Sin fútbol ni defensa sólida, pero con Lucchetti
El Decano la pasó mal ante un Vélez que mereció más, pero la figura del Laucha le opacó la noche.
Foto: gentileza de Rodolfo Lobo
El triunfo por 1 a 0 de Atlético Tucumán ante Vélez, que le posibilitó al Decano meterse en las semifinales de Copa Argentina, dejó mucho para analizar. Sobre todo por el juego que mostró el conjunto tucumano, pero Cristian Lucchetti se llevó todos los flashes de la noche.
Se podría hablar largo y tendido sobre los dolores de cabezas que dan la defensa del conjunto de Ricardo Zielinski. Sobre todo con la pareja de centrales. Más aún si hablamos de la infantil expulsión de Yonathan Cabral, que, en un acto de irresponsabilidad, se ganó dos tarjetas amarillas y dejó a su equipo con 10 en un momento clave.
También se podría hablar de la falta de contención en el mediocampo. Primero, en gran medida, con Dardo Miloc, luego con Gonzalo Freitas. O la falta de profundidad de Favio Álvarez (autor de un golazo), David Barbona o Rodrigo Aliendro, que hoy mostró una versión más “light” de los últimos tiempos. Pero no, porque si Atlético ganó, fue por Cristian Lucchetti.
Lo del Laucha hoy por la noche fue de otro planeta. Maximiliano Romero y Matías Vargas tendrán pesadillas hoy por la noche, y en todas ellas aparecerá el “1” Decano ahogándoles cualquier tipo de situación de gol: por arriba, por abajo, desde afuera del área, mano a mano, y hasta un penal. Realmente asombroso.
Pasaron cinco años desde que Lucchetti llegó a Atlético. En el medio hubo momentos de muchas frustraciones, pero tuvo su premio: ascenso, clasificación y participación en Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Ahora, metió al Decano entre los cuatro mejores de la Copa Argentina. Ante esto, solo queda preguntar: ¿cuándo el arco de la Chile llevará el nombre de Cristián Lucchetti?, ¿qué más tiene que hacer?








