Lara, la pequeña tucumana que venció una enfermedad poco frecuente tras siete meses de lucha en el Hospital de Niños
Luego de un complejo diagnóstico de miopatía visceral, la pequeña recibió el alta médica. El tratamiento, realizado íntegramente en el sistema público de Tucumán, evitó su traslado a Buenos Aires y permitió que regrese a su hogar bajo la modalidad de internación domiciliaria.
Lara abandonó el Hospital de Niños tras siete meses.-
Tras permanecer siete meses internada en el Hospital de Niños de la provincia, Lara, una niña de apenas dos años, finalmente pudo regresar a su casa. Su caso se convirtió en un logro para la salud pública tucumana, al haber sido diagnosticada y tratada de manera integral dentro del sistema provincial, bajo la supervisión del Ministerio de Salud Pública a cargo del doctor Luis Medina Ruiz.
El camino hacia la recuperación no fue sencillo. Lara ingresó con un cuadro de abdomen agudo sin causa evidente, lo que obligó al equipo médico a realizar múltiples estudios y cirugías exploratorias para dar con la raíz del problema. Finalmente, los especialistas determinaron que padecía miopatía visceral, una enfermedad poco frecuente que afecta gravemente la motilidad del tubo digestivo.
A pesar de la complejidad de la patología, las autoridades sanitarias destacaron que no fue necesario derivar a la paciente a Buenos Aires. Consultas realizadas al Hospital Garrahan confirmaron que el Hospital de Niños de Tucumán contaba con los especialistas y recursos necesarios para el tratamiento. La doctora Pagani, gastroenteróloga infantil, subrayó que este logro demuestra la “capacidad resolutiva del sistema público” provincial.
El éxito del tratamiento se debió a un trabajo coordinado entre pediatras, gastroenterólogos, nutricionistas, cirujanos e imagenólogos. Según explicó la doctora Luciana Russo, médica nutricionista, se implementó un soporte nutricional progresivo por vía oral y enteral que fue fundamental para favorecer el crecimiento y la calidad de vida de la niña.
Para garantizar que Lara pudiera abandonar el hospital sin romper el vínculo familiar, se optó por la internación domiciliaria. Su madre, Érica Vega, recibió capacitación técnica para manejar la bomba de infusión y el soporte nutricional que Lara requiere para continuar su tratamiento en casa. "Hoy volvemos a casa con esperanza, sabiendo que vamos a seguir con los controles, pero en familia", expresó emocionada su madre.
“Se va con todos los elementos que necesita, como la bomba de infusión y el soporte nutricional, lo que permite preservar el vínculo familiar y evitar derivaciones fuera de la provincia. Esto es motivo de orgullo para el Hospital de Niños y visibiliza el enorme trabajo de nuestros equipos”, destacó Inés Gramajo, directora del Hospital de Niños
La titular del nosocomio, calificó el alta como una “tarea cumplida”, resaltando que la institución brindó todas las respuestas necesarias ante una situación de alta complejidad. Este caso reafirma la política de salud impulsada por el gobernador Osvaldo Jaldo, que prioriza evitar el desarraigo de las familias ante enfermedades complejas, garantizando el acceso equitativo a la salud en el propio territorio.









