"Fui tocado por la varita": el inigualable Martín Terán, de romperla en Los Pumas a marcar un gol inolvidable en Atlético Tucumán
Debutó en el Seleccionado Tucumano antes que en la primera de Tucumán Rugby, jugó dos mundiales en Los Pumas y marcó dos tries a Australia. Casi de casualidad, dejó la ovalada para jugar al fútbol y convirtió el gol que salvó al Decano del descenso.
Try de Martín Terán ante Australia. (Foto: Instagram Martín Terán, tomada de TN)
Martín Terán es una leyenda del deporte tucumano y nacional. Jugó dos mundiales con la camiseta de Los Pumas y hasta marcó dos tries ante Australia; no conforme con eso, también jugó al fútbol en el club de sus amores, Atlético Tucumán, donde llegó a jugar en Primera, disputó un clásico tucumano y hasta marcó un gol inolvidable ante Douglas Haig que le permitió al Decano mantener la categoría en la B Nacional: "Fui tocado por la varita", sentenció.
Hoy, Martín Terán tiene 56 años, vive en Yerba Buena y está incursionando en el rubro inmobiliario. Sigue siendo un caso único en el país, un jugador profesional y de elite en dos deportes distintos. Un caso irrepetible, un verdadero crack de acá. En una entrevista con TN, hizo un repaso por sus dos carreras y contó como de casualidad pasó de la ovalada al fútbol, para convertirse en leyenda.
"Es algo único. Jugué de manera profesional al rugby y al fútbol, sin saber lo que esto iba a generar. Soy fanático de todos los deportes. Es más, hoy también juego al tenis y al golf y, de chico, pese a mi altura, también jugué básquet", expresó, y recalcó: "Haber quedado en el recuerdo de tanta gente me genera mucho orgullo. Jugué dos mundiales de rugby con Los Pumas y luego, cuando me retiré, tuve la oportunidad de jugar al fútbol profesional en Atlético Tucumán, club del que soy hincha. Estoy agradecido a la vida que me haya pasado esto".
Consultado sobre si se puede repetir un caso similar, reconoció: "Yo creo que sí. Hoy, el jugador, en el deporte que sea, está muy bien preparado físicamente y psicológicamente. Por supuesto tendrá que perfeccionar la técnica, pero no descarto que alguien pueda destacarse en dos disciplinas de manera profesional. En lo que a mí respecta, puedo decirte que hay que tener las ganas que yo tuve en ese momento".
"Para mí el rugby y el fútbol fueron mi pasión. Probé porque no quería que después pase el tiempo y arrepentirme de no haber probado. Tampoco quiero dejar de lado mis dotes físicos. Más allá de que era una persona flaca y no tan alta, tenía condiciones físicas y técnica que me ayudaban mucho a poder lograrlo", enfatizó.
Sobre su trayectoria, Terán explicó: "Mi historia es muy particular. Empecé a los seis años a jugar al rugby en Tucumán Rugby. Hice todas las divisiones inferiores en un muy buen nivel, lo que me llevó a que me citaran de la selección de la provincia. ¡Debuté antes ahí que en la primera de mi club! Recuerdo que en ese momento hubo mucha polémica, porque decían que todavía era chico para jugar, algo que finalmente se fue diluyendo con el tiempo. En 1991 me convocaron para Los Pumas, con los que disputé dos Mundiales (1991-1995). Estaba en mi mejor momento profesional, cuando casi de casualidad me apareció la oportunidad de jugar al fútbol".
Su llegada a Atlético Tucumán fue casi de casualidad, y él mismo así lo confirmó: "Estaba de vacaciones y se había armado un picado de fútbol. Dos amigos que estaban en la Comisión Directiva de Atlético Tucumán me vieron y me elogiaron. Ahí me hicieron la propuesta de que vaya a probarme al club. Ellos sabían que, más allá de que a mí me gusta mucho el rugby, tengo una pasión muy grande por el fútbol. Me gustó la idea y fui. Ahí empezó mi carrera futbolística".
De su paso por Atlético, le quedaron algunos momentos marcados a fuego: "Tuve la suerte de de hacer varios goles los primeros meses cuando jugábamos en Liga Tucumana. Después vino el Nacional B y ahí pude hacer historia con el club. Metí un gol contra Douglas Haig faltando cinco minutos para el final del partido, lo que nos salvó del descenso".
El crack tucumano eligió los momentos más memorables de sus dos carreras: "Hubo algunas cosas que me quedaron en el recuerdo y que no se van a borrar nunca. Por ejemplo, pude jugar un clásico provincial entre Atlético Tucumán y San Martín, a cancha llena, en el que por un lado me ovacionaban y por el otro me puteaban. Tampoco me puedo olvidar de los dos tries que le hice a Australia en el Mundial de Rugby de 1991".
"Fue una carrera corta, pero muy linda. Mucha gente me dice que podría haber jugado otro Mundial de rugby, pero nadie me quita la alegría de haber jugado al fútbol, deporte que amo. La verdad es que fui un afortunado, alguien tocado con una varita mágica", concluyó.



(Fotos: Instagram Martín Terán, tomadas de TN)








