Padre Pepe Abuin sobre la baja de imputabilidad: "No soluciona el problema de la violencia ni de la inseguridad"
fm la tucumana 95.9
El vicario de la Arquidiócesis de Tucumán y coordinador de la Pastoral Social advirtió en diálogo con FM latucumana 95.9, que el proyecto para encarcelar a jóvenes desde los 14 años responde a una "mirada miope" del Estado. Frente a la iniciativa que debate el Senado, el religioso remarcó que la solución requiere prevención, inversión en educación y abordar las causas estructurales como el avance del narcotráfico y la pobreza.
Mientras el Senado de la Nación debate el proyecto de ley, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, para bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, surgen voces de alerta desde los sectores que trabajan en la contención de los sectores más vulnerables. En sintonía con la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPAS), el Padre Pepe Abuin, coordinador de la Pastoral Social y vicario de la Arquidiócesis de Tucumán, fue categórico al rechazar la iniciativa.
Para el Padre Pepe, la experiencia regional demuestra el fracaso de este tipo de medidas: "Eso es una idea digamos que está comprobada también por los otros lugares donde tienen imputabilidad más baja y no se ha bajado en América Latina... los países que han decidido bajar la edad de imputabilidad tanto a los 14 como a los 12 años no han podido solucionar el problema de lo que es la violencia juvenil en especial de adolescente. Sí, al contrario, se acrecentó".
El vicario considera que "si creemos que bajando a la edad vamos a poder erradicar la violencia o solucionar el problema de la violencia yo creo que una mirada un poco miope, una mirada un poco medio corta de lo que es propiamente el análisis que requiere en el país". En este sentido, remarcó que el problema es estructural y multifactorial: "El problema es mucho más profundo y tiene varias aristas que estamos viviendo... ha crecido mucho el consumo y el tráfico de drogas... el clima de pobreza que se vive... y también las crisis de lo que es propiamente el núcleo familiar". Ante esto, advirtió que "muchas familias vulnerables no tienen la capacidad de contención de sus hijos y por lo tanto no pueden hacer la prevención".
Abuin criticó duramente la falta de inversión del Estado en políticas de prevención, basándose en los pilares que proponía San Juan Bosco para rescatar a los jóvenes marginados: educación, acompañamiento y recreación o deporte. "Yo veo que no se está haciendo un buen trabajo de prevención", señaló el sacerdote, y graficó la falta de horizontes de los menores con una experiencia personal: "Yo viví en un pueblo del interior donde yo les preguntaba a los chicos de 9, 10 años qué querían ser cuando sean grandes y ellos te daban dos posibilidades. La primera querían ser futbolistas y la segunda querían ser policías".
Frente a la idea de que la cárcel es la única respuesta, el referente social planteó sus dudas sobre la eficacia del sistema penitenciario actual: "Se puede llegar a hacer una buena reinserción del chico en la sociedad... si las personas que en estos momentos están recluidas y están privadas de la libertad no están teniendo una buena reinserción". E interpeló a la sociedad: "¿Cuántos porcentaje de los que están detenidos en estos momentos y son liberados han tenido una buena reinserción tanto social, económica y familiar?".
Además, destacó que las cárceles no están frenando el delito, especialmente aquel vinculado al narcotráfico: "Siguen delinquiendo dentro de lo que es la misma cárcel porque acuérdate que hoy se está analizando el caso de muchísimas situaciones que siguen delinquiendo a través de los celulares o a través de las comunicaciones desde la cárcel".
Allí donde el Estado se ausenta, son las instituciones religiosas las que intentan dar respuestas. El Padre Pepe explicó que el trabajo territorial no es exclusivo de los católicos, sino que existe una "mesa interreligiosa" conformada también por iglesias evangélicas y metodistas. A través de instrumentos como los Hogares de Cristo, La Granja y La Fazenda, logran que los jóvenes en situación de consumo puedan hacer "una especie de primero desintoxicación y después de recuperación" para finalmente lograr que "se reinserten en el mundo laboral".
Sin embargo, a la hora de debatir estas realidades con los legisladores, el Padre Pepe lamentó la postura cerrada de muchos políticos. Al recordar una reunión de la Pastoral Social con diputados nacionales el año pasado, reveló: "Ya venían ellos con lo que era propiamente una intención de cómo actuar, nos preocupó porque no ha habido casi capacidad de escuche, de diálogo... cuando ya se viene con una postura tomada es muy delicado, ya no se puede muchas veces revertir". En este punto, también deslizó que la decisión de los representantes muchas veces está atada a factores de poder local: "Todo esto también tiene que depender del mandato del gobernador, ¿qué es lo que le dice el gobernador acerca de estos temas?".
En conclusión, para el Padre Pepe Abuin, el mensaje que el Gobierno Nacional intenta dar con este proyecto es equivocado. "No se soluciona el problema de la violencia ni de la inseguridad con bajar la edad de imputabilidad", sentenció, dejando en claro que la verdadera salida requiere de un abordaje integral, educación y oportunidades reales para los jóvenes más vulnerables del país.








