Protesta estudiantil en Educación Física de la UNT: "Las condiciones de la facultad son muy riesgosas para nuestra salud física"
Lucio Rufino, estudiante de la Facultad de Educación Física (FACDEF) de la UNT, detalló en FM La Tucumana la crítica situación edilicia que atraviesa la institución. Tras una masiva asamblea y una "sentada" estudiantil, denunció el peligro que representan las instalaciones para los alumnos, la falta de obras actuales y un profundo estancamiento académico.
Durante la semana que terminó, la zona del Parque 9 de Julio fue escenario de una protesta y asamblea estudiantil en la Facultad de Educación Física de la UNT. Lucio Rufino, estudiante de la unidad académica, explicó en una entrevista con FM La Tucumana 95.9 que la medida surgió de alumnos autoconvocados tras una asamblea previa, motivados por el marcado deterioro del edificio y la falta de respuestas institucionales. La protesta consistió en una "sentada" donde se expusieron carteles con las necesidades más urgentes de la comunidad educativa.
El eje central del reclamo es la peligrosidad de los espacios de práctica. Rufino fue tajante al afirmar que las condiciones edilicias representan un riesgo directo para la salud de quienes allí estudian, considerando que su herramienta principal de trabajo es el cuerpo. "Las canchas de básquet están todas agrietadas, entonces generan muchos tropiezos, muchos resbalones por parte de los alumnos", denunció, sumando a este panorama el abandono de las canchas de pádel y el mal estado de las de tenis.
A las deficiencias en las áreas deportivas se suma el precario estado de los servicios básicos. El estudiante mencionó que los baños se encuentran en pésimas condiciones y que no existen espacios adecuados —merenderos o áreas de descanso— para que los alumnos puedan estudiar o comer entre clases. Ante esta situación, resaltó la urgencia de un comedor universitario, fundamentada tanto en el amplio número de estudiantes como en la difícil situación económica actual.
Ante la consulta, el estudiante aseguró que no existen obras de infraestructura en curso en la facultad. Rufino señaló que el edificio no ha tenido modificaciones significativas en años; lo último relevante fue la creación del gimnasio en lo que antes era un salón de usos múltiples. Este estancamiento físico se refleja también en lo académico: la facultad mantiene el mismo plan de estudios desde el año 2000.
"Estamos bastante atrasados y desactualizados", afirmó Rufino, vinculando este desfasaje con estadísticas alarmantes, como el hecho de que solo un 3% de los alumnos logra recibirse en tiempo y forma. Además, denunció irregularidades en el llamado a concursos docentes y en la selección de personal para las colonias de vacaciones de la facultad.
Durante la jornada de protesta, las autoridades de la facultad, incluyendo al decano y vicedecano, mantuvieron una reunión con los estudiantes. Si bien se firmó un acta donde los directivos se comprometieron a atender necesidades básicas, el sentimiento general del alumnado no es de satisfacción. Según Rufino, las promesas fueron "muy cercanas y accesibles", lo que resultó insuficiente para la profundidad de los problemas planteados, por lo que advirtió que las asambleas y movilizaciones continuarán en las próximas semanas.








