San Martín, el 9 de jerarquía, las dudas y las certezas a pocos días del debut
En un mercado difícil como ninguno, en Ciudadela buscan cerrar ese refuerzo que no termina de llegar. Algunos esperan un apelleido que rompa con el mercado, otros ya le prenden velas a los que están en el plantel. ¿Qué pasa?
Con los dos amistosos de hoy contra Central Córdoba de Santiago del Estero, San Martín completó ocho prácticas de fútbol contra otros clubes de las cuales la gran mayoría fueron en un marco informal, a puertas cerradas y con demasiada rotación de futbolistas como tomarlas en serio.
Sin embargo, los cuatro empates, tres triunfos y una derrota, con tres goles a favor y tres en contra (dos fueron literalmente en contra esta mañana), generan en algunos hinchas cierto pesimismo fundado en que otra vez al equipo parece no abundarle la capacidad ofensiva.
A lo largo de esta pretemporada hemos escuchado y leído en las redes sociales a buena parte del Pueblo Ciruja reclamando por un 9 de jerarquía para no lamentar situaciones de gol desperdiciadas como la temporada pasada.
La danza de nombres estuvo, y está, a la orden del día y más de uno se ilusionó con algunos apellidos pesados cuya llegada parecía inminente, sin embargo no se terminó concretando. En algún momento sonó con mucha fuerza el regreso de Luciano Pons que finalmente eligió Independiente de Medellín como destino para continuar su carrera.
Desde entonces, los dirigentes siguieron persiguiendo la idea de concretar ese refuerzo rutilante que entusiasme a propios y meta miedo a extraños. A esta altura, Federico González, ex jugador de Independiente, Tigre y Estudiantes, entre otros, es el jugador que más resuena, aunque también trascendió que Quilmes también está interesado en hacerse con sus servicios.
Es evidente que el mercado de la Primera Nacional no es sencillo para nadie, pero muchos menos lo es para los clubes del interior. Con una moneda nacional absolutamente devaluada, con 28 equipos de Primera, 37 en la B, de los cuales 19 son del Conurbano, se hace muy difícil para un equipo del norte elegir a los jugadores que quiere y más bien se tiene que conformar con lo que consiga.
Hay ejemplos de sobra, incluso empezando por el mismo San Martín: Estigarribia, que lejos estuvo de ser un goleador implacable, consiguió emigrar a la Primera del fútbol chileno donde firmó un contrato en dólares y peleará por un lugar en las Copas. Su alternativa era Lucas González que decidió por cuenta propia no renovar e irse a jugar a un equipo de la misma categoría pero ubicado en Buenos Aires, buscando tener más continuidad.
Si nos remontamos años atrás, jugadores como Ramiro Costa, que apenas marcó un puñado de goles y jamás se consolidó como titular, se fue a México donde es figura. Algo similar sucedió con Mauro Quiroga que sí tuvo un buen promedio de gol en San Martín, pero siempre fue suplente de Lentini y luego la rompió en el fútbol Azteca a tal punto que en algún momento pretendieron nacionalizarlo. Hoy ambos parecen inalcanzables.
Yendo a otros clubes, jugadores que se pusieron de moda en los últimos años han logrado con muy poco dar un gran salto en su carrera. A Copetti le bastó un rachita de cinco goles en 9 partidos para firmar con un grande como Racing. Tomás Molina, el último 9 de Ferro, no solo rechazó a San Martín, sino que también a Estudiantes de La Plata para irse a jugar a la Liga de Quito, uno de los clubes que mejor paga del continente. En su último año hizo 10 goles, apenas unos más que Estigarriba, y en toda su carrera marcó 19 en casi 100 partidos jugados en cuatro años y cuatro clubes distintos.
Es decir que hoy por hoy, no está al alcance de la mano un delantero con un gran presente, porque tiene abiertas muchas puertas contra las que no se puede competir. En este contexto solo hay dos tipos de delanteros que pueden llegar a venir: un consagrado que esté más de vuelta que de ida o un alguien más joven por el que se apuesta a que tenga su año de gloria en Tucumán, como lo tuvieron Copetti o Molina.
Teniendo todos esto en cuenta, San Martín cuenta con tres futbolistas nuevos que pueden cumplir el rol de centro atacante: Miritello, Celiz y Maggi.
Miritello viene de marcar 11 goles en Talleres de Remedio de Escalda, a sus jóvenes 23 años su llegada a San Martín se le presenta como una gran oportunidad de dar el salto. Su pase pertenece a Defensa y Justicia que seguirá sus pasos y en caso de cumplir, probablemente, lo lleve para jugar en Primera el año que viene. Por ahora, en esta pretemporada jugó poco y anotó un lindo gol en el duelo contra “los suplentes” de Gimnasia y Tiro de Salta.
Parecido es el caso de Iván Maggi, que llegó a préstamos de Racing y que sabe que no cuenta con mucho margen para volver. Una buena actuación en San Martín le sumará puntos y un mal desempeño le restará posibilidades de regresar. Por ahora mostró movimientos interesantes que recuerdan a Lentini. Tuvo una situación ante Chaco For Ever y la mandó a guardar. Tal vez este sea su año.
Miltón Celiz es el más experimentado de los tres y cuenta con muchos pergaminos en la categoría. Aunque no es un 9 nato, supo tener temporadas de muchos goles, sobre todo en Gimnasia de Jujuy donde formó una dupla letal con Darío Benedetto hace una década. Después fue goleador con All Boys y en los últimos años estuvo a la sombra de Protti y Magnin en Tigre que anduvieron tan bien que no le dieron muchas chances de mostrarse.
A todos ellos se les suma Lucas Cano, que el año pasado tuvo pasajes de un alto nivel, incluyendo una buena racha goleadora que no pudo sostener sobre el final. Tampoco es un 9 clásico pero puede cumplir esa función. Además, se sumó Mauro Verón, goleador de la Liga Tucumana y que buscará hacerse un lugar en la consideración de De Muner. También está el juvenil Nicolás Moreno que ingresó en algunos partidos y hasta marcó un golazo.
En definitiva, San Martín tiene varios 9, ninguno garantiza goles, pero en realidad no quienes los garanticen nunca. Tal vez llegue alguno más, pero mientras tanto la puesta es tener a un Celiz como el de All Boys o Gimnasia de Jujuy, o a un Maggi o un Miritello que sean el nuevo Copetti, Magnin o Molina. Mucho más que eso, no hay.
La defensa es la misma que el torneo pasado terminó con la valla menos vencida y se sumó un central que viene de dos ascensos en los últimos 4 años. El mediocampo mantuvo a su eje con Herrera y el talento con Tino Costa. Llegaron Larralde y Jourdan que parecen haberse ganado un lugar para jugar de titular el primer partido (después tendrán que mantenerlo) y empujan desde atrás Diego Sosa y Patricio Pérez.
De todos modos los análisis previos nunca son determinantes, ni para bien ni para mal y lo que verdaderamente importa es lo que pasa en la temporada y no antes. Tal vez mucho lo olvidan pero el equipo que consiguió el ascenso en el 2008, fue ampliamente superado por un Atlético del Argentino A y por un All Boys de la Liga en los amistosos de pretemporada, después fue uno de los equipos más sólidos de los que se tenga memoria, ganando el torneo de puntos a punta. Es solo un ejemplo.








