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"Le pido a Dios todos los días que provea": la dura realidad de un comedor tucumano que alimenta a cien personas

FM latucumana 95.9

En la casa de Sandra Hoyos, en el barrio San Francisco, funciona el comedor “Bon Apettit” del que dependen familias enteras. Hoy necesitan de la ayuda de todos los tucumanos para poder seguir funcionando. Cómo ayudar.

Imagen Ilustrativa.-





La inflación que tiene como consecuencia el aumento de los alimentos perjudica a todos los tucumanos y tucumanas, pero especialmente a aquellos que dependen de los comedores comunitarios para alimentarse ya que sus ingresos son o nulos o muy bajos y no llegan a cubrir la canasta alimentaria.

Sandra Isabel Hoyos, es una tucumana, referente del comedor “Bon Apettit” que, junto a otras personas del barrio San Francisco, cocina para casi cien personas.  “Hoy en día mi casa es la casa del barrio y me siento feliz de poder asistir a mis compañeros, yo siempre les pido a las chicas el respeto y la dedicación porque poner un plato en la mesa es muy importante, yo siempre les digo que hagan de cuenta que tienen que servir en su familia una mesa con cien platos”, afirma Sandra en diálogo con Ana Pedraza en La Tucumana de Mañana (FM latucumana 95.9).

“La realidad está muy dura, muy complicada. Antes nos reuníamos una vez a la semana y armábamos el menú para todos los días, pero tristemente ahora no podemos hacer eso. Ahora cocinamos de acuerdo con lo que nos alcanza, vamos viendo lo más barato, donde conseguimos mejor precio”, cuenta sobre las nuevas dificultades que deben atravesar en este último tiempo de crisis económica.

Además, cuenta que desde el comedor tienen un proyecto productivo de panadería. De esta manera, todo lo recaudado con la venta de estos productos es destinado al comedor. Para financiarse, además del proyecto, los integrantes hacen un aporte mínimo por persona y desde el estado, con políticas alimentarias, reciben alimentos secos, es decir fideos, salsa de tomate, aceite, leche, etc. “Tenemos veinticinco familias que pertenecen al comedor, entre esas familias tenemos familias que no tienen ingreso entonces no realizan aportes, en otro caso tenemos otra familia que quedaron huérfanos los niños entonces tenemos que hacernos cargo, son de niños que tenemos que sostener en la comida”, cuenta la referente sobre la situación.

“Lo único que hago todos los días cuando me despierto es pedirle a Dios que provea para poder servir el plato de comida en cada mesa y trabajar duro porque es imposible, no llegamos. Consultamos los precios a la mañana y a cuando vamos a comprar ya han subido o te dicen directamente que no hay o no alcanza. Lo que nos ayuda mucho es que soy recibida de cocinera profesional y puedo armarme y decir a ver que tengo, que puedo cocinar”, cuenta. 

Para ayudar al comedor “Bon Apettit” se pueden dirigir a la casa de Sandra en el barrio San Francisco de la capital tucumana, Manzana 9, casa 22. También pueden realizar una transferencia al alias: ISABEL.HOYOS

“Cualquier ayuda por mínima que sea, así sea una cebolla, nos ayuda un montón. El aporte económico, así sean 50 pesos ayuda, lo que parece poco para nosotros es mucho porque tenemos la suma de todo”. 

Por último, Sandra hace un pedido especial a todos los lectores de eltucumano y a la audiencia de latucumana: “No pudimos festejar el día del niño así que estamos organizando para el sábado a las 10 de la mañana así que cualquier cosa que pueda sumarse sería ideal”.