Con el Taca Bieler, en la Bombonera o donde quieras
ANÁLISIS
San Martín no deja de festejar porque tiene a uno de los mejores delanteros del fútbol argentino en sus filas. Y es insaciable: "Ahora, el clásico".
El delantero del momento festeja el gol de la clasificación. La foto es de ESPN.
Los que lo cuestionaban pueden desaparecer / los que escriben los diarios pueden desaparecer / la gitana que amas puede desaparecer / los que salen al aire pueden desaparecer en el aire / los que copan Lavalle pueden desaparecer en la calle / los amigos del barrio pueden desaparecer, pero Claudio Bieler no va a desaparecer / está tranquilo mi amor / hoy es jueves a la noche / gritalo con el Taca… / Oh, mi amor…
El cheque del final, el que acompaña la sonrisa del final, vale 560 mil pesos. ¿Cuánto vale Bieler? De verdad, los goles del ascenso a Primera, el del clásico, la perla de esta noche, la cinta de capitán, cuando le habla al árbitro como capitán, cuando lo grita con los miles que viajaron a Morón, cuando Maxi Martínez vuelve a tirársele encima, cuando sabés que le tirés lo que le tirés, un ladrillo, una tribuna, toda la historia grande, el vago va y tenga: primero de cabeza, seco, abajo, lejos del arquero, y después Caco, vení, tomala vos, dámela a mí, dejá que yo me encargo, mirá, ni la tengo que parar, soy derecho, pero me queda para la zurda, cuál es el problema, ahí va, sacala: golazo, perla, poesía. Oh, mi amor…
San Martín tiene a uno de los mejores delanteros de Primera en la actualidad. ¿Quién puede sacarlo del podio del top tres? ¿Cuántos delanteros definen así hoy? ¿Cuántos jugadores son capaces de brindar la tranquilidad de que en cualquier momento, de verdad, no chamuyo, te liquidan un partido? Desde comienzos de año contra Los Andes no para de hacer goles. Primero fue el goleador del ascenso, después el gol en el Monumental y ahora este doblete para sacar el pasaje en la Copa Argentina, contra Boca o Alvarado, lo más probable contra Boca y sus estrellas: Benedetto, Tevez, Wanchope, Mauro Zárate, el que quieras. Pero con este Bieler, en la Bombonera o donde quieras.
Hasta que se acomoden las piezas del fondo, hasta que Moreira entre en sintonía y no peque en el área con sus penales, hasta que el medio haga pie y maneje el juego como lo hacía con Galeano, Tino agarre la manija, Nico Giménez sea titular, Marcos Figueroa confirme lo bueno que está haciendo y Gonzalo Rodríguez sea Turbo de Primera, hasta que eso pase: Bieler. Porque San Martín mantuvo la base y la base rinde: Arce en el arco, Maxi corazón y alma, Altuna número 5, Caco clave cuando aparece y arriba él. Es el segundo partido que juega el nuevo equipo de Forestello: el primero oficial y ya sacó un cheque para que esta noche salga una polarizada más en La Previa del Santo, en tu casa y mirá que hace frío en Tucumán, ¿pero qué hay para esta noche?
¿Se puede celebrar? ¿Está permitido ilusionarse? Falta un trecho para el debut en la Superliga. Pero antes hay una cita. Y el Taca Bieler, el más pijudo como le gusta que le digan en Twitter, lo sabe: “Antes tenemos el clásico, la revancha el domingo”, dice en TyC Sports con toda la tranquilidad que tiene para definir y para festejar. Entonces es cuando te das cuenta que el animal de área que juega en San Martín es voraz, insaciable, que ganó una Copa Libertadores con la Liga, mirá si la Copa Argentina o la Superliga lo va a intimidar. Gloria y loor al capitán de este sueño que recién comienza, al que hay que ajustarle las piezas, pero que mientras el 9 entre a jugar, todo, absolutamente todo, es posible.








