Top

El ego de Ledesma liquidó la ilusión de Los Pumas

ANÁLISIS

El entrenador borró a Nicolás Sánchez del partido más importante, fue a jugar el Mundial sin un octavo y sin medio scrum suplente, dejando fuera a Isa y Bertranou. Murió en la suya y le salió mal.

Foto: REUTERS/Issei Kato.





Se acabó la ilusión de Los Pumas y los amantes del rugby, en el Mundial que se disputa en Japón. El conjunto argentino quedó afuera en la fase grupos, luego de caer ante Inglaterra, cuando aún resta una fecha. El gran responsable de la floja producción del equipo es el entrenador, Mario Ledesma, que tomó malas decisiones desde el momento que confirmó la lista de los convocados para la copa hasta la de borrar a Nicolás Sánchez ,el goleador histórico del equipo, del partido más importante.


Analizar el partido de hoy ante Inglaterra sería seguir haciendo hincapié en las pocas ideas que tuvo el equipo a lo largo de la competencia, y de los partidos previos al Mundial también. El entrenador comenzó a tomar malas decisiones desde el momento que armó la lista. Dejó afuera a Facundo Isa, el único octavo de raza que tenía en sus filas. Se dio el lujo de ir a jugar la máxima competencia sin una pieza fundamental a la hora de salir del scrum. Algo raro en un supuesto experto en la formación.


Otro error clave fue el de dejar afuera a Gonzalo Bertranou, la gran alternativa que tenía ante un Tomás Cubelli con el puesto asegurado. Ledesma optó por llevar a Felipe Ezcurra y nunca confió en él para ser la variante como medio scrum. Ante Francia, cuando el equipo no tenía respuesta, optó por Cubo, a pesar del cansancio que ya arrastraba en los minutos finales. Frente a Tonga, apenas lo hizo ingresar en los minutos finales, con el partido liquidado. Y hoy, ante Inglaterra, entró 20 minutos porque Cubelli salió lesionado. Jugar una Copa del Mundo con una sola alternativa como medio scrum es imperdonable. 

Como también resulta complicado e imperdonable prescindir del máximo goleador del equipo en el partido más importante del Mundial. Ledesma prefirió borrar a Nicolás Sánchez, de flojo rendimiento, y poner a Benjamín Urdapilleta, que parece que juega a la “mancha” cuando va a tacklear, y a Lucas Mensa como suplente, un joven de 23 años que jugó un solo partido con la camiseta de Los Pumas, dándole toda la presión.


Ledesma es el gran responsable porque él toma todas las decisiones, desde la forma que va a jugar el equipo, pasando en el cómo y en quiénes. Porque prefirió no poner ni en el banco de suplentes a Sánchez por el simple hecho de que el tucumano le cae mal desde que fueron compañeros en el Mundial de 2011. Prefirió dejar afuera a Isa y Bertranou por cuestiones fuera de lo deportivo. Porque prefirió dejar afuera a Juan Imhoff, uno de los mejores wines del mundo y a quien no tuvo en cuenta ni en la previa.


Hace poco más de un año, luego de una racha negativa de 19 derrotas en 22 partidos, el tucumano Daniel Hourcade dejaba de ser el entrenador de Los Pumas en medio de las críticas de la prensa por el juego del equipo. Con Ledesma al cargo, el equipo lleva 11 derrotas en los últimos 12 encuentros. La última victoria fue ante Australia, como visitante, el 15 de septiembre de 2018. Luego perdió dos veces contra ese mismo rival, dos con Sudáfrica, dos con Francia, dos con los All Blacks, y una con Irlanda, Escocia e Inglaterra. Mostrando no tan solo un mal juego en el equipo, sino también claros problemas internos con jugadores referentes del plantel, como el propio Sánchez y Agustín Creevy, quien pasó de ser capitán y figura a suplente.


Los argentinos se quedaron afuera del Mundial mostrando un equipo sin ideas, sin alma, sin confianza y con un plantel dividido, muy lejos de ser aquel que se mostró unido en la Copa de Inglaterra 2015. El ego de Ledesma liquidó la ilusión de Los Pumas.