Hace un mes que nadie sabe dónde está Ozzy
DESESPERADA BÚSQUEDA
El perrito de la familia Pisa se escapó de su casa en Yerba Buena y no han podido encontrarlo. Ofrecen 10 mil pesos de recompensa.
Centenares de afiches y pancartas, mensajes en todas las redes sociales. Pedidos ante decenas de policías, taxistas, y hasta el aporte del Oficial Gordillo con su cuenta oficial.
Soledad Pisa, de 39 años, ya lo ha intentado todo, pero aún no baja los brazos.
Desde el 12 de noviembre busca con desesperación y con esperanza a Ozzy, el boxer que desde hace ocho años acompaña a la familia en su casa de calle Lola Mora, en Yerba Buena.
"Hoy se cumple un mes del día que se escapó. Había mucha gente en casa y el portón había quedado un poco abierto, se juntó con otros perros de la cuadra y se fueron todos corriendo. Al ratito volvieron los otros pero él, que nunca salía de casa, no volvió a aparecer hasta el día de hoy", recordó.
En esas interminables semanas recibió varios llamados y mensajes, todas diciendo lo mismo: "hay un perro muy parecido al tuyo en tal lugar". Fue una y otra vez, incansablemente, pero no tuvo suerte.

"Tenemos la gran angustia de no saber si está vivo o muerto. Estaba medicado porque tiene problemas cardíacos y de tiroides, y además tenía que comer una cantidad justa de alimento por día, porque si comía de más exigía el corazón y podía morir", relató Soledad.
Por el momento, la única pista concreta es que el día 12 de noviembre, el mismo día que se perdió, lo vieron en la iglesia de La Caridad, en la calle Perú 735. "Y después no supimos más, se lo tragó la tierra", comentó con tristeza.
"Ozzy" es un boxer macho, de colores marrón y blanco, adulto, de 8 años de edad, está castrado y tiene un bulto en el rabo producto de un tumor. "Eso es lo que lo distingue y lo que nos fijamos cuando nos dicen que hay algún perro parecido", destacan en su casa, donde aún lo esperan con los brazos abiertos. "Era nuestro compañero de todos los días, todo el tiempo. A la hora de cocinar, de ir a la pileta, de ir al baño, de dormir, estaba siempre con nosotros".
Por todo eso, ofrecen una recompensa de 10 mil pesos para aquella persona que pueda encontrarlo, y ponen a disposición tres números de teléfono de contacto: 3814630468, 3814644412 y 3814622319.


"Tenemos la gran angustia de no saber si está vivo o muerto. Estaba medicado porque tiene problemas cardíacos y de tiroides, y además tenía que comer una cantidad justa de alimento por día, porque si comía de más exigía el corazón y podía morir", relató Soledad.









