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Ni Gallinas ni Bosteros: de quién es hincha eltucumano

superclásico

No somos tibios. No nos avergonzamos ni nos tiembla la voz para decirlo. Tenemos la camiseta bien puesta y queda en evidencia en cada una de las notas. No lo vamos a negar, no lo no nos vamos a dar de falsos neutrales. Tenemos la camiseta puesta, le pese a quien le pese.

Foto Olé.-





El teléfono sonó a la siesta, era un hincha Decano que, en muy buenos términos, nos reclamaba que Atlético tiene, según él, menos espacio que San Martín. La agradable charla derivó en recuerdos sobre grandes partidos del Decano contra el Boca de Maradona, y con algún recuerdo de River, plagado de figuras como Passarella, Kempes, Fillol y Ramón Díaz, visitando La Ciudadela

El llamado no pasó desapercibido, como tampoco había pasado otro que unos días atrás, más escuetamente nos tildaba de fanáticos de Atlético y que siempre le dábamos poco espacio a San Martín. Así como alguna vez, otro hincha Ciruja nos objetó el porqué de una nota en el que se recordaba a La Florida y su gesta camino al Argentino A del año 2003. Aquel lector ofendido consideraba “innecesario y burlista” ese recuerdo, como si aquel equipazo Tricolor que obtuvo un histórico ascenso contra viento y marea, no mereciera un homenaje. 

A estos llamados, se le suman miles de comentarios en cientos de notas de Cirujas y Decanos que se quejan de nuestra parcialidad, de nuestra falta de objetividad, de nuestro fanatismo. 

Si bien, queridos lectores, nuestro objetivo jamás fue, ni será, ofuscarlo, no nos deja de halagar que nos perciban de esa manera, porque acá en eltucumano somos fanáticos, nos corre sangre hirviente por las venas todos los días, pero sobre todo si alguno de nuestros equipos sale a la cancha a defender sus respectivos colores. 

Y no vamos a caer en el lugar común de decir que “somos hinchas de los dos”, no señor, acá cada uno es hincha del suyo, pero hincha de verdad, con el alma, con el corazón latiendo a mil en cada avance propio, con los kiricochos en la boca y las manos en los huevos en cada corner rival

Acá, en esta hermosa redacción, cuando alguno juega, hay fiesta, hay cervezas abiertas, hay banderas en los hombros y camisetas en el pecho. Santiago con la celeste y blanca y Gabriel con la albiroja. Acá hay nerviosismo en la previa, griteríos durante el partido y hay sentimientos, a veces felices y a veces no tanto, al final de cada partido. 

Y así se escribe, con todo eso a cuesta y mucha honra. No esperen de nosotros neutralidad, ni mesura, ni falsa objetividad, ni frialdad, ni mucho menos tibieza. 

En este medio, hacemos culto del tucumanismo, de la tucumanidad, con sus defectos y virtudes, con nuestras vergüenzas y orgullos, pero siempre haciéndonos cargo de lo que somos: tucumanos hasta la médula. 

¿Y cómo no contar con fanatismo a las dos instituciones que más nos representan en el mundo? Y no hablo solo de las instituciones formales, también de esas instituidas por sus respectivos Pueblos, el Ciruja y el Decano. Cada uno con su impronta, con su identidad. 

¡Ojo!, también reconocemos nuestras falencias y sabemos que tenemos más de un defecto, uno de ellos es la falta de cobertura a los demás clubes, y nuestra hermosa Liga local que, de apoco y con la ayuda de La Tribuna Amateur, empezamos a pagar esa deuda. Todavía en pequeñas cuotas, pero algo es algo. 

Así, con esa impronta, el tucumano estuvo, con bandera y todo, en Quito, como no podía ser de otra manera, de la mano de dos periodistas/hinchas Decanos. También estuvo, y está, en las calles de Ciudadela, cuando Cultura Ciruja pinta un mural, algo que festejamos más que los goles que puedan hacer algunas de las aves de paso que se calzan alguna camiseta seis meses y después se van.

No hay dudas que Atlético y San Martín son fenómenos sociales y, sobre todo, culturales. Es la gente la que engrandece a estas instituciones, y esa misma gente engrandece a esta provincia maravillosa.

Nosotros no pretendemos de ninguna manera ser la voz de semejante masa inmensa e inabarcable, solo que nos sentimos parte de ella y, como tal, cada uno con la camiseta que bien puesta, lo cuenta como lo siente. Si eso molesta al de la vereda del frente, quiere decir que no vamos tan mal.