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Los tucumanos rindieron culto al sánguche de milanesa

FIESTA, PREMIOS Y QUEJAS

Una multitud se congregó este fin de semana en la Expo Milanga, que cerró sus puertas dejando gente afuera. ¿Quiénes ganaron los distintos premios? La pálida: personas con entrada en mano no pudieron ingresar y hubo problemas de organización.





El predio de La Usina, ubicado en avenida Sarmiento 1100, vivió tres días de fervor con la novena edición de la Expo Milanga, la más convocante de todas hasta el momento. Fue tal la cantidad de gente que llegó que hubo quejas por falta de organización.

"La convocatoria sobrepasó nuestra expectativa. En un momento tuvimos que cerrar las puertas y decirle a la gente que estaba afuera que ya no podía entrar. Fue realmente una locura lo que vivimos", explica Diego Viruel, popularmente conocido como el "Mocho", organizador del evento.

A lo largo del fin de semana, los visitantes pudieron saborear distintas variedades del tradicional sanguche tucumano, y participar de los distintos concursos y propuestas para la ocasión. 

A través de las redes sociales, numerosos usuarios denunciaron que compraron su entrada anticipada y no pudieron ingresar al predio, además de largas filas que hacían imposible acceder a los stands y más de uno que denunció que 'la mila' le cayó mal, producto del calor agobiante ante la falta de un sistema de refrigeración apropiado.

A pesar de esos imprevistos, las competiciones previstas se desarrollan con normalidad y fueron el principal atractivo del evento:

Así, Emmanuel Maximiliano Franco se ganó el premio de $10.000 que ofrecía el certamen "Clavate una milanga", que buscaba al tucumano que más rápido pudiera devorar una deliciosa pieza de 75 centímetros. El joven demoró 7 minutos y 29 segundos. ¡Un flash!

Por su parte, Julio Bazán fue el que más fuerte logró golpear el "Ancazometro" con su cabeza, y se ganó el premio del primer concurso de ancazos.

La curiosidad de la noche, en tanto, se dio en el concurso "Paladar de acero", que ponía en juego la resistencia a comer picante. Comenzaban participando ocho, y la idea era ir eliminando a los que tomen agua, hasta tener un ganador. Comenzó el juego, y entonces ocurrió lo imprevisto. "Ninguno aflojaba ni un poquito, así que aguantamos un rato y terminamos negociando para darles un premio a cada uno", cuenta Viruel.

Por último, Yonathan Gómez, de la sanguchería "El Turco", se quedó con el premio al sanguchero más rápido del evento.

GANADORES. A la izquierda, Julio Bazán, campeón del campeonato de ancazos. A la derecha, Yony Gómez, el sanguchero más rápido del condado.

Y sobre el final del fin de semana, la gran frutilla del postre: el récord de la milanga más grande del mundo. Pablo Quintero, conocido como "Chiquito", viajó desde Aguilares con un pan gigantesco, y en el predio de la Expo se terminó el proceso de armado, para resultar un sanguche de 4,60 metros, superando la marca vigente de 4,10 metros. 

Tras el logro, una catarata de aplausos le bajó la persiana a una edición histórica de un evento que aspira a convertirse en una tradición tucumana. Esperemos que la organización pueda aprender de los errores de esta fiesta, para que todas las familias puedan disfrutar y nadie se quede sin su mila.