"Era mi trabajo": la increíble historia del nuevo arquero de San Martín
CIUDADELA
Pedro Fernández llega a Ciudadela esta noche para poner la firma y luchar por su lugar con Jorge Carranza. Junto al 1 y Nahuel Menéndez, el tercer refuerzo también se sumará a los entrenamientos.
Pedro Fernández, el nuevo arquero de San Martín.
"Estamos embarcando", dice Pedro Fernández, desde Aeroparque, a punto de dar inicio a una nueva etapa en su carrera futbolística: jugar con San Martín en Primera. Viene de San Martín, del partido de San Martín, claro, donde fue el 1 de Chacarita, equipo en el que fue dirigido por Gastón Coyette, al igual Nahuel Menéndez, el lateral de Chaca que viaja con el arquero para estampar la firma esta misma noche en Tucumán.
Luego de rescindir su contrato y recibir el agradecimiento y los buenos deseos de la página oficial de Chaca, Pedro Fernández tiene una historia increíble en su espalda, una historia de muchísimo sacrificio que incluye trabajos tan diversos como impensados para un futbolista que hoy vive uno de los momentos más importantes de su vida. Se lo contó al diario Olé cuando, en un parate de cuatro meses, fue recolector de basura en las calles bonaerenses. Pero empezó a trabajar bien de chico.
"A los 14 ya laburaba en una pizzería, para tener unos mangos. Hacía un poco de pizzero, atendía el teléfono. Cuando tuve a Tomás (su primer hijo) se me complicó, porque no quería vivir a mis viejos. Encima me peleé con un coordinador de Chaca, largué el fútbol y ahí me fui a trabajar de otra cosa", contaba el 1, que ahí se subió al camión de recolección de basura y trabajó limpiano la ciudad. "Sí, fui recolector de residuos. Un amigo lo hacía y me invitó a que me sumara. Es un trabajo muy digno, como cualquier otro. No me molestaba que me dijeran 'basurero', era mi trabajo. Y no lo hace cualquiera, eh. Es muy pesado, tenés que correr mucho".
Durante esos cuatro meses, Fernández se entrenó así, subiéndose y bajándose del camión, cargando bolsas pesadas y todo lo que dejaran los vecinos. "Me entrenaba así. Correr todo el día al camión te entrena mejor que cualquier club de Primera. Aparte te subís y bajás del vehículo en movimiento, es jodido. Y si te toca un verdugo al volante que te lleva ligero, te complica más la vida, porque vas a las chapas. Tenía 18 años y estuve unos cuantos meses, porque era por contrato. Cuando se terminó el contrato tuve suerte porque justo me llamaron de nuevo de Chaca. Había asumido el Chulo Rivoira como DT y quiso que volviera".
Fue duro para la familia del arquero el trabajo de su hijo, pero lo sacó adelante: "A mi vieja no le gustó nada que fuera recolector. Ella siempre me decía 'andá a estudiar', y gracias a Dios terminé la secundaria. Pero yo no quería que ellos mantuvieran a mi hijo. Así que cuando Chaca me hizo contrato, me alquilé una casita". Pero el ascenso es el ascenso y el sueldo tampoco alcanzaba: "Lo del club no alcanzaba, así que con mi suegro hice galpones y tinglados".
Esta noche llegará Pedro Fernández a formalizar su vínculo con San Martín, al igual que Nahuel Menéndez. El tercer refuerzo será Oliver Benítez, el defensor de 27 años, quien jugó con Matías García en Gimnasia de La Plata y llega desde Palestino de Chile. El Santo empieza a reforzarse a medida que la pretemporada recién comienza a ponerse en marcha. El viernes que viene ya será el primer amistoso contra Talleres en Salta. Y entre los héroes del ascenso y los que jugaron la primera mitad de la Superliga, ahí estará Pedro Fernández, quien se define: "Transmito seguridad y voy al frente. Y juego con los pies, algo que me gusta". Y no se olvida del sacrificio. Sabe muy bien lo que es el sacrificio.

En una producción para el diario Olé: "Es un trabajo muy digno, como cualquier otro. No me molestaba que me dijeran 'basurero', era mi trabajo".








