"Había fallecido": el escalofriante relato con el niño de la bicicleta en Lules
HISTORIAS DE ACÁ
Roque Argañaraz es un vendedor ambulante que hace cuadros y recorre el interior de Tucumán: hizo muchos viajes en su vida pero ninguno más aterrador que el que le pasó cerca del ingenio.
El relato del niño en la bicicleta atemorizó al vendedor ambulante. Imagen ilustrativa.
Roque Argañaraz fue un vendedor ambulante recordado por andar de puerta en puerta en los pueblos más humildes y entrañables del Tucumán profundo. Pero sin dudas una de sus visitas más imposibles de olvidar fue cuando visitió Mercedes, el pueblo de Lules recientemente golpeado por el desvalijamiento al club que reúne a grandes y chicos. Muchos de esos chicos justamente se pasean día y noche por las calles en bicicleta, una costumbre que se mantiene desde hace años y que Don Roque ha dejado asentado en su aterradora historia que compartió en diálogo con el sitio Tucumán Paranormal.
Cuenta Don Roque que todo ocurrió en julio, en el invierno crudo de un julio no tan lejano: "Hoy lo recuerdo latente, yo andaba en moto en Lules. Había ido a entregar algunos trabajos. Eran como las ocho de la noche. En ese tiempo yo vendía cuadros con fotitos que les sacaba a los niños o que me daban sus padres desde el celular".
Mientras bajaba de su moto, Roque Argañaraz vio a un niño muy amable y educado: "Estando ahi en Mercedes me apareció un niño en bicicleta como de unos siete años más o menos y me dijo: 'Señor, son lindos los cuadritos. Mi abuela quiere uno para ella'. Entonces le pregunté: '¿Dónde es tu casa asi hable con tu mamá?' Él me contestó: 'Allá al fondo, en la casa celeste'".
Siguiendo la indicación del niño de la bicicleta, Argañaraz aceleró hasta la casa celeste donde la madre del niño lo recibió sorprendida: "Me dijo: 'Buenas noches, justo me estaba acordando de usted, señor. Es el que hace los cuadros, ¿verdad?' A lo que yo le respondí que sí", relata Roque, para recibir el pedido que nunca más olvidará en su vida. Se lo pidió la madre del niño: "Quiero un cuadrito de mi hijo para darle a su abuela, se lo quiero regalar. Es para el domingo que mi niño cumple dos años de fallecido".
Conmovido por la imagen del niño, Roque jura: "La madre me mostró la foto y para mi sorpresa era el niño de la bicicleta con el cual había conversado anteriormente. No podía creer aquello que me estaba pasando. Obviamente no le dije nada a esta señora pero quedé impresionado tratando de buscar una explicación para mí".
Contrariado por lo vivido en Mercedes, Roque cerró el relato con lo que le pasó en el viaje de regreso: "Yo andaba en mi motocicleta y nunca choqué ni me caí, salvo ese dia que regresando por la ruta a mi casa recordando aquel momento, me desvanecí. A Dios gracias no me pasó nada pero nunca olvidé aquel suceso".








