Perdió una pierna, se levantó y ahora fotografía los partidos del Santo
DE PIE
Roque Chávez es un ejemplo de lucha y superación. A los 57 años sorteó todos los obstáculos y cumplió su sueño: cubrir al Santo desde el campo de juego.
Una historia de lucha y superación. FOTO Facebook Roke Sánchez.
- Roque, sentate, no podés estar así.
- Ya viene el gol. No me lo quiero perder.
- Ya viene el gol. No me lo quiero perder.
Le dolía la pierna a Roque Chávez. La izquierda. La derecha la perdió hace 15 años. Pero no le impidió cumplir un sueño y cubrió como fotógrafo su primer partido en Ciudadela desde el campo de juego: "Ya había ido a la popular con la cámara a sacar fotos, pero me costaba mucho subir los escalones. El domingo no me dí cuenta de llevar un banquito como el resto de los fotógrafos. El Mocho Sánchez me pidió que me sentara, pero no le hice caso y le saqué la foto al festejo del gol de Bieler".
La historia de Roque (o Roke) está vinculada a San Martín desde toda la vida, al punto tal que en el 76 fue jugador y estuvo entrenándose con el plantel superior: "Fue en la época de Carol. Era cinco. Compartí ese tiempo con el Patón Guillén, el Chivo Acuña, Roque Martínez, Marchesse, todos los grandes. Después dejé el fútbol y empecé como fotógrafo en el 78, pero nunca se me había dado la posibilidad de hacer campo de juego".
Hubo dos motivos importante para que Chávez pisara el césped Ciudadela: "En primera lugar, mi hija Lourdes también es fotógrafa y va a la cancha, pero ahora está embarazada y conseguí ocupar su lugar; y, por el otro, la necesidad de salir adelante, porque desde que perdí la pierna también cayó mucho mi trabajo. Antes hacía fiestas de 15 o casamientos, pero todos prefieren contratar un chico joven de 20 años, fachero, que a un viejo pelao sin una pierna".
Fue un domingo especial en la cancha, bien cargado de emociones y regresos: el reencuentro con los hinchas después de dos meses, la vuelta de Rolando Nelson como La Voz del Estadio, la ovación a Miguel Giménez por su acto heroico que salvó las vidas de cuatro chicos en Famaillá y también la presencia de Roque: "Fue especial. Me las ingenié con las muletas para llegar a sacar las fotos de la formación del equipo. Después le pedí a Bieler si le podía sacar una foto y accedió: le dí suerte".
"Durante el partido estuve muy concentrado. Muchos hinchas me gritaban que les sacara una foto en la tribuna, pero no los escuchaba. Ya había hecho la previa con ellos. Después con los fotógrafos me pasó algo raro: salvo el Mocho Sánchez, que hasta me cargó en un momento, al resto los noté fríos, los quise saludar, pero ni me miraron. Yo quiero seguir yendo a la cancha, pero no para quitarle el trabajo a nadie, que quede claro", le cuenta Roque a eltucumano.com.
Mientras ya inició los trámites en San Martín para poder cubrir los partidos de local hasta el final del campeonato, Roque avisa que también juega su propio partido: "Una prótesis para que vuelva a caminar cuesta 150 mil pesos. Tengo 57 años y está la posibilidad, pero necesito volver a trabajar. El domingo dí el primer paso y también cumplí un sueño: mi primer partido en el estadio más caliente del país".










