Exigen elecciones en la UCR de Tucumán: "No parecemos un partido político, parecemos una confederación de acoples"
El legislador Agustín Romano Norri cuestionó duramente la intervención del radicalismo en Tucumán, que ya lleva más de un año sin novedades. En una entrevista radial, advirtió sobre la "atomización" del espacio y la urgencia de normalizar las autoridades para construir una alternativa frente al gobierno provincial y el escenario nacional.
Imagen de archivo.-
La crisis interna de la Unión Cívica Radical (UCR) en Tucumán sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones del legislador Agustín Romano Norri, quien en diálogo con FM La Tucumana 95.9, exigió el cese de la intervención y el llamado inmediato a elecciones internas. Para el referente radical, la situación actual es insostenible y ha llevado al partido a una pérdida de identidad y peso electoral.
"Llama la atención el tiempo que lleva intervenido el partido", inició Romano Norri, recordando que, tras un proceso de renovación con lista única, la intervención nacional se instaló hace más de un año sin mostrar "ningún gesto de querer normalizar el partido". Según explicó, el avance hacia las urnas ahora parece inminente debido a la presión judicial: "La justicia le está obligando al partido que tome la determinación de convocar una elección interna". El legislador detalló que la Cámara Nacional Electoral ha solicitado informes al comité nacional, lo que derivó en una respuesta extraoficial sobre una posible convocatoria. "Lo que queremos es que de una vez por todas se haga la convocatoria, pongan fecha a la elección interna para que empecemos a trabajar en base a eso", sentenció.
Al analizar el daño que esta situación le causa a la UCR local, Romano Norri fue tajante al describir la desarticulación del bloque opositor. "El partido está totalmente atomizado; imagínate que tenemos seis legisladores en seis bloques diferentes... no parecemos un partido político, parecemos una confederación de acoples". En su visión, esta falta de cohesión se traduce en que "el radicalismo no está en ningún lado", operando como un "partido cerrado que no escucha y que no habla".
Respecto al posicionamiento político, el legislador subrayó la necesidad de recuperar el rol de principal opositor al peronismo provincial. "Lo que está claro es que el radicalismo no puede estar cerca del gobierno provincial", afirmó, cuestionando también la falta de una estrategia nacional clara. "No hemos armado un frente nacional como siempre lo hacíamos... eso genera que hoy no haya un orden". Esta incertidumbre, según Romano Norri, provoca que actualmente "no sabemos dónde estamos parados ni sabemos qué es lo que representamos".
Sobre el panorama nacional y el gobierno de Javier Milei, Romano Norri propuso una "alternativa racional o humanista" que se aleje de los extremos. "Tengo clarísimo que el camino no es el kirchnerismo pero tampoco entiendo que el camino es lo que está sucediendo hoy". En ese sentido, abogó por un equilibrio en el rol del Estado: "Necesitamos un estado eficiente, no el estado elefantioso que teníamos durante el kirchnerismo pero tampoco este estado mínimo que tenemos hoy".
Finalmente, el legislador expresó su preocupación por el estancamiento de la provincia en comparación con sus vecinas, señalando que Tucumán debe recuperar su liderazgo regional. "Hoy somos los envidiosos del norte argentino envidiando la minería y el turismo de Jujuy o de Salta". Para revertir esto, insistió en que es fundamental normalizar el partido en los próximos meses: "Si no convocan rápido la justicia lo va a obligar... me imagino que en los próximos 15 días tendremos novedades". Con la mirada puesta en un cronograma electoral de 90 días, el objetivo es "ponerle fin a 40 años al peronismo en la provincia".








