¿Quién es Walter Gastón Coyette y cómo juegan sus equipos?
PERFIL
El entrenador se caracteriza por buscar salidas limpias y explotar las bandas. Cuál es su esquema preferido y cómo prepara los partidos.
Foto: viapais.com.ar
Este jueves dará inicio una nueva era en San Martín. Será la de Walter Gastón Coyette al frente del primer equipo, en busca del cambio de aire que le permita al equipo sumar puntos para engrosar su promedio y escapar de la zona roja.
Tan solo cuatro días después se producirá su debut, ante Banfield y en Ciudadela, y allí los hinchas comenzarán a ver los primeros indicios de la propuesta de su flamante DT.
¿Con qué se encontrarán? Con un entrenador que pregona la pelota al piso y la explosión de las bandas, un estudioso de sus rivales y un obsesivo del trabajo, que puede pasar horas viendo videos de sus rivales y planificando entrenamientos.
Aunque no está casado con un sistema, el que más le gusta y mejores resultados le ha dado es el 4 - 3 - 3, con un triángulo en el mediocampo conformado por dos volantes centrales, que combinan marca y juego, y un creativo parado como enganche unos metros más adelante (¿será Tino Costa?).
Arriba, dos extremos veloces, para sacar ventaja por las bandas, y un centrodelantero con olfato de gol, el único puesto que en Ciudadela parece tener el nombre ya escrito de antemano: Taca Bieler.
Abajo, una línea de cuatro bien marcada, y una característica definida: se sale jugando, siempre con la pelota al piso. Queda terminantemente prohibido tirar una bocha larga a dividir.
Cultor del perfil bajo, siempre tranquilo y correcto en su trato con la prensa y los fanáticos, es miembro de la nueva camada de entrenadores que utilizan la tecnología en su trabajo. Será difícil verlo usando su tiempo libre en actividades sociales, por el contrario, si repite las costumbres que tenía en San Juan, generalmente almorzará en las propias instalaciones del club, donde aprovechará para comenzar a estrechar vínculos con los empleados de la institución y conocer sobre los equipos de reserva, inferiores y liga, para observar juveniles con potencial de ser incorporados al primer equipo.
Después de su exitosa campaña con Chacarita en la B Nacional, dirigir en Superliga le ha costado más de la cuenta, y a partir de este jueves intentará quitarse esa espina con San Martín, un desafío personal que lo tendrá entregando el máximo y un poco más. “Más allá de las presiones, que todos las tenemos en la vida misma, es un trabajo que se disfruta. Yo soy un agradecido de trabajar de lo que me apasiona”, confesó en una entrevista.
Tan solo cuatro días después se producirá su debut, ante Banfield y en Ciudadela, y allí los hinchas comenzarán a ver los primeros indicios de la propuesta de su flamante DT.
¿Con qué se encontrarán? Con un entrenador que pregona la pelota al piso y la explosión de las bandas, un estudioso de sus rivales y un obsesivo del trabajo, que puede pasar horas viendo videos de sus rivales y planificando entrenamientos.
Aunque no está casado con un sistema, el que más le gusta y mejores resultados le ha dado es el 4 - 3 - 3, con un triángulo en el mediocampo conformado por dos volantes centrales, que combinan marca y juego, y un creativo parado como enganche unos metros más adelante (¿será Tino Costa?).
Arriba, dos extremos veloces, para sacar ventaja por las bandas, y un centrodelantero con olfato de gol, el único puesto que en Ciudadela parece tener el nombre ya escrito de antemano: Taca Bieler.
Abajo, una línea de cuatro bien marcada, y una característica definida: se sale jugando, siempre con la pelota al piso. Queda terminantemente prohibido tirar una bocha larga a dividir.
Cultor del perfil bajo, siempre tranquilo y correcto en su trato con la prensa y los fanáticos, es miembro de la nueva camada de entrenadores que utilizan la tecnología en su trabajo. Será difícil verlo usando su tiempo libre en actividades sociales, por el contrario, si repite las costumbres que tenía en San Juan, generalmente almorzará en las propias instalaciones del club, donde aprovechará para comenzar a estrechar vínculos con los empleados de la institución y conocer sobre los equipos de reserva, inferiores y liga, para observar juveniles con potencial de ser incorporados al primer equipo.
Después de su exitosa campaña con Chacarita en la B Nacional, dirigir en Superliga le ha costado más de la cuenta, y a partir de este jueves intentará quitarse esa espina con San Martín, un desafío personal que lo tendrá entregando el máximo y un poco más. “Más allá de las presiones, que todos las tenemos en la vida misma, es un trabajo que se disfruta. Yo soy un agradecido de trabajar de lo que me apasiona”, confesó en una entrevista.








