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Tormenta de pasión y lealtad: mil historias de una nueva noche de fiesta en Ciudadela

SAN MARTÍN, NO LO ENTENDERÍAS

Amigos que recorren la ciudad con el agua hasta la rodillas, un hinchas solidario que los ayuda; padre e hijos se acompañan desde hace décadas, un joven que estudia en la Pellegrini, un bacán que se da un gusto en el palco. Imperdible compilado de episodios de colección que tienen al Pueblo Ciruja como protagonista.





Cada vez que juega San Martín, el Pueblo Ciruja da que hablar, sobre todo si es en Ciudadela y se desata el color de la fiesta popular. No importa si llueve o el sol parte la tierra. No hay temporal que frene tanta pasión y las historias de lealtad y fanatismo brotan de cada esquina de la ciudad siempre con un mismo destino: La Ciudadela. 

Acá te recopilamos varios episodios que tuvieron a los hinchas como protagonistas excluyentes de una noche tormentosa, colorida y con final feliz. En definitiva, San Martín, no lo entenderías. 

El agua hasta las rodillas, larga caminata y un Ciruja salvador

Llegar a la cancha no siempre es sencillo, menos si se juega un lunes sobre la hora de la salida del trabajo, en medio de una tormenta y sin taxis en las calles. Con todo eso tuvieron que lidiar Nicolás Díaz y sus amigos que a las 21.00 que tan solo 10 minutos antes del partido estaban en la Plaza Urquiza, más cerca de Atlético que de San Martín. 

Venían caminando desde Villa 9 de Julio, con el agua hasta las rodillas, cruzando la ciudad sin que nadie les pare, desesperados y con la terquedad propia de quién no se resigna a conseguir lo imposible, insistieron hasta que otro Ciruja, Matías Cassaci, los vio y los subió a su auto sin importarle que estuvieran empapados, acercándolos el mítico solar.  

“Él nos contaba que salía del trabajo y que cuando nos vio decidió ayudarnos porque muchas veces él estuvo en la misma. Yo le agradecía entre lágrimas y cuando llegamos a la cancha vi a toda esa gente enferma como nosotros, estando ahí bajo la lluvia y llegando a la cancha como sea”, contó Nicolás en charla con eltucumano.

Lo primero es estudiar, pero antes vamos a la cancha

Los jugadores todavía están precalentando, las tribunas empiezan a colmarse, y el aguacero sigue hachando el aire, mientras un joven hincha aprovecha cada minuto para pegarle una repasada a los apuntes ya empapados, pero todavía legibles. ¡Hay que estudiar, chicos! Y sigan el ejemplo de este alumno tan fanático y obsesivo de su San Martín como de sus responsabilidades.

O tal vez se acordó tarde que rinde mañana y ya no llega, en ese caso lo mejor hubiera sido quedarse en casa, pero eso cuando juega el Santo es imposible. 

Fútbol chapagne y Whisky en el palco vip ¿Qué más querés?

San Martín es un fenómeno popular, que trasciende generaciones y sectores sociales. Y Así como en la popular desguarecida hay un joven que estudia con unos apuntes mojados, en el otro extremo del mismo estadio, en los palcos cerraditos, cómodos y resguardado del frío y la lluvia, un hombre, más maduro, se destapa un whisky, un Juanito Caminante de etiqueta roja. Algún amigo lo filma y le pone música de Champions League. No es para menos porque mientras la Demunereta despliega un fútbol champagne, y en la popu prolifera el fernet enguillado en botellas de Pepsi, en los palcos se toma whisky de primera marca. Es así, en Ciudadela hay para todos los gustos y todas las edades. 


Padre e hijo, toda una vida juntos en Ciudadela

Pero si de edades y generaciones hablamos, qué decir del Nene Vigiani, que no es ningún nene y con sus 81 años no piensa dejar de acompañar al Santo de sus amores, ni aunque el cielo se venga abajo desde hace seis horas y no haya señal alguna de que vaya a parar. 

“81 años mi viejo y presente en la Ciudadela con lluvia, con sol, como sea. El viejo siempre está. Sos un grande Nene Vigiani”, escribe en Twitter su hijo Sergio junto a una foto en la que el hijo sostiene el paragua protegiendo a su padre. Tal vez, hace cuarenta y pico de años la imagen era al revés: un joven Nene sostenía el paragua para cubrir a Sergio cuando era niño en alguna de tantas lluvias atravesadas en esas mismas tribunas, siempre en Ciudadela, siempre juntos. 



Aplausos de pie para los héroes anónimos

No hay nadie que haya propiciado la fiesta de anoche más que ellos: héroes anónimos, trabajadores incansables que día  a día mantienen el campo de juego de la Ciudadela. Se llamana Iván y Oscar y trabajan para él sin que nadie lo sepa, sin que nadie lo reconozca. Pero anoche, tras horas y horas de lluvia intensa, la cancha nunca perdió su apariencia de mesa de billar y ellos, al fin, estuvieron en boca de todos, hasta en la de los relatores de TyC Sports que resaltaron durante toda la tramsión: “Es para imitar el impecable estado del campo de juego de esta cancha”, decía y repetía. 10 puntos para ellos.

“Hermosa mañana ¿Verdad?”

Tras el triunfo, el Pueblo Ciruja amaneció feliz este martes, y a eso lo refleja Oscar que, vestido con pantalón rojo y la casaca del Santo, imitó la famosa escena de Exterminator 4 que protagoniza Francella y que se puso de moda en los últimos tiempos. 

En la película original, Francella sale de su habitación tras pasar una, al parecer, inolvidable noche con Ana (Verónica Varano) y lanza el popular “Buen día, Hermosa mañana, ¿Verdad?”, mientras se acomoda la ropa y se estira. Lo mismo hace Oscar, vestido de rojo y blanco y con él toda Ciudadela.