"No sacó el arma, ni amenazó": qué pasó en la escuela tucumana donde se detuvo a un alumno armado
El Ministerio de Educación activó el protocolo de seguridad en la secundaria El Salvador de San Miguel de Tucumán, luego de que un compañero alertara sobre la presencia del arma. El estudiante fue aprehendido por la policía y se confirmó que el revólver, un calibre 38 con seis proyectiles, no fue utilizado para realizar amenazas.
El hecho se produjo en la escuela secundaria El Salvador de la capital tucumana.
Ayer lunes, la comunidad educativa de la escuela secundaria El Salvador, ubicada en el barrio San Cayetano al sur de San Miguel de Tucumán, vivió momentos de incertidumbre cuando se detectó que un alumno de cuarto año portaba un arma de fuego en su mochila. El hecho se desencadenó tras la denuncia de un compañero, quien advirtió a las autoridades escolares sobre la situación.
Ante la alerta, el Equipo Directivo de la institución activó de inmediato el protocolo de seguridad vigente. Se dispuso el retiro ordenado y pacífico de los demás estudiantes del aula para resguardar su integridad, mientras se daba aviso a las fuerzas policiales. Efectivos de la policía ingresaron al salón y procedieron a reducir al joven de 17 años y a secuestrar el arma, un revólver calibre .38 cargado con seis proyectiles, sin que se registraran incidentes ni heridos.
De acuerdo con los testimonios de docentes y compañeros recolectados por la policía, el menor no llegó a sacar el arma de su mochila ni amenazó a ninguna persona dentro del establecimiento. Según trascendió, el adolescente habría admitido que tomó el revólver de su propio domicilio. Cabe destacar que el día previo al incidente, el padre del menor ya había mantenido una reunión con las autoridades escolares debido a previas situaciones de convivencia que involucraban al estudiante.
En el ámbito judicial, el fiscal Mariano Fernández dispuso que el joven permanezca demorado durante 24 horas y ordenó su traslado al Centro de Admisión y Derivación para ser entrevistado por profesionales. Además, se solicitó una pericia sobre el arma para determinar si está operativa y establecer si se clasifica como arma de guerra o de uso civil, lo cual definirá la situación procesal del menor.
Por su parte, la ministra de Educación, Susana Montaldo, informó que se dará intervención al Gabinete Pedagógico Interdisciplinario (GPI) y al Servicio de Asistencia Social Escolar (SASE) para abordar el caso de forma integral. Desde la cartera educativa hicieron un llamado a la reflexión a las familias para fortalecer los vínculos de respeto y prevenir actos de violencia en los entornos escolares.








