan a otros chicos del barrio que estén atravesando por lo que ellos ya pasaron. Al merendero lo hacen a pulmón y apelan a la solidaridad de los tucumanos y tucumanas para poder sostener este proyecto.
“Nosotros impulsamos esto por la necesidad, la falta de recursos y el hambre que ha crecido un montón. Y, más que nada, para hacer la prevención y la asistencia de las adicciones. En el mismo momento hacemos la prevención para que no caigan en sustancias, en el merendero ayudamos en el tema si lo podemos internar. No tenemos recursos suficientes para llevar a cabo lo que queremos hacer, pero hacemos lo que podemos, no tenemos ayuda de nadie, lo hacemos a pulmón. La merienda lo hacemos los martes y jueves para poder brindarles la merienda a los chicos, los compañeros ponen del bolsillo propio y la gente que tenemos en las redes sociales, que se llama Merendero Guadalupe, nos colaboran”, le cuenta Carlos al periodista Franco Carletto de eltucumano.
La situación del hambre ha crecido mucho más que lo que sabia haber habitual. El tema del consumo no es digno ver a un chico de 12 años drogándose en la esquina, robando, arruinándose la vida pudiendo estar en una escuela. En el tema del hambre, la gente vive de los comedores, del cartón, de la botella, trabajan muy precario. Nosotros a través del merendero invitamos a los chicos a que se sumen, no es tan solo una merienda sino también le brindamos contención, charlas de Educación Sexual, de consumo problemático, de cómo pueden salir y qué les puede esperar para que no caigan en las adicciones. Y con los chicos más grande tratamos de llegar a ellos con la asistencia para poderlos derivar y acompañarlos en una internación. Es muy triste también de las mujeres que están padeciendo cosas en el barrio y nadie hace nada, el gobierno ausente.
Gracias a la ayuda que recibió, Carlos logró recuperarse de las adicciones y hoy su mayor meta es ayudar a otros que están pasando por lo mismo. “Yo hace diez años estaba en el consumo, en la delincuencia, en la mala vida. Es un mundo, una vida donde nadie quiere entrar, pero vivir en la villa es difícil porque la droga está en cualquier punto que te pares. Yo tuve la posibilidad de conocer gente que me ayudó en el proceso de recuperación, que me brindo mucha contención para poder salir. Cuando le encontré el gustito a la vida, que la vida vale, me ayudaron y pude capacitarme y recibirme de operador socio terapéutico, que es una profesión que estoy ejerciendo, de poder ayudar a los otros, así como lo hicieron conmigo”, cuenta.
Respecto a lo que más necesitan, afirma: “El barrio es chico y las necesidades son grandes de los consumos de los jóvenes. Ahí se está luchando por un centro deportivo que se esta construyendo, pero lo que nosotros pedimos es gente capacitada que pueda estar adentro del barrio cuando sea necesario para la ayuda de internación de un sujeto que tiene problemas de consumo”.
Se acerca el Día del Niño y desde el merendero buscan ayuda para poder realizar el festo, para colaborar se pueden contactar con el Merendero Guadalupe o al telefono personal de Carlos Díaz: 3813483976
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