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Cuando el partido acabó, el "Soy decano" se escuchó fuerte

Final

La barra de River tomó la melodía de la canción que empezaron los tucumanos para festejar el campeonato.





Al árbitro pitó el final y el silbato fue un sablazo desde el estómago hasta el corazón de los 15.000 hinchas tucumanos que llegaron hasta estadio Malvinas Argentinas, en Mendoza, la capital de vino y -en este 9 diciembre- del fútbol argentino.

La respuesta a la agonía fue canción; uno de los himnos de unidad decana, que une a las tribunas de la Laprida, la Bolivia, la Chile y a la platea, y que ahora, representados los Mendoza, también cantan juntos:  “Soy decano, soy decano...”.

El grito de desahogo, vuelto melodía del tablón, se escuchó en toda la cancha, que por disposición de entradas de AFA, había sido ocupada por una mayoría de River: el 70%, contra el 30%.


Pero el que pega pega primero, pega doble. Cuando se acabó el partido, los decanos, pese a ser menos, cantaron más fuerte; la televisión mostró el festejo de los jugadores de River acompañado por el canto tucumano: “..decano soy yo”.

La mayoría millonaria respondió unos segundos después, desde la alegría del campeón. La tribuna roja y blanca se apoderó de la misma melodía y tiró la versión del Río de la Plata: “Soy de River, soy de River…”, fue el canto enorme que se escuchó en Mendoza y que se replicó en festejos de todo el país. 

“¡Tu-cu-mán, Tu-cu-mán!”, respondieron los decanos, cuando, en la cancha, los jugadores de los distintos equipos se abrazaban. Y el coro terminó con “Y dale Dé, y dale Dé”.



Felicitaciones y lágrimas entre ellos, entre distinta camisetas, salvo uno: El Pulga Rodríguez se fue a la tribuna, a mirarlos de cerca, a saludarlos, a agradecerles, antes que nadie. Y después, ya bañado, declaró que “sería bueno un cambio de aire”.