"Cómo me voy a olvidar": el día que Kenig rompió la sequía de Atlético
CLÁSICOS INOLVIDABLES
El 28 de noviembre de 1996, el Decano cortaba una racha negativa sin triunfos ante San Martín, luego de imponerse por 2 a 0 en el Monumental.
(Crédito: Facebook de Alejandro Kenig)
Pasaron casi 22 años de uno de los clásicos más inolvidables para los hinchas de Atlético Tucumán. Aquel día, en el Monumental José Fierro, el Decano le ganaba a San Martín por 2 a 0, con goles de Alejandro Kenig y Jorge Merlo, y cortaba una racha de siete años sin poder imponerse en el clásico tucumano.
“Cómo me voy a olvidar, si ese día debutaba y a los dos minutos metí el gol”, recuerda desde Córdoba el propio Kenig, en diálogo con eltucumano.com. El partido apenas comenzaba, los hinchas apenas se acomodaban en las tribunas y vino la apertura del marcador en los pies del Gordo.
“El centro viene desde derecha, yo siendo zurdo, me apoyé en mi pierna y definí con la otra en una media vuelta medio extraña. En ese momento creían que le había pegado Ariel Farfán, pero no. No me importó nada, ni los 12 puntos que tenía en la muñeca. Por eso festejé haciendo la pirueta que siempre hacía”, recuerda el goleador que anotó 10 conquistas en los 17 partidos que vistió la camiseta del Decano.
Aquel Atlético era dirigido por Jorge Ghiso y en sus filas contaba con jugadores como Ricardo Dillon, Carlos Ibáñez, Hugo Smaldone y Guido Aballay. “Era un partido muy importante. Atlético llevaba siete años sin ganar el clásico y teníamos que sacar adelante las cosas. Mi gol tempranero como que nos dio tranquilidad para manejar las cosas. Después, en el segundo tiempo, lo pudimos liquidar con el golazo de Merlo que también debutaba”, destacó Kenig.
Antes de debutar en Atlético, el delantero ya se había convertido en ídolo de Talleres, y el clásico ante el Santo era un partido especial para él por “todo lo que vivió la ‘T’ con sus partidos con San Martín, el pibe que murió y lo mal que la pasaron cada vez que jugaron en Tucumán. Por eso lo grité tanto también al gol”, recordó.
“Tengo un recuerdo muy grande de Atlético, la gente me lo sigue remarcando en las redes sociales o donde me encuentro a alguien con los colores del club. Es muy lindo ver lo que logró Atlético hoy en día, afianzarse en Primera, jugar torneos internacionales. Ahora con el histórico clásico me imagino que será una locura muy linda de vivir”, sentenció Alejandro Kenig.
“Cómo me voy a olvidar, si ese día debutaba y a los dos minutos metí el gol”, recuerda desde Córdoba el propio Kenig, en diálogo con eltucumano.com. El partido apenas comenzaba, los hinchas apenas se acomodaban en las tribunas y vino la apertura del marcador en los pies del Gordo.
“El centro viene desde derecha, yo siendo zurdo, me apoyé en mi pierna y definí con la otra en una media vuelta medio extraña. En ese momento creían que le había pegado Ariel Farfán, pero no. No me importó nada, ni los 12 puntos que tenía en la muñeca. Por eso festejé haciendo la pirueta que siempre hacía”, recuerda el goleador que anotó 10 conquistas en los 17 partidos que vistió la camiseta del Decano.
Aquel Atlético era dirigido por Jorge Ghiso y en sus filas contaba con jugadores como Ricardo Dillon, Carlos Ibáñez, Hugo Smaldone y Guido Aballay. “Era un partido muy importante. Atlético llevaba siete años sin ganar el clásico y teníamos que sacar adelante las cosas. Mi gol tempranero como que nos dio tranquilidad para manejar las cosas. Después, en el segundo tiempo, lo pudimos liquidar con el golazo de Merlo que también debutaba”, destacó Kenig.
Antes de debutar en Atlético, el delantero ya se había convertido en ídolo de Talleres, y el clásico ante el Santo era un partido especial para él por “todo lo que vivió la ‘T’ con sus partidos con San Martín, el pibe que murió y lo mal que la pasaron cada vez que jugaron en Tucumán. Por eso lo grité tanto también al gol”, recordó.
“Tengo un recuerdo muy grande de Atlético, la gente me lo sigue remarcando en las redes sociales o donde me encuentro a alguien con los colores del club. Es muy lindo ver lo que logró Atlético hoy en día, afianzarse en Primera, jugar torneos internacionales. Ahora con el histórico clásico me imagino que será una locura muy linda de vivir”, sentenció Alejandro Kenig.









