Top

La obra que nadie pidió: siete árboles menos, un tulipán invasor y un quiosco que ya no está

ELECCIONES UNT 2026

El rectorado adjudicó por 375 millones de pesos la remodelación del acceso al Centro Prebisch a la empresa Geconpe SRL, taló siete árboles, hizo desaparecer el quiosco de toda la vida y propone plantar una especie que la IUCN lista entre las 100 más invasoras del mundo. Nadie en las facultades sabe bien de qué se trata la obra. Todo esto faltando 42 días para la renovación de autoridades.

Nuevo frente Centro Prebisch






Si estudiás en FiloyLé, si sos el no docente que estaciona el auto en el playón del Prebisch, si sos docente que entra por Benjamín Araoz 800 y pasás buena parte del día en ese predio —o si simplemente hacés tiempo entre clase y clase sentado bajo los árboles del acceso—, ya lo sabés: algo está pasando en la entrada y nadie te avisó qué era.


Lo que está pasando es la Obra 636 que la Secretaría de Planeamiento y Obras del rectorado le adjudicó a la empresa Geconpe SRL por 375 millones de pesos. El rector Sergio Pagani firmó el contrato el 13 de febrero en el Consejo Superior, con la vicerrectora Mercedes Leal, el secretario Ing. Sergio Mohamed y los decanos de las cuatro facultades del Prebisch sentados en la misma mesa. Entre ellos, el actual decano de Filosofía y Letras, Sergio Robín. Días después arrancaron las máquinas sin que nadie en la facultad recibiera una comunicación explicando qué iba a suceder


Lo primero que pasó fue que talaron árboles. Los planos de la Secretaría de Planeamiento —que sí existen, son públicos y los publicamos— los llaman "demolición". Siete ejemplares marcados con ese destino desde el principio, antes de que arrancara la obra, antes de que alguien preguntara. El criterio, según consta en la documentación: el estado de cada árbol, la sombra que arrojaba y su ubicación. Traducción: molestaban al proyecto.




Acá el plano con los árboles a "demoler"



Acá la distinción entre árboles a "conservar" y los que están para "demoler"



Acá el detallde las especies recomendadas.



"¿Cómo es posible que el plan de obra no haya contemplado proteger el arbolado que ya estaba ahí?"

La pregunta la hizo la vocalía de ADIUNT Filo en Instagram.

La Facultad de Filosofía y Letras, la protagonista principal de esta reforma porque su frente es exactamente el frente que se está interviniendo, no publicó nada en sus redes sobre la obra. Solo informó por dónde entrar mientras dure la construcción: a pie por acá, en auto por allá. El resto, silencio.


Render del Tulipán invasor



El actual decano de FFyL, Sergio Robín, por su parte, y de acuerdo a los movimientos que se ven en los pasillos de Filo, no sólo va por un segundo mandato, sino que ya habría hecho una especie de presentación de sus intenciones a docentes de la casa (masitas y sanguchitos mediante). Es que las voces de los pasillos también dicen que habría otro conjunto de docentes opositores que presentarían lista de consejeros en las próximas elecciones. 

Robín fue secretario académico durante la gestión de Mercedes Leal como decana, vínculo que en los pasillos de la facultad —y según voces opositoras dentro de esta unidad académica — no se interrumpió con los cambios de cargo. Leal, dicen esas mismas voces, aparece en cada actividad de la facultad y se mueve "como dueña de casa". 

En este contexto, que el decano haya estado sentado en la mesa en la que se firmó la remodelación en curso sin haber generado ningún proceso de consulta con su propia comunidad es un dato que vale la pena registrar. Porque lo que la comunidad del Prebisch sabe de esta obra lo sabe de oídas, por el ruido de la maquinaria o por el posteo de ADIUNT. Nadie convocó a una reunión. Nadie circuló un documento. Nadie preguntó. La licitación se abrió el 23 de diciembre de 2025, en pleno receso, y el contrato se firmó en febrero con los decanos de testigos. El procedimiento fue impecable. La consulta, inexistente.





Mientras tanto, los comentarios al posteo de ADIUNT Filo son el inventario más honesto de lo que le preocupa a quien habita ese predio: los baños sin agua, las aulas deterioradas, el SIU que falla, la wifi que no existe. "Una boludez para que las autoridades tengan un lugar lindo para sacarse fotos", escribió alguien. "Los árboles nos dan sombra", sintetizó otro. Es difícil argumentar en contra. 


La obra contempla, además de los árboles que se van, una serie de intervenciones que la memoria descriptiva del proyecto presenta bajo el objetivo de "jerarquizar y revalorizar" el acceso: remoción del pavimento existente, nuevas piezas Blangino en tres colores —Rosa Córdoba, Verde Alpes, Gris Bardiglio—, rampas de accesibilidad universal, reubicación del mástil de bandera, demolición de la casilla de vigilancia existente y construcción de una nueva, bancos de hormigón premoldeado, renovación del tendido eléctrico con iluminación LED. El muro ciego del pórtico será reemplazado por rejas metálicas, con letras corpóreas de acero inoxidable y escudo retroiluminado con tiras LED. La tipografía elegida para la señalética, Roboto.


Frente de Filosofía y Letras, adiós al quiosco, hola acero inoxidable




Casilla de vigilancia




Lo que no figura en ningún plano es el quiosco. El que estuvo más de cuarenta años en la entrada de la facultad. El que vendía desde una tortilla hasta la carga de la SUBE, el cigarrillo suelto, el juguito, lo que hiciera falta en un radio donde no hay mucho más. Ese espacio, con la nueva plaza peatonal, desapareció.



Render del frente de filoylé



Tulipán de Gabón —Spathodea campanulata


Entre los árboles nuevos que propone el proyecto hay dos que no generan controversia: ceibo rosado y arrayán. El tercero es el Tulipán de Gabón —Spathodea campanulata—, un árbol de flores rojas espectaculares que domina los renders del proyecto. El problema es que la IUCN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, lo lista entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo: coloniza territorios donde no es nativo, desplaza flora local y fue prohibido en al menos una localidad de Corrientes.

Ese es el árbol que la Secretaría de Planeamiento recomienda plantar en FiloyLé. La ironía no es menor: se sacan árboles que había, se pone en su lugar una especie invasora, y nadie en la facultad fue consultado sobre ninguna de las dos cosas.

Prioridades 

En entrevista con Medios UNT el Ing. Mohamed justificó en diciembre el ritmo de obras de la UNT como resultado de "una política de ordenamiento presupuestario y austeridad" que permitió destinar fondos ahorrados a infraestructura.

En la firma del contrato, Leal habló de resolver "una situación compleja" de circulación peatonal y vehicular. El socio gerente de Geconpe SRL, Luis García, valoró que la universidad "avanza en proyectos que resuelven problemas reales". Ninguno de los tres mencionó el Tulipán de Gabón, los siete árboles talados ni el quiosco de cuarenta años. Mucho menos el estado de las cosas dentro del edificio, con baños con poco mantenimiento, una red de wi-fi que no siempre funciona y a la cuál los alumnos no pueden acceder porque si no se "cae", entre otras cuestiones del orden de lo material que también hacen a la retención de un alumnado que se ve cada vez más inclinado a dejar estos pasillos.

Todo esto ocurre a menos de seis semanas de las elecciones universitarias más importantes del ciclo. Además de la renovación de autoridades en cada unidad académica, el 20 de mayo, la Honorable Asamblea Universitaria —161 asambleístas, votando a viva voz— elegirá al próximo rector. Hasta el 29 de abril a las 18 horas se pueden presentar fórmulas ante la Junta Electoral. Por ahora la única confirmada es Cabrera-Abdala mientras Pagani sigue sin definir si va o no va.

En ese contexto, terminar obras antes del 20 de mayo tiene una lógica que no es paisajística ni ambiental. Dejar inaugurada una plaza en el acceso más visible del Centro Prebisch, con letras corpóreas, escudo retroiluminado y renders dignos de presentación institucional, es un mensaje. Dice: acá se trabajó. Dice: acá hubo gestión.

Lo que el hormigón no puede reemplazar es la sombra.