De Indios y Vascos, y el grito que retumba en un corazón Decano
Agónico empate de Atlético Tucumán que es desahogo y festejo. Volvieron el Vasco y Bruno, pero el Pueblo Decano no pudo estar ahí para recibirlos. Como hiciera Solari, Azconzábal pide paciencia y los hinchas saben que hasta que no se termina el partido algo puede pasar.
Bianchi volvio a 25 de Mayo y Chile. (Foto: Twitter @LigaAFA)
Retumbó toda la semana en los oídos y corazones Celestes y Blancos aquella frase del Indio Solari que rezaba que "si quieren un club de Primera, tienen que tener 10 mil socios". Fueron 1.400 los abonados (esa no sería la totalidad de la masa societaria según explicaron tarde desde la Comisión Directiva) que le rezaron a un escribano para poder estar presentes en el José Fierro para alentar al Viejo y Glorioso Decano y apenas 300 los que se rompieron in situ las gargantas con el empate agónico, que es mucho más desahogo que festejo, pero se festeja. Se festeja en la noche que volvió Azconzábal, que volvió Bruno, pero en la que el Pueblo Decano no pudo recibirlos, y esa distancia hizo retumbar todavía más ese grito de gol que hasta invita a ilusionarse en el momento más jodido.
No fue una semana fácil para el Pueblo Decano. No son meses y ya podríamos hablar de más de un año que no es fácil la cosa para los hinchas del Gigante del Norte. Atlético no encuentra paz, pero mucho menos una victoria: la última data del 17 de octubre pasado, hace ya cuatro meses y un total de 11 partidos. Por eso, este gol de Lotti se celebra con alma, corazón y vida, con hinchas y socios aquí y allá, porque horas antes hubo Decanos que marcharon contra el ridículo aforo y otros que fueron reprimidos por querer estar cerquita del templo a horas del partido, y todas esas malas se suman al pozo acumulado de sinsabores por 25 de Mayo y Chile.
El 2021 fue una agonía, pero resurgieron las expectativas con el año nuevo y el regreso de un hombre de la casa al banco de suplentes Decano. La derrota en Junín fue un golpe a la ilusión, y el aforo un puñal al corazón. El Pueblo Decano no pudo ir a abrazarse con el Vasco, que resignó mucho para volver por amor a estos colores en un muy mal presente, ni con Bruno que volvió a pintarse de Celeste y Blanco para imprimirle orden y carácter a la cueva. “No tengo ninguna duda que si hoy el estadio estaba lleno los metíamos en un arco", sentenció Azconzábal, que algo sabe sobre lo que pasa cuando late el José Fierro. Y también de lo que pasa cuando no salen las cosas y crece la impaciencia.
Es por ese arrastre de ya 11 partidos sin victorias que todo el Pueblo Decano frente a la tele putea y mucho cuando Pereyra la pierde y encima termina en gol de Platense, y exclama desencajado "bajalo" cuando Schor rompe a pura gambeta y el Bebe Acosta cumple y lo baja y todo es impotencia. Hasta Platense hoy viene a 25 de Mayo y Chile y se le anima a Atlético, que intenta pero todavía no logra ejecutar la idea que pregona el Vasco, y todo se vuelve cuesta arriba. Pero parece que el hombre tiene algo, que está angelado como dicen por ahí, que se le da esto del vértigo, de ir a buscar hasta el final y encontrar los goles sobre la hora y sacar pecho en la más difícil.
Porque el equipo tiene la pelota y no logra penetrar la defensa visitante, pero Carrera empuja y parece que todavía puede pasar algo; porque Laméndola gambetea y va para adelante, y a veces la pierde, pero va de nuevo y sigue yendo; porque Isnaldo entra y pelota que toca es un centro amenazante al área, donde ahora también espera agazapado Andrada y su repisa llena de goles en las inferiores de River y hace poquito en Aldosivi también, y se siente que algo puede ocurrir. Porque bien o mal, el equipo va al frente hasta el final.
Porque el hombre que hoy mira el partido de afuera libreta en mano era un número 6 con todas las letras, camiseta por adentro del pantalón, estampa de crack setentoso, escuela pincha de pura cepa, voz de mando, cinta de capitán en el brazo y ascenso a Primera en el lomo, que ya hace unos años se puso el buzo, agarró la libreta y le supo transmitir esa impronta ganadora a sus dirigidos: la camiseta del Deca se transpira y el Deca va al frente en todos lados y contra todos. Palo y palo hasta el final, y no vayás de cambiar de canal porque se siente en el aire que algo puede pasar.
Lo sabía Lotti, que puede venir con la pólvora mojada pero no pierde la esperanza de que unita le va a quedar, porque se acaba de golpear los huevos contra el palo en la que era el empate y esa no puede ser la única que tenga el 9. Porque vos tenés la Fe intacta cuando Isnaldo la mete de nuevo al área y Doldán se tira como puede mientras toda la defensa de ellos pide mano y qué mierda importa si era mano, porque le quedó a Lotti que con los huevos rotos como vos después de cuatro meses sin ganar y le pegó casi sin mirar de mediavuelta, para salir corriendo entre las puteadas de éste, el reclamo de aquel, la locura de los 300 ahí y de miles y miles en La Estación después de la marcha, en sus casas, en las casas de todo Tucumán, donde sienten y saben que ese grito que retumba con esa furia contenida puede y debe ser el inicio del fin del calvario.
Hoy todavía son 11 partidos sin ganar, pero ya va a llegar esa victoria tan esperada, y por ahí el Vasco encuentra el equipo, y Bruno te ordena la defensa, el medio muerde y juega, arriba aparecen los goles y el Monumental vuelve a ser una fortaleza. Por ahí el equipo se planta contra todos y pisa fuerte en la cancha de los poderosos, y cuando juega mal hace la heroica con un gol sobre la hora como esta noche. Y hoy es un empate contra Platense, pero mañana se enciende la ilusión Decana que se paseó por toda América, y retumba otro grito, otra canción, esa del otro Indio Solari, como esta noche y tantas noches. Esa dice vamos los Deeeeee, cómo explicar tanta locura, y vamooo los Deeeeeee el sentimiento bien adentroooooo….Porque esta noche Azconzábal le pide paciencia a los hinchas, cómo les pedía paciencia hace unos años el Indio Solari, que también decía que si esperaron 20 años para salir campeones pueden esperar 21, pero que a los 21 sí van a salir campeones. Y salieron campeones.
En un momento de locura total después del gol de Augusto dónde volaba todo @JuampiCarrizo1 levanta una silla y amaga con tirarsela a una señora que estaba atrás ojalá se tomen cartas en el asunto. pic.twitter.com/ufwZdvsLEo
— Pablinsky (@Pablinsky1902) February 18, 2022








