Solari y Avelino, los grandes maestros Decanos
Los maestros Jorge Raúl Solari y Carlos Abel Gómez dejaron, cada uno a su manera, su huella en 25 de Mayo y Chile y en el corazón del Pueblo Decano.
Jorge Solari y la fiesta en la Chile de fondo.
El 11 de septiembre se conmemora en nuestro país el Día del Maestro, en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, fallecido ese día pero en 1888. Sin embargo, en Tucumán y especialmente en 25 de Mayo y Chile, decir Maestro no es una alusión al llamado 'Padre del aula'. Para el Pueblo Decano, los 'Maestros' son dos, y cada uno a su manera dejaron su huella y marcaron a fuego los corazones Celestes y Blancos: Jorge Raúl El Indio Solari y Carlos Abel Gómez, El Maestro Avelino.
Jorge Solari llegó a Tucumán en octubre de 2006 y debutó con victoria ante La Florida, con goles de Claudio Sarría, Carlos Paratore y Manuel García. El equipo de El Indio fue encontrando su forma y funcionamiento, pero cayó en una fatídica serie ante Guillermo Brown de Puerto Madryn. Se mantuvo la base y se armó para la temporada siguiente un equipo arrasador, que goleó y bailó a todos de punta a punta hasta conseguir el ascenso por penales ante Racing de Córdoba, una mañana de domingo en un inolvidable Día del Padre tras sumar 68 puntos en 32 partidos en la Fase Inicial y luego 15 de 18 antes de clasificarse a la gran final.
Lucas Ischuk; Andrés Bressán, Ezequiel Luna, Martín Martos; César Montiglio, Martín Graneros, Diego Erroz, Sebastián Longo; Claudio Sarría, Pablo Hernández; Luis Miguel Rodríguez o Héctor Álvarez. Esa fue la base de la máquina de Solari: línea de tres, carrileros que iban de córner a córner, uno de marca y uno de juego en el mediomcapo, dos mediapuntas con mucho gol y mucha magia, delanteros picantes y un arquero que se convirtió en héroe y figura tras atajar un penal y convertir el suyo en la serie de penales para desatar la locura Decana.
Más allá del ascenso, de esa vuelta tan gloriosa, Solari dejó su marca en 25 de Mayo y Chile porque cambió para siempre la mentalidad de los hinchas, lo que años después le permitió a Atlético Tucumán tener otra impronta en su ascenso a Primera, y con bases muy sólidas, recuperarse del descenso, volver a la A, jugar copas y copas y consolidarse en la máxima categoría. El Gigante del Norte no sería El Gigante del Norte sin aquella campaña y los hitos que marcó Solari en Tucumán.
El Maestro Solari hacía siempre mucho hincapié en la infraestructura: hoy el Decano tiene un predio que es la envidia de muchos y avanza en la construcción de otro en San Andrés. Se puso al hombro la campaña para llegar a diez mil socios, insistía en el mantenimiento de campos de juego desde el baby fútbol hasta la primera, pintaba los arcos, cortaba el césped, colaboraba con eventos de socios organizados y respetaba el histórico paladar de los hinchas Decanos.
Solari advertía que si Atlético "llegaba" sin la infraestructura necesaria "la caída va a ser tan catastrófica que no vas a querer ir a la cancha nunca más". Las bases que sentó El Indio dieron sus frutos, El Deca se repuso del golpe y volvió a Primera más fuerte que nunca. El sello de el gran maestro Jorge Solari vive en todos los hinchas de Atlético Tucumán y su impronta es innegable en este presente en la elite. Ese paladar y ese sueño de un Decano Gigante que reinvindicaba Solari fue el que inspiró años antes al Maestro Avelino.
Carlos Abel Gómez no necesitó ser director técnico ni jugador de fútbol para tocar todos los corazones Decanos. El Maestro Avelino fue un ícono de la cumbia y la fiesta en Tucumán, hizo bailar con su saxo a generaciones tras generaciones de tucumanos, y siempre pero siempre puso bien arriba la bandera de Atlético Tucumán.
"Hincha decano a muerte. Hoy en día, si mi papá estuviera en vida, lo feliz que sería al ver a Atlético donde está. Grabó en 1975 la primera marcha. Luego en el '94 se la volvió a grabar, ya conmigo, con Los Avelinos. Y hace un año, año y medio, lo volvimos a hacer, porque Los Avelinos es Atlético", le revelaba Carlos Avelino Gómez a eltucumano en diciembre de 2019, cuando se cumplían dos décadas sin el Maestro Avellino.
"Toma carrera Palomba, la eleva para Villa, la para con el pecho, peligro, tiró: gol, gol, gooool", realata Osvaldo Caffarelli en aquel gol del Dios Decano que el Maestro inmortalizó en la marcha Decana. En la crónica "El Maestro aún vive en Los Avelinos" de Juan Pablo Sosa en Tucumán Zeta se refleja el día que El Maestro entonó esa misma marcha Decana en pleno partido ante Chacarita tras un gol de Mauro Amato. Lo contó allí su hijo, Carlos:
"Hasta llegó a hacerlo en un partido semifinal de la Primera B Nacional contra Chacarita Juniors, en pleno encuentro luego de que Mauro Amato convirtiera el único gol del partido. En ese entonces, el fallecido árbitro Fabián Madorrán, suspendió por dos minutos el encuentro debido a que la banda no paraba de tocar tras el gol. “Mi viejo ofreció al grupo para tocar en la previa y en el entretiempo del partido. Pero en un momento nos dijo ‘hace un gol el Deca y empezamos a tocar’. Y cuando hizo el gol Amato, nos ordenó: ‘larguemos’. Se calentó el árbitro”.
"Tengo esa imagen de mi papá... En la platea, Sector 3; yo sentado a la par de él... Me acuerdo que fumaba esos cigarros negritos y largos; y lo veía que renegaba. Eran épocas hermosas que he vivido con él", reconocía en La Gaceta otro de sus hijos, Abel. "En una época, Atlético hacía bailes por el carnaval; eran muy famosos; y siempre la directiva le daba a mi viejo para que lo explote. Ahí trabajaba toda la familia, ya sea vendiendo bombitas de agua, o en la boletería", amplió.
Tenía 12 años Abel cuando su papá compuso la marcha "oficial" de Atlético Tucumán. "Se grabó en acetato, y salió. Se hicieron copias, la comisión directiva del club la presentó, y se la ejecutó en la cancha", repasó, y destacó que "cuando tocábamos en Buenos Aires, por ejemplo, tucumanos que vivían ahí nos la pedían, y la tocábamos".
En el '75 esa marcha Decana se reescribió y se engalanó con aquel relato inolvidable de Caffarelli, para rendir tributo para siempre a ese equipo memorable. "La del 69 es como la más institucional, una especie de himno; la del 75 es como más de joda; por eso suena la hinchada de fondo... Es que responde a un momento de gloria", resumió Abel.
Solari y Avelino. Avelino y Solari. Dos grandes maestros de corazón decano, que desde el costado del campo de juego o desde el saxo, llevaron a Atlético Tucumán hasta lo más alto, y hoy el Pueblo Decano los tiene bien presentes en este Día del Maestro y cada día.
El Maestro Solari:
El Maestro Avellino
El maestro Avelino. (Crédito: gentileza Carlos Avelino Gómez)
El maestro #AVELINO (Carlos Abel Gómez), fanático del decano, inmortalizó el relato del gol de #Villa en la voz de Osvaldo #Caffarelli ????????(relator de fútbol y boxeo) al inicio de la marcha que compuso para #AtleticoTucuman pic.twitter.com/oOuqgQYL1G
— Historia del Decano (@HistoriaTucuman) November 2, 2018








