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"No tengo palabras": el gesto de un hincha que conmovió a Bieler

GOLEADOR

Taca es amo y señor en Ciudadela a base de goles y una cinta de capitán que le queda pintada. San Martín disfruta de su ídolo, emocionado por tanto cariño. Pasen y lean.

Bieler es amo y señor en Ciudadela. La foto es Esto es San Martín.





Quizás todo empezó el domingo 20 de mayo, en Ciudadela. Fue el día del pasaje a la final por el ascenso. Un canto bajaba desde las tribunas, la primera caricia al alma: “Olé, olé, olé, olé, Bieler, Bieler. Con el ascenso a Primera de su pie, el goleador se refirió por primera vez a las críticas del pasado pero dio por terminado el tema cuando estampó la firma para convertirse en el 9 de San Martín en Primera. En el medio, hubo tatuajes con su nombre y la C entre paréntesis (de capitán). Y el regreso a las canchas fue lo mejor del amor: gol en el Monumental en una obra maestra de la definición, cabezazo y perla por la Copa Argentina, y asistencia perfecta en el triunfo del último domingo contra Atlético. Suficientes razones para Martín, cómo más iba a llamarse, Martín Gjugum, fanático del Santo y autor de una carta abierta que le tocó el corazón a Taca: “Me llena de emoción y no tengo palabras”. ¿Qué le escribió?  

“Hace mucho tiempo San Martín no tiene un gran ídolo, un referente, alguien que haya marcado y haya dejado un lindo recuerdo, una inspiración, el sentido de orgullo. Muchos jugadores buenos pasaron por Ciudadela. Pero creo que ninguno dejó "eso" que dejan ídolos como en clubes grandes por nombrar a Cavenaghi en River, Ponzio, Barovero... Riquelme o Palermo en Boca”, comienza el texto escrito después del clásico y viralizado por La Página Ciruja, justo el día del cumpleaños del Ratón Ibáñez, ¿el último ídolo hasta que llegó Taca? Lo responde a continuación el fanático Ciruja en su carta.  

Mi último gran ídolo y referente de mi santo querido es el gran Ratón Ibáñez. Tuve la suerte de verlo en muchas facetas y el sí que es una persona la cual puede opinar y decir muchas cosas sobre el club. Vivió muchas alegrías y muchas tristezas. Pero aún así siento que no hubo alguien que haya ido más allá, hablo de trascender, ya sea por su juego, su entrega, sus años en el club, títulos ganados o por ser el goleador histórico”, explica. Y lo lindo es que armó el debate en las páginas partidarias sobre las condiciones para ser ídolo. Y una de las respuestas es el tiempo: ¿se puede ser ídolo en cuestión de meses? Sí, claro que se puede. Si al Taca se le cuelgan los hinchas por la ventanilla, está Justin Bieler en Twitter, y los millones de hinchas ecuatorianos de la Liga Universitaria de Quito, donde es amo y señor con la 16 tatuada en muchos lomos y la Libertadores 2008 en sus manos.  

Dice Martín al respecto en la carta: “Yo sé que hace poco llegaste, hablaron muchas cosas de vos (buenas y malas), aún así te quedaste. Hoy no sé por qué pero siento otra cosa, tengo un presentimiento. Que podes dejar una gran huella en el club y en la gente. El club creció, te quedaste y eso se agradece. Se agradece por dejar sin voz y sin garganta a muchos Cirujas al gritar tus goles. Creo que no solamente yo estoy ilusionado y orgulloso que seas nuestro, que vistas esta camiseta que no cualquiera se pone. Los tucumanos somos medio especiales por no decir "un público difícil". Nuevamente agradezco que te hayas quedado”.

Y se despide: “Con toda el alma deseo que te vaya bien a vos, que le vaya bien al equipo en esta categoría que es muy difícil. Deseo con el alma que se cumplan los objetivos, que se conforme un grupo humilde. Vos demostraste serlo. Y quiero que vos seas ese gran ídolo actual. Ese que se quede por mucho tiempo aquí y que rompa todos los récords personales de los jugadores que pasaron por mi Ciudadela. Aparte, nadie puede negar que te quedan pintados los bastones rojos y blancos. Te deseo lo mejor a vos, al equipo y a todos los que trabajan y le hacen bien a este club. Club que lo golpearon y maltrataron hasta casi dejarlo morir.
¡A vos te hablo! A vos... Claudio "Taca" Bieler. Palabras que pegaron fuerte en el corazón del ídolo: “Muchas gracias por estas palabras, muchas gracias por bancarme, gracias por tomarse un tiempo y dedicarme esto que para mí es muy valioso, me llena de emoción y no tengo palabras. Abrazo”.