Top

El Pulga Rodríguez va al jardín con Bautista y aprende cada día a ser papá

HACE ESCUELA

El ídolo de Atlético acompañó al heredero de 3 años a su primer día de clases en la escuela Normal de Simoca y lo disfrutó: "No quiero perderme ninguna etapa del crecimiento de mis hijos".





Ahí está el Pulguita. Le falta el delantal nomás. Maestro de los maestros, ídolo de chicos y grandes, ahí está, sentado en la sillita con Bauti, con Bautista, el heredero con 3 años y ya listo como el papá, preparado para el debut que marca a fuego a todos los niños: su primer día de clases en el jardín de la escuela Normal de Simoca. "Sí, ahí estamos, feliz de acompañarlo en un día tan importante para él, el primer paso de muchos que va a dar para que el día de mañana sea una persona de bien, y estudie y trabaje", le cuenta Luis Miguel Rodríguez a eltucumano.com.

El hombre récord de Atlético que va a tener su homenaje el domingo, también se emociona fuera de la cancha. Cómo no se va a emocionar si se quedó toda la clase frente a la señorita que le hablaba a los chicos y a los papás, porque aquí, en el aula, es la primera vez para todos. "Está muy contento Bautista. Se adaptó a sus compañeros y, si bien lo acompañamos estos días, el miércoles ya lo vamos a dejar solo en la clase. Con mi señora vimos dos colegios y Bautista eligió éste por los juguetes y porque tiene hamacas. Estamos felices por cómo se desenvuelve con sus compañeritos. Nosotros aprendemos todos los días con él".

Hay emoción en las palabras del ídolo Decano. Ver a tu primer hijo el primer día de clases te sacude el pecho. Y gracias al esfuerzo diario, a las concentraciones lejos de la familia, a los diálogos por skype o whatsapp cuando el papá viaje de nuevo por la Copa Libertadores, sí, son cosas que encuentran un alivio cuando Bautista empieza el jardín y es fanático de Spiderman y van juntos a comprar los útiles escolares. "Yo fui al jardín de 5 y me costó mucho. A mis padres les costaba el tema de los zapatos, los útiles, la mochila... Por suerte a mi hijo podemos darle con todos los gustos. El sacrificio que uno hizo se ve reflejando en él. Va mucho más allá de lo material".

Con Milo, de 10 meses, en casa, fue clave que Bautista empezara el jardín. "Fue único hijo durante todo este tiempo. Como papás, queremos que aprenda a compartir los juguetes, que no sienta los celos lógicos de hermanos. Y por eso lo acompaño: quiero estar con mi hijo, disfrutar esas etapas, recién empieza el colegio, recién empieza a jugar. Hay veces que mi trabajo me impide estar en ciertos momentos, por eso los disfruto al máximo".

Es habitual ver al Pulga con sus hijos, sacándolos a pasear, llevándolos a dar una vueltita en el coche, jugando con Milo que ya gatea, o coloreando dibujos con Bautista. Un padre presente con todas las letras que explica el porqué: "Con mi señora decidimos no tener niñera ni vamos a tener. Queremos cambiarle el pañal, darles de comer, no queremos perdernos eso. Y contratar una niñera es un tema: uno no sabe si lo trata bien, lo trata mal. Tenemos el tiempo y con mi señora elegimos que se críen con los padres. Además, somos una familia numerosa, y no queremos quemar etapas. Son los bebés de mamá y de papá. Algunas veces quisiéramos que se quedaran así, chiquitos, pero también nos alegra todo esto: que crezcan, que estudien y que trabajen el día de mañana. Eso no se compara a nada", cierra el Pulga, el ídolo Decano que el domingo da clases con la camiseta de Atlético, y, cuando suena la campana y se termina el recreo, se sienta en la sillita del aula y también aprende, papá.