"Negro querido": homenaje al gran Tigre Miguel Amaya
CIUDADÉ
Es uno de los ídolos más grandes de todos los tiempos en Ciudadela. Hoy cumple años y Rubén González le dedicó una carta que refleja el sentimiento del hincha de San Martín hacia su goleador inolvidable.
El Tigre Amaya le grita un gol a Atlético. Hoy los Cirujas celebran su cumpleaños.
Esta mañana anduvo el Tigre Amaya en la redacción de nuestro diario. Está intacto. Todas las mañanas va al gimnasio, la melena sigue negra y brillante como siempre y en unos días va a salir en un lindo video que armamos con motivo del clásico. Durante toda la entrevista habló de muchas cosas pero ni se refirió a una fecha importante, la de su nacimiento, el 23 de noviembre de 1964 en Los Bulacios.
Hoy cumple 54 años y los hinchas de San Martín lo celebran al ídolo. Pero hay uno muy especial. Y se llama Rubén González.
Rubén González es un poeta del sentimiento que le provoca San Martín todos los días. Vive en Las Termas de Río Hondo está en la Filial Ciruja de Santiago del Estero que el sábado pasado cumplió dos años por entonces presidida por Daniel Flores, desde hace dos meses por el gran Pichón Juárez, con la presencia del Pájaro Quiñones y con Rubén, claro, que viaja a todos lados para verlo porque como dice la canción: "Santo, ni la distancia nos va a separar...". Entonces a través de Matías Leguina, el hombre de voz grave, rasposa, casi afónica, como si acabara de gritar todos los goles juntos del Miguel Alberto, del Tigre Miguel, del gol a Atlético aquel 2 a 0 con otro gol de su compadre Bermegui, de su Negro querido. Antes de que vaya la carta, el hombre aclara: "La verdad, hermano, es una satisfacción muy grande haberlo visto al Tigre en la cancha y si casi me corto porque se vienen tantos recuerdos a la cabeza". Aquí va:
"Me dijeron qué pensaba de una persona que alguna vez jugó en San Martín de Tucumán. Y me dijeron también qué le desearía a esa persona que alguna vez jugó en San Martín de Tucumán. Hoy voy a hablar de un delantero, de un delantero como pocos que tuvo nuestro querido club. Hoy voy a hablar de vos, Negro querido, de vos, querido Tigre Miguel. Hoy sé que estás cumpliendo años y el Pueblo Ciruja no quería quedar afuera de este festejo tan lindo para vos.
Hoy voy a hablar de vos, de aquellas tardes inolvidables, de aquellos goles imborrables que tenemos en las retinas, grabados en los ojos todavía, de esos días de calor, de esos días del 97 al 2000 que los que tuvimos el lujo de verte no te olvidaremos jamás. Te juntaste junto a un loco, al Loco Bermegui, ¡qué delantera, señor! ¡Qué delantera! Daba gusto verlos, daba gusto. Después pusiste el pecho por el club, no me olvido más en ese 2012 cuando fuiste el técnico de San Martín porque nadie quería arreglar el club. Estábamos en momentos difíciles. Yo sé que tu corazón está dividido. Yo sé que tu corazón está dividido entre Salta y Tucumán. Pero sé también que sos un agradecido de la vida y un humilde, una persona humilde que supo ganarse con el sudor, con la transpiración de la camiseta al hincha de San Martín.
Sos el ídolo que quizás no consiguió logros importantísimos en el club, pero la alegría... la alegría al simpatizante de sm no se la vas a borrar jamás. Te deseo lo mejor del mundo. Te deseo lo mejor porque sos una persona humilde. Tuve el gusto un día de encontrarte en la terminal de Tucumán y te pregunté: "¿Qué pasa en San Martín, Miguel?" Me miraste con los ojos tristes y me dijiste: "La verdad, hermano, no sé qué está pasando en San Martín". La mirada me dijo todo, el cariño que tenés por el club.
Hermano querido, Tigre Miguel, te deseo lo mejor, desde acá desde sgo del estero, desde la filial Ciruja de Santiago del Estero te desea lo mejor. Mañana estaremos festejando nuestro segundo aniversario y la promesa es la siguiente, recordar hoy tu cumpleaños, recordarles a todos, yo sé que a más de uno se le va a piantar un lagrimón. No quiero dejar de pasar de largo algo: una vez en una nota leí, creo que fue en el tribuno de salta, dijiste ya no hay más delanteros como yo, y sonó a poco humilde, pero es la verdad. Hermano, no va a haber más pisando el césped de la cancha de San Martín un delantero como vos. Porque vos sos único. Te agradezco desde el fondo del corazón los años que le diste a San Martín. Dios te bendiga, siempre mi hermano. Dios te bendiga siempre".
Uno de los momentos inolvidables del Tigre Amaya en Ciudadela. La secuencia de fotos es de BHase
Ciruja.Un día como hoy, hace 22 años, Bermegui y El Tigre empezaban lo que serían 5 clásicos ganados al hilo pic.twitter.com/WPvb3PKWgP
— il Gran General (@ilGranGeneral) 17 de noviembre de 2018








