"Estamos en peligro": cultivadores de cannabis denuncian allanamientos ilegales en Tucumán
La semana pasada allanaron cultivos y detuvieron a un experto en cannabis medicinal. La comunidad cannábica de la provincia denuncia una persecución y se movilizará el sábado: “A alguien le conviene que el porro siga siendo ilegal”.
Foto de https://diputadosbsas.com.ar/
Hace ya una semana que Charbel González Saravia no se puede mover de su hogar mientras siente que su salud se deteriora día a día. El cultivador cannábico de 41 años padece hemofilia severa y está con prisión domiciliaria desde que la policía allanó su casa en Tafí Viejo. A pesar de estar registrado como cultivador medicinal, los efectivos se llevaron sus plantas y distintos instrumentos con los que prepara su medicina. En el mismo día y en distintos puntos de la provincia se produjeron allanamientos en otros dos domicilios. El objetivo fue el mismo: cultivadores registrados que se encuentran amparados por la ley. Desde entonces, la comunidad cannábica tucumana está alerta y se movilizará este sábado a las 17 en el Parque Avellaneda bajo la consigna “No más presos por plantar”.
“Estoy detenido con prisión domiciliaria por estar bajo la ley. Me encuentro en una posición que no entiendo. Los policías han llegado a mi casa buscando un lavarropas robado que yo supuestamente había comprado y, desde ahí, llamaron a la Digedrop. Tengo el REPROCANN (Registro nacional de personas autorizadas al cultivo con fines medicinales y/o terapéuticos) y soy diplomado superior en cannabis. Les presenté mi certificado de discapacidad porque tengo hemofilia severa y sufro de dolor crónico. Les mostré mi historia clínica, un estudio que se hizo con mis productos medicinales y una tesis y, aun así, me han secuestrado todo”, cuenta Charbel a eltucumano.com.
Tanto Charbel como los otros dos cultivadores que fueron allanados la semana pasada habían participado días antes de una copa cannábica que se desarrolló en Tafí Viejo. Todo parece indicar que la policía provincial fue a cazar a un zoológico: infiltró a un agente en el evento, obtuvo información sobre los participantes y después procedió a requisar los domicilios de los cultivadores. Sin embargo, en todos los casos, se trató de personas que se encontraban registradas y autorizadas a tener plantas en sus casas. Además, al momento de irrumpir en las moradas, los efectivos argumentaron la supuesta existencia de otros delitos.
El REPROCANN, regulado por la ley número 27.350, posibilita a los cultivadores registrados a tener hasta nueve plantas en etapa de floración. Según aclara Charbel, su cultivo cumplía con las condiciones que establece la legislación vigente: “Estoy bajo la ley porque tenía nueve plantas floradas, el resto eran plantines y brotes donde no se encuentran cannabinoides, que es el componente psicoactivo. Me los llevaron de pura maldad nomás. En el REPROCANN dice mi dirección donde tengo mi cultivo, es decir que el Estado sabe, no tengo nada que ocultar. Presenté todos mis papeles y aun así allanaron todo por orden del fiscal”. El informe policial habla de un “laboratorio de marihuana” y consigna el secuestro de alrededor de 100 plantas, como si se tratara de un golpe al narcotráfico y no de un usuario que necesita de los productos cannábicos para mejorar su calidad de vida: “Creo que es una persecución política porque se ven más allanamientos a cultivadores que allanamientos a bunkers donde venden merca y paco. Allanan a los cultivadores que tienen la dirección registrada en el REPROCANN”.
“Todo lo que se llevaron lo necesito por mi enfermedad, ya que mi obra social no me da los medicamentos. Encima ahora viene el Estado y me saca lo que tomo para mi dolor crónico porque no puedo tomar opiáceos. Creo que acá hay una persecución y mi cuerpo se va deteriorando día a día. Si no puedo recuperar mis cosas, me empiezo a incapacitar más sin mis medicamentos, empiezo a perder movilidad”, comenta el cultivador que es experto en cannabis terapéutico y ha donado medicamentos cannábicos para los pacientes del Hospital de Niños, Hospital del Este y Hospital Fernández con fórmulas que han sido controladas en la Facultad de Bioquímica de la UNT.
“Lo que pasa acá es que hay mucha ignorancia y la ignorancia mata a la gente. Esto que pasó puede ser un punto para decir basta y que toda la comunidad científica, los especialistas y los cannabicultores armen una mesa donde se capacite a las fuerzas de seguridad y al poder judicial. Esto puede ser un precedente en Tucumán”, remarcó.
Para el abogado especialista en derecho cannábico Patricio Char este es un modus operandi policial que se repite en muchos de los allanamientos que se realizan en la provincia: “Vengo denunciando hace rato estas actividades ilegales a los fines de poder allanar domicilios de cultivadores. Lo que pasa acá es que la policía debería buscar a los que se conocen como transas, pero, como no están haciendo las cosas como corresponde, se llevan puestos a los cultivadores. En vez de investigar previamente como indica la ley, utilizan los datos de los cultivadores y, a partir de esos datos, inventan causas para entrar a los domicilios. Tanto la policía como la fiscalía y los jueces convalidan ese accionar ilegitimo”.
Según explicó el letrado, la policía suele aducir la denuncia de otros delitos como excusa para poder allanar los domicilios de los cultivadores y secuestrarles las plantas, aun cuando estos se encuentren registrados: “El allanamiento va con una orden del juez, pero, por lo general, todo el contenido de la denuncia es falso. La policía provincial viene aplicando estas prácticas ilegales y viejas que vienen de los tiempos de la dictadura que consisten en inventar datos para poder allanar un domicilio”.
“Tienen que saber todos los cultivadores de la provincia que estamos en peligro y desprotegidos y esto se corrige de manera muy fácil: trabajando y estudiando para que la policía trabaje como corresponde. Es importante que las autoridades se pongan a estudiar las leyes. Para ellos parece que es mucho más fácil tomar atajos, vulnerar derechos y ver qué pescan. Con eso arruinan cultivos, secuestran medicinas y violan derechos. Al permitir esto, quienes deben cuidarnos nos dejan desprotegidos. Suele desaparecer plata en los allanamientos, hay casos de coimas… es todo un mundo ilegal que lo termina pagando siempre el ciudadano”, destacó y adelantó que va a presentar ante la justicia un habeas corpus colectivo para proteger el derecho de los cultivadores. De no tener una respuesta favorable, el abogado está dispuesto a llevar el caso hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El Ministerio de Salud de la Nación creó el REPROCANN en marzo de 2021 y desde entonces la ley contempla tanto el autocultivo como el traslado de cannabis (hasta 40 gramos de flores secas) y sus derivados (hasta seis goteros de 30 mililitros de aceite) para todos aquellos que se encuentren registrados. En Tucumán, a partir de noviembre del año pasado comenzó a aplicarse la ley número 9188, conocida como ley de narcomenudeo. Esta nueva legislación faculta a las fuerzas de seguridad provinciales a investigar causas de drogas que antes eran potestad exclusiva de la justicia federal.
Según Char, desde la implementación de esa ley se acentuaron los problemas para los cultivadores autorizados y proliferaron los allanamientos arbitrarios a sus cultivos. “Esto se origina por el desdoblamiento de leyes. Cuando se empezó a tramitar la ley provincial de narcomenudeo la policía empezó a trabajar sin capación ni información. Acá lanzaron una ley, la aplican y no la estudian previamente. Creo que hay un fin político que es el de demostrar que la ley funciona. En Tucumán hay una falla en política criminal y, en estos casos, la policía no está luchando contra las drogas. Estés o no en regla, te van a allanar igual, por eso estamos en peligro”, explicó el abogado que tiene una maestría en materia de política criminal.
Tucumán dice no más presos por cultivar
“Estos son atropellos que se producen desde la más plena ignorancia. Actualmente hay dos leyes que nos amparan, pero hay una gran desinformación de parte de los fiscales y de la policía”, comenta la activista cannábica Florencia Victoria Flores Fassola quien es una de las impulsoras de la movilización que la comunidad cannábica de la provincia realizará este sábado 16 de diciembre a las 17 en el Parque Avellaneda bajo un lema que ha sido la bandera histórica de la militancia por la legalización de la marihuana: no más presos por plantar.
Para Florencia todavía hay bastantes prejuicios respecto a la marihuana, a pesar de los grandes avances que se han producido en el país en los últimos años en materia de legislación referida al cannabis, tanto a favor de los usuarios como de la incipiente industria que se viene desarrollando en distintas provincias: “Existe mucha persecución y demonización de la planta. Situaciones como esta que se viven en Tucumán meten miedo, es como si a la policía le molestara que vos tengas un carnet que te autorice a tener plantas en tu casa. Parece que a alguien le conviene que el porro siga siendo ilegal”.
“Con esto que está pasando hay mucha gente entró en pánico y que se quiere borrar del REPROCANN porque tienen miedo de que les allanen las casas. Han generado miedo y el ciudadano hoy se siente inseguro, por eso la idea de la convocatoria del sábado es que la gente alce la voz para defender sus derechos. Convocamos a todos los tucumanos y las tucumanas a que se lleguen para informarse porque la ignorancia nos tiene estancados. Yo les diría que vengan, conozcan sobre la planta y pierdan el prejuicio que todavía ronda. Ojalá que también vengan policías y fiscales, serán muy bienvenidos”, invita la activista.
En la actividad están previstas charlas sobre la legislación vigente en materia de cannábis y sobre las barreras para el acceso al cannabis en el sistema de salud. También habrá djs y tocarán las bandas Estimado Vergara, La Crota RNR, Drugo y Horus metal.










