Busse dio un mensaje de aliento a sus compañeros en San Martín
A LEVANTARSE
El volante del Santo se mostró orgulloso de sus compañeros y recordó cómo el equipo se levantó siempre los golpes más duros.
Busse y el profe Diego Burkhard. No hay tiempo para lamentos.
Luego de la derrota del lunes, los jugadores de San Martín sintieron el golpe y sólo Ignacio Arce y Juan Galeano hablaron en busca de una explicación. El regreso a Tucumán fue el menos esperado y las caras largas lógicas por la inmejorable oportunidad perdida para ascender si el Santo lograba los tres puntos en Adrogué ante el empate de Almagro en Madryn.
De vuelta a los entrenamientos y ya con la cabeza metida en el partido del domingo a las 18 contra Villa Dálmine en Ciudadela, un solo partido, con el Santo con la ventaja deportiva a su favor, Walter
Busse fue uno de los jugadores que se expresó en las redes sociales para brindar su apoyo, tal como lo hizo en la cancha para acompañar a Matías García, uno de los más golpeados por la caída.
"Los admiro, sí. Porque a pesar de todo lo malo que nos ha pasado, seguimos acá. Han sido fuertes nuestras derrotas, pero ni siquiera eso nos quita las ganas de seguir por este camino. Crecemos más con cada vez que logramos levantarnos, y aunque caigamos mil veces más se que siempre nos volveremos a levantar. Porque cuando uno quiere y decide ser fuerte, lo es", publicó el volante.
Con el regreso cantado de Juan Galeano al mediocampo y la salida obligada de Lucas Acevedo, Rubén Forestello analizó lo que se viene, el Reducido con un único partido en cuartos de final y la posibilidad para jugar las semifinales a ida y vuelta, y lo mismo con la final por el segundo ascenso.
"El Reducido es una gran posibilidad que nos hemos ganado, un triunfo o un empate nos hace pasar. Más allá de la angustia, entiendo que esto no es fácil, pero no voy a dejar que la derrota sea una situación de tristeza en la semana, creo en ellos, no hay que tomarlo tan drástico. Tenemos que levantarnos y demostrar que estamos enteros", indicó el DT, quien brindó una arenga en el vestuario de Adrogué para levantar el ánimo de sus jugadores. Se viene otra final y no hay tiempo para lamentos.








