Klass, el artista tucumano que creó un mundo imaginario en Instagram
PASEN Y VEAN
Multifacético e inclasificable, juntó a personajes que comparten sus historias en las redes sociales: vuelan, levitan, se transforman en estatuas y hasta le dan vida a John Lennon. Todas las fotos.
Conustedes: Klass x Klass. FOTOS Instagram Ernesto Alejandro Klass.
Bienvenidos al imaginario mundo de Ernesto Alejandro Klass: se abre la puerta de su patio teatro en La Rioja y 24, para empezar, un patio que no era patio sino la habitación donde vivió su madre hasta su partida, una habitación se que convirtió en patio cuando Klass sacó el techo, dejó que el ambiente se llenara de luz y ahí, entre plantas y paredes mostazas, monta diariamente una obra que se sube a Instagram y tiene ganas de salir al mundo.
Artista, periodista, músico y poeta, Klass vuelve del trabajo y entra volando a su casa con una sola preocupación: "Que haya luz". Acto seguido, revuelve el placard, descarta ropa repetida, puede ponerse la boina de su padre o una remera de los Angry Birds y los fotomontajes entran en acción: "La idea me asalta en cualquier momento, y la ejecuto en 15 minutos. No me interesan los temas conflictivos: la calle sucia, la suba del dólar, eso no. Hago un humor limpio, blanco, transversal, que maraville al espectador".
Ernesto Alejandro Klass no está solo: es Ernesto, es Alejandro y también es Klass, son los trillizos fantásticos que interpretan situaciones extraordinarias en el patio, cada una con su título. En "Ataque de período helenístico" se convierte en estatua; "Con mi amigo Frédéric, el compositor", posa junto a Chopin; en "Agitando pañuelos", despide a uno de los trillizos que se va a Tafí del Valle, pero también juega a la escondida, al gallito ciego, pinta un retrato que es un autorretrato, y presenta al que levita.

Es que Klass desafía las leyes de la gravedad y la ilusión de sus seguidores cuando se cepilla los dientes, vuela, duerme plácidamente contra la pared, o estira su brazo de goma para una selfie, o en "Hay gente capaz de cualquier cosa para llamar la atención en los semáforos", vuela ante un auto: "El que maneja es mi hijo. Yo estoy acostado sobre una bicicleta fija. Lo que hago es utilizar la primera foto con profundidad de campo. Y después borro la bicicleta fija. Me da pudor, pero utilizo el viejo y quiero Paint, tan despreciado por los niños".
La creación más aclamada por Klass fue un John Lennon que toma mate: "En la foto original, Lennon está con los brazos cruzados. Le puse mis brazos: en uno sostiene el termo, en otro el mate. Fue difícil pasar a la tercera dimensión, pero hasta el momento nunca he fracasado. Se titula Imagine, y es la que más me gusta. Llegan comentarios de todos lados: Israel, Estados Unidos, Uruguay, Alberdi", sonríe Ernesto, quien incursionó en la fotografía artística cuando conducía Algo con K, y la sección El periodista en el tejado.

Pero la más dificultosa fue "Me lavo los dientes y salgo", con el detalle que es estudiado por diseñadores de medios gráficos con los que Klass está en conversaciones para publicar sus creaciones: "No entendían cómo manejé el reflejo del espejo. La clave está en el brazo que cepilla los dientes al personaje principal. Luego borré el trípode y el reflejo original coincidió con el montado. Tener el guión definido es lo más importante. Después dejo ser a cada uno de los trillizos
Klass: siempre hay uno más serio y otro más juguetón. Ellos hacen lo que sienten", cierra Klass, que planifica ponerle música, sus propias canciones, y darle animación a sus fotomontajes. Es que este mundo recién empieza, y nadie sabe a ciencia cierta cuándo va a terminar.
Mirá sus mejores creaciones.
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