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Gustavo Cortez: "siempre la peleamos desde abajo"

Entrevista

El pianista y tecladista del grupo Sig Ragga cuenta su camino de 20 años en la música.

Foto de Vía Rosario





En la previa de show de esta noche Gustavo Cortes de Sig Ragga habla sobre este proyecto musical. La banda nació hace 20 en Santa Fe, formada por jóvenes de entre 13 y 16 años. Hoy cuenta con tres discos y es una de las bandas más vanguardistas desde su propuesta escénica.

La banda está formada por Gustavo (voz y piano), Juanjo Casals (bajo), Nicolás González (guitarra y voces) y Ricardo Pepo Cortés (Batería). Se presentarán después de la medianoche en Robert Nesta (San Martín 1129).

 

 

Ustedes presentan un show completo, en el que se cuida mucho lo visual ¿Por qué eligieron ese camino?

Se dio naturalmente. Tiene que ver con las inquietudes personales de los integrantes. Mi vieja era artista plástica y mi viejo músico, entonces siempre hubo muchas influencias alrededor nuestro. Así que el grupo fue una excusa para canalizar esas inquietudes que nos generaba.

Una vez que tuvimos la banda, a la hora de componer empezamos a trabajar las canciones alrededor de gestos, escenas o fotografías. A la hora de volcar a escena nos empezamos a preguntar cuál era la mejor forma de que se interpreten esas canciones. Así es como empezaron a nacer los personajes que creamos.


¿Entra en juego la parte visual cuándo están componiendo?

De por momentos si pero no es algo que nos determina. Hay momentos en lo que aparece la pregunta pero no componemos para el vivo. A la hora de pensar la música vemos que es lo que tenemos ganas de hacer. Hacemos esto porque nos encanta y nos divierte.

No componemos la música que harían nuestros personajes. Sin quererlo se va amalgamando el mundo fantástico que planteamos desde el escenario con lo que nosotros trabajamos en lo musical, es una relación natural.


Ustedes empezaron como niños ¿Cómo se vive la banda después de 20 años?


Es complejo. Es algo que por momentos, es muy gratificante y por eso lo hacemos. Es habernos jugado. Una forma de ser nuestros propios jefes, un espacio de militancia en el sentido amplio.

Es complejo porque en un tiempo como este que es tan difícil hacer las cosas de forma autogestiva. Siempre fue pelearla de abajo, con un crecimiento muy progresivo y genuino. Eso tiene su correlato en momentos de mucho sacrificio y de bajonearse pero a su vez te das cuenta que vale la pena.

Igual no es algo que yo piense en general si soy o no adulto, lo que quiero es no perder la capacidad de asombro y seguir jugando.



¿Cómo fue hacer trabajar la carrera desde Santa Fe?

Fue muy difícil. En un momento estábamos trabajando con una productora que siempre nos decía que hacer los shows nuestros en Buenos Aires se hacía complicado. Eso nos ponía un techo, más teniendo en cuenta que Santa Fe es una ciudad chica  que se agota rápido. Ni hablar con la posibilidad de tener mayor exposición en los medios.

Cuando fuimos se nos hizo muy difícil. Era una ciudad que no iba con nuestros tiempos y nuestro ritmo. Se hacía difícil con la familia y las novias en otra provincia. Vivimos dos años, que los aprovechamos para darnos herramientas y conectarnos con mucha gente.

Hoy por hoy estamos viviendo en Santa Fe y estamos en un momento en el que no se volvió una limitación está ahí.