"No voy a ir a la cancha": la decisión de un hincha de Atlético y un hincha de San Martín
Esta fecha regresa la alegría a las canchas: el sábado será el turno del Monumental y el lunes el de Ciudadela. Mientras los fanáticos se desviven por un lugar, otros no. Las razones.
Santos y Decanos: el regreso más esperado.
Casi 20 meses han pasado sin hinchas en las tribunas del fútbol argentino, una ausencia tan larga como inesperada cuando la pandemia cayó como un gol en contra sobre la hora y sin quioscos abiertos para pasar el mal trago.
Pero, como dice la canción, todo tiene un final, todo termina: y este fin de semana será el más esperado por los hinchas más allá de los colores de la pasión. Ese hueco inmenso en las tribunas volverá a ser ocupado por los fanáticos que no veían las horas de que llegara el gran día. Y llegó.
En Tucumán, el regreso en el Monumental se producirá este mismo sábado cuando Atlético reciba a San Lorenzo. ¿La última vez que una multitud reventó 25 y Chile? El inolvidable empate contra River para arruinarle el título en la última fecha: fue 1 a 1 aquel ya lejano 7 de marzo de 2020.
Mientras que el regreso a Ciudadela será el lunes cuando San Martín reciba a Gimnasia de Mendoza. ¿La última vez? La noche del 8 de marzo del 2020 que cayó el Santo contra Chacarita en Bolívar y Pellegrini, sin lugar para un alfiler, llena de codo a codo para ver al puntero con 44 puntos de Orsi y Gómez.
Más allá de las diferencias, solo el Pueblo Decano y el Pueblo Ciruja saben lo que han sufrido esta distancia: cada uno sin poder ir a su lugar en el mundo. No hubo banderas colgadas, transmisiones en vivo, gritos en silencio, alegrías ante la tele capaz de reemplazar la previa, el partido, y el después.
Vuelve el fútbol, damas y caballeros, pero mientras los hinchas se desviven por un lugar, mientras algunos corrieron a vacunarse cuando se confirmó el regreso oficial, también están los hinchas que no volverán por el momento.
Y la razón de Ricardo, por el lado de Atlético, o de Javier, por el lado de San Martín, no pasa por una cuestión sanitaria, por falta de dosis, por desconfianza en el operativo, por temor a la inseguridad, o por problemas económicos.
“No voy a ir a la cancha”, coinciden. “Puedo ir, pero no voy a hacerlo”, repiten en diálogo con eltucumano. Y la razón es conocida pero no deja de ser llamativa. Es una de las razones aún anteriores a la pandemia y tienen que ver con la suerte. “Cuando voy de local, pierde”, afirman.
Los futboleros están llenos de cábalas: muchos se preguntan, por ejemplo, con qué camiseta van a ir al templo para que el Decano recupere la senda del triunfo o para que el Santo se prenda bien arriba en la lucha por el ascenso. Pero hay los que se autodenominan mufas. Entonces, como Ricardo y Javier, no irán. Y por supuesto que cada uno es libre de hacer lo que quiere, lo que siente, pero no deja de llamar la atención dada la circunstancia.
“La mufa es un tema recurrente entre periodistas, técnicos y futbolistas que alude a todo aquello que supuestamente le trae mala suerte a tu equipo, pero que jamás podrá comprobarse. En esa lógica puede ser mufa cualquier cosa o circunstancia que sirva para explicar un mal resultado: que fulano haya ido al estadio, que se nombre en voz alta a mengano, o que zutano diga que su equipo va a ganar fácilmente a su rival”, explica Francisco Mouat, autor de varios libros de fútbol, aludiendo a lo más mufa de lo mufa: decir que el equipo de uno va a ganar, falta que se agrava al dar un resultado.
“Si veo que no cambia la racha esta fecha, no soy yo, es el equipo”, vuelven a coincidir, sujetos a sus historiales, con todas las ganas del mundo de estar, pero priorizando la felicidad de la razón de su vida aun sin ellos en la cancha, alentando por televisión mientras miles sí irán al Monumental o a Ciudadela. ¿Cómo harán para aguantarse las ganas de ir a la cancha? Solo sus corazones lo saben.










