Las narices tapadas de Tucumán: ¿Cómo controlar nuestras alergias en un clima húmedo?
¿Sabías que las alergias son hereditarias? rinitis, asma, dermatitis... todas las enfermedades alérgicas que se agravan en esta provincia y que convierten la vida de muchos en un infierno cada vez que cambia el clima. Los consejos de un especialista: "Son enfermedades de las sociedades industrializadas".
¿Lo que mata es la humedad? Sin duda alguna esta frase es la que más resuena en la cabeza de quienes viven y transitan esta provincia húmeda, cargando sus pesadas alergias.
En pleno 2021, cuando los efectos del COVID19 todavía vivían de manera intensa entre todos nosotros, escuché una historia de una vendedora del microcentro tucumano, mientras se excusaba por estar limpiándose la nariz mientras me cobraba unas velitas aromáticas: “Me fui muy joven de Tucumán porque ya no soportaba vivir con alergia, con rinitis. Estuve 25 años en Santa Catarina, Brasil. Siempre extrañando, claro, pero venía de visita y me acordaba porque me había ido. Por la pandemia tuve que volver para cuidar de mi mamá que es viejita, no pasó ni un día de estar acá y ya estaba con alergias otra vez. Vivo así, limpiándome la nariz”.
Yo misma, que sufrí de esa famosa “alergia a la humedad” desde siempre, y que vivía como una tortura la tarea doméstica de reorganizar la ropa del placar empotrado de mi exhabitación en cada cambio de estación, no pude sino comprenderla y sentir compasión por ella.
Pese a toda dificultad o beneficio climático, nadie elige donde nacer, pero… ¿Qué clase de pecado tan terrible habrán cometido en sus vidas pasadas quienes sufren de alergias hereditarias y reencarnan en Tucumán?
El Dr. Gabriel Gattolín, expresidente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAIC), fue entrevistado hace un tiempo para “Salud”, programa conducido y producido por Nicolás Dip para Radio Municipal 87.9. en esta oportunidad, se refirió a esto que tanto atormenta a los tucumanos, también conocidos como “los habitantes de la humedad”: “Las enfermedades alérgicas tienen que ver con una alteración del sistema inmunológico, que responde de forma excesiva o descontrolada, por eso están muy relacionadas con las enfermedades autoinmunes”.
En ese sentido, el especialista se refirió a diversas enfermedades derivadas de las alergias: “Las más comunes son el asma bronquial que se caracteriza por dificultad respiratoria, o la rinitis alérgica con su picazón de nariz, y esas secreciones de agüita. También la dermatitis atópica, una enfermedad de la piel caracterizada por cierta picazón. Igualmente, la alergia por fármacos y alimentos”.
Vivir en esta zona es muy lindo para las orquídeas, pero bastante malo para los alérgicos. Sin embargo, el especialista detalló que no es correcto referirse a una “alergia a la humedad”, ya que esta característica de nuestro clima subtropical, no es más que un desencadenante de una enfermedad genética y heredada, que se caracteriza por esta intolerancia con respuesta excesiva del cuerpo a ciertos elementos. Por ejemplo, en mi caso particular, a los ácaros o a las esporas de ciertos hongos. Por ello, cuando la humedad reina y cuando falta ventilación, es bastante común que ellos proliferen y que mis ojos y mi nariz den respuesta.
Luciana, una mujer que todavía no aterrizó en sus 30 años, explicó para eltucumano que terminando su adolescencia comenzó con sus problemas de rinitis alérgica. La única época tranquila de su vida en cuanto a salud, fue durante el tiempo que vivió en la Patagonia: “Constantemente tomo una pastilla con corticoides, también un spray, esto me anestesia la nariz un poco, se me dilatan las fosas nasales, para respirar mejor. Te calma unas horas y después vuelve el efecto. Desde que terminé en secundario comencé con alergias fuertes. Me imposibilita a hacer algunas cosas en la casa esta dificultad para respirar. Me fui a vivir a Ushuaia y no me pasaba nada, no tenía ni alergias o faringitis. Igual ahora vivo de nuevo en Tucumán y no lo cambio por nada”.
¿Qué es la rinitis alérgica?
Es la más común de las enfermedades alérgicas. Es una inflamación de la mucosa nasal. Cuando al sistema inmune ingresa un elemento alérgeno, un acaro, la caspa de un animal, esporas, etc., en vez de eliminarlo, el cuerpo reacciona de forma excesiva y produce síntomas. Pero sobre esto actúan los factores desencadenantes, que pueden ser los cambios de temperatura bruscos, la humedad, contaminación ambiental, humos como los del cigarrillo, un sahumerio o un desodorante de ambientes. Estos aumentan y favorecen la expresión de los síntomas de alergia.
Los síntomas más característicos y que confunden la rinitis con infecciones respiratorias son nariz tapada, o sea obstrucción nasal, estornudos, prurito nasal y secreción, la famosa “agüita por la nariz”. Los síntomas pueden presentarse todo el año o de manera estacional, en el cambio a primavera o verano, o épocas de extrema humedad, además, puede acompañarse de picazón de oídos.
“Como todas las enfermedades alérgicas, son genéticas, se transmiten de generación a generación. Cuando un niño tiene ciertos síntomas es fundamental preguntar si la mamá, el papá o los tíos o hermanos tienen los mismos síntomas, esto confirma que la enfermedad es alérgica” dijo el especialista.
El doctor Gattolín, sin embargo, brinda un panorama alentador para quienes quieren vivir bien y no quieren dejar la tierra del azúcar: “Hay tratamientos que permiten controlar perfectamente los síntomas, pero al ser genéticas o hereditarias no hay una cura. Siempre uno tiene la predisposición. Haciendo un diagnóstico temprano y con tratamiento adecuado, a veces retroceden y se controlan adecuadamente. Aunque hay síntomas de toda la vida, se pueden controlar mejor. Mientras algunos lo resuelven rápidamente, hay personas con rinitis y asma por años y que demoran mucho en ser controlados. Los tratamientos son individuales según cada persona, claro”.
Manuel vivió muchos años en Neuquén. En el 2022, se instaló definitivamente en Tucumán, y con las consecuencias de este clima para quienes tienen algún tipo de alergias: “Primero, la humedad hace que el frío se sienta más fuerte que en el sur. Y segundo, antes jamás se me tapaba la nariz. Ahora es habitual. En cualquier momento empiezo a usar gotas”, opinó para este artículo.
Y es que el tratamiento más habitual para tratar la rinitis, consiste en el spray nasal. Sin embargo, el Dr. Gattolín insiste en acudir a tu médico cabecera o a un otorrinolaringólogo para analizar tu caso y hacer un tratamiento: “Cuando hay una evidencia o antecedente clínico se hace una testificación cutánea para detectar a qué somos alérgicos. Se colocan todos los alérgenos más comunes, en forma de reactivos. Por ejemplo, ácaros con polvillo, esporas de hongos de humedad, un pequeño rasponcito tópico que lo pone en la piel y más o menos a los 20 minutos ya sabemos cuál es el elemento que produce la alergia”. Una vez conocido el elemento que nos da alergia, el médico dispondrá de un tratamiento para que los síntomas disminuyan todo lo posible.

Es decir, una vez más, remarcamos que no existe alergia a la humedad, o al cambio de clima, aunque es común llamarle así. Se trata de alergia a elementos de nuestro ambiente como los ácaros o los hongos, por ejemplo. Quienes se exponen al moho, están más expuestos a la humedad. En Tucumán, los espacios cerrados y sin ventilación son un arma mortal para quienes sufren de estas alergias a las esporas de los hongos. Pero sin una prueba de alergias, difícilmente identifiquemos qué es lo que nos produce tanto malestar.
“Aunque una persona esté bien por años, si su alergia es genética, la predisposición a tener síntomas está siempre. Lugares contaminadnos como curtiembres o metalúrgicas, o las mujeres tras su embarazo, o tras la toma de anticonceptivos… todo esto despierta otra vez los síntomas y otra vez hay que controlar la enfermedad. Pero el diagnóstico es clínico. Podemos hacer una espinometría o un análisis de sangre, que sirven, pero con los síntomas y los diagnósticos hereditarios se puede concluir cuando una enfermedad es alérgica. Muchos niños tienen dermatitis atópica y después desarrollan rinitis y asma cuando son adultos” explicó, aclarando también que, si bien las alergias son genéticas, pueden no manifestarse en algunas generaciones.
“Las alergias son enfermedades de las sociedades industrializadas, contaminación ambiental, las vacunas, los alimentos procesados… cuanto más natural sea la vida, menos alergias. Hay que darse duchas calentitas, aspirar vapor, no resignar el placer para despertar las endorfinas. Cuidado el enfriamiento al salir de un baño caliente para evitar broncoespasmos en caso de los asmáticos”.
El miedo al corticoide: el talón de Aquiles de las alergias.
El asma, es la otra enfermedad respiratoria que en general acompaña a la rinitis. Y el remedio, utiliza ese componente que tanto temor como alivio genera: “Los tratamientos son individuales según cada persona. Como esto es un proceso inflamatorio, lo primero es un tratamiento que va directo a los bronquios, los corticoides inhalados. No hay que tenerles temor ni miedo, son de primera línea. En caso de dermatitis, urticaria, hay fármacos que disminuyen la inflamación como antiestamínicos o cremas tópicas. En caso de enfermedades respiratorias como rinitis o asma, cuando se descubre a qué somos alérgicos, podemos hacer una inmuno-terapia específica, para modificar esa enfermedad”.

Sin embargo, pese a que el uso de corticoides para disminuir los síntomas de la alergia es algo vox populi, el médico recomienda no auto medicarse: “Hay medicamentos que no deben consumirse en forma sistémica y menos de forma prolongada. Deben consultar con su médico de cabecera, su alergista, un otorrino. El consumo excesivo de antiinflamatorios, o el consumo sistémico de corticoide, es algo que debe ser controlado. Cuando toman muchos corticoides, se retiene sólido y agua, hay aumentos de peso. La persona se predispone a tener diabetes, grasa, cataratas, fracturas de huesos grandes, de cadera”, aseguró.
Ahora que ya sabés que tu alergia no es al cambio de clima, sino que a componentes de tu entorno que se propagan a través de la humedad excesiva o los cambios de clima brusco… ¿qué sigue?
Lo primero, es concurrir a un médico alergólogo y solicitar una prueba de alergias. Luego, lo ideal para mantener tu calidad de vida, es poder ventilar tu casa y procurar que la humedad sea menor: guardar la ropa en espacios ventilados, extender la cama, y rehacerla todos los días, aunque no se haya utilizado, lavar seguidamente la ropa de cama y de baño, prevenir fugas de agua e identificar espacios con salitre en nuestro hogar. Otra buena manera de absorber humedad de nuestra casa, es utilizar sal gruesa en recipientes planos en los espacios más húmedos. Una vez que la sal cambie de color o se humedezca, es momento de cambiarla pues ya ha absorbido la humedad del espacio.
¿Hay manchas de humedad en tu casa? Un poco de lavandina, una lija y una esponja de acero. Si tu economía te lo permite, las planchas antihumedad son una opción efectiva y bastante estética.
Probablemente, con los avances médicos y los cuidados necesarios, Tucumán deje de ser el purgatorio de los alérgicos.








