El clásico tucumano se juega en las playas de Brasil
DE VACACIONES
La inconfundible tonada de nuestra provincia se escucha en cada rincón del vecino país.
Foto enviada por un lector.
En una playa de Palmas do Arvoredo, un picadito en la arena se transformó en un improvisado y divertido clásico tucumano entre niños.
Dos equipos, una pelota, y las camisetas tradicionales. Celeste y blanco de un lado, rojo y blanco del otro.
Es que la pasión más grande de los tucumanos no se toma vacaciones. Aunque centenares de familias aprovechen el primer mes del año para descansar y desenchufarse del “Jardín de la República”, el amor por el Deca y el Santo no se apaga ni un segundo.
Al igual que casi todos los partidos que los equipos profesionales juegan durante enero, el resultado es lo menos importante. Se destaca que los jugadores mostraron que se están poniendo a punto, y dejaron en alto el orgullo de defender los colores que movilizan miles de corazones cada fin de semana.








