"La prioridad es la calidad de vida de los vecinos": polémica por la clausura de una fábrica de papas fritas en Concepción
Fm La Tucumana 95.9
La directora de Medio Ambiente de Concepción Graciela Miranda, detalló en diálogo con FM latucumana 95.9 que, tras denuncias por olores nauseabundos, la provincia intervendrá técnicamente para determinar si la empresa cumple con los requisitos ambientales para seguir operando.
Foto captura de video Vientos Tucumanos.-
En el marco de un clima de tensión y preocupación en la zona sur de Concepción, la titular de Medio Ambiente municipal, Graciela Miranda, brindó en diálogo con FM latucumana 95.9 precisiones sobre el conflicto que envuelve a una fábrica de papas fritas ubicada sobre la ruta nacional 65.
Tras una serie de medidas administrativas y el reclamo de los trabajadores, se llevó a cabo una reunión clave para definir el futuro de la firma. "Hoy el intendente recibirá al doctor Canto en conjunto con el empresario el señor Romero", adelantó Miranda, subrayando que la premisa del municipio es "mantener el desarrollo económico acompañando la calidad de vida de la comunidad".
Tras una serie de medidas administrativas y el reclamo de los trabajadores, se llevó a cabo una reunión clave para definir el futuro de la firma. "Hoy el intendente recibirá al doctor Canto en conjunto con el empresario el señor Romero", adelantó Miranda, subrayando que la premisa del municipio es "mantener el desarrollo económico acompañando la calidad de vida de la comunidad".
Respecto a las causas que llevaron a la interrupción de las actividades, la funcionaria fue tajante al señalar la responsabilidad ambiental de cualquier emprendimiento urbano. "Toda empresa, todo desarrollo, toda actividad genera un impacto en el medio ambiente; entonces a partir de eso hay una serie de requisitos de registros que se deben cumplir". Miranda explicó que, si bien el municipio acompañó a la empresa durante más de un año solicitando auditorías y registros, la respuesta de la firma fue insuficiente ante el malestar social: "Veíamos que lo que ellos planteaban no era suficiente para resolver la situación puntualmente de la cual sí tenemos las denuncias de los vecinos de los olores persistentes, olores abundantes".
Para resolver la situación, el municipio solicitó la cooperación de estamentos superiores. "Pedimos de forma formalmente la intervención de la provincia en esto para poder seguir desarrollando la actividad", afirmó la directora. En este sentido, aclaró que la reapertura es una medida administrativa para facilitar los controles: "Se levanta la clausura para que se pueda hacer todas estas verificaciones técnicas y así las fábricas cuando estén en condiciones tengan toda la documentación puedan seguir trabajando".
Sobre la continuidad de la fuente laboral y la cantidad de empleados afectados —que versiones circulantes situaban en 70 personas—, Miranda fue cauta. "Sabemos que no es así... eso le compete a los emprendedores y a los dueños". No obstante, recalcó que el cumplimiento de las normas no es negociable en una ciudad que funciona como un polo comercial de gran magnitud. "Es muy importante que el vecino tenga una calidad de vida... y todas las actividades estén presentes pero cumplan con los requisitos tanto de medio ambiente, de habilitación, de la parte técnica y de prevención de riesgo".
Finalmente, el destino de la fábrica quedará supeditado a los informes de la Subsecretaría de Medio Ambiente provincial. "Provincia tiene que tomar cartas en el asunto en cuanto a todo lo que es los requisitos provinciales", señaló Miranda, concluyendo que "con esa documentación ya se podría obtener un resultado para ver si pueden seguir o no trabajando". Se espera que el informe técnico definitivo sea enviado al municipio en los próximos días.








