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De los cerros al Mercado del Norte, el músico que vuelve canción el paisaje

Música de acá

Las copleras de los valles, el Mercado del Norte y personajes populares como Lililo de Tafí Viejo y Cachito Masa en San Pedro de Colalao son los protagonistas de las canciones del músico Roque Celiz en su proyecto “A mi Tucumán querido”. Escuchá estás composiciones bien de acá.

El Mercado del Norte, uno de los escenarios de la música de Roque Celiz.





De las estrofas de las copleras y su sabiduría ancestral que colma con poesía los valles hasta los olores exuberantes del Mercado del Norte. De Cachito Masa quien dice ser el primer travesti o la primera travesti de la provincia hasta Lililo, figura de las calles de Tafí Viejo. De todo ese se nutre Roque Celiz en el proyecto “A mi Tucumán querido” con el que recorrió por casi tres meses distintos rincones de la provincia para escuchar, aprender y compartir las vivencias de la gente de cada uno de los lugares. Todas esas voces y paisajes bien nuestros ahora se han vuelto canción. 

Roque es uno de esos tucumanos que se han ido, pero siempre están llegando. Desde el 2012 que el músico está instalado en Buenos Aires para seguir con su carrera artística allá, pero la música lo sigue arrimando para estos lados. “Yo he ido a buscar disparadores que me den ideas para hacer música y he descubierto un mundo muy rico. Para mí ha sido como bucear por nuevos mundos que yo conocía muy superficialmente. Hice muchas entrevistas y he recopilado mucho material audiovisual del mundo de las copleras por ejemplo. Todavía no puedo terminar de asimilar el trasfondo que tiene todo eso”, explica Celiz quien el año pasado ganó una beca del Fondo Nacional de las Artes para desarrollar un proyecto al que llamó A mí Tucumán querido. Su plan consistía en recorrer distintos puntos de la provincia, entrevistarse con la gente del lugar, registrar su música, sus saberes, sus costumbres y paisajes para volverlos canciones. Y así lo hizo, entre diciembre de 2019 y marzo de este año recorrió Amaicha, Tafí de Valle, El Mollar, San Pedro de Colalao, Tafí Viejo y la capital. De esa experiencia surgieron seis canciones con impronta tucumana. 


“Las composiciones tienen una energía femenina muy fuerte. En los valles la mayoría de las entrevistas han sido a copleras. Con ellas compartí muchos momentos, mates, comidas regionales. Ahí la gente es muy generosa, cuando se abre, se abre por completo. Eso me ha servido de disparador, me ha dado un montón de imágenes para ponerme a componer”, explica el pianista de 38 años que confiesa que la mayoría de las canciones han sido compuestas durante el viaje. 

Toda en tus manos,
Toda,
Toda la lluvia, Esther.
Toda la luna,
Toda,
Toda en tu mano, Esther.
Todo este suelo entero,
Todo en tu mano, Esther.

Así rezan las primeras estrofas que le cantan a Esther Bellido y, a través de ella, a todo el paisaje de Amaicha del Valle. Esther es de la zona de La Fronterita y es artesana, trabajadora de viñedos y campeona nacional del vino patero, entre muchas otras cosas. “Es una persona increíble que he conocido casi de casualidad. Ella me ha mostrado todo su mundo y tiene una comunión fenomenal con la naturaleza. Tiene cerca de setenta años y te puedo asegurar que está mejor que vos y yo juntos. Esther refleja con su misterio y su simpleza un montón de lugares comunes que he percibido en Amaicha, por eso también la canción es un humilde homenaje a Amaicha”, cuenta el músico. 

Doña Carmen Pachao, la Pachamama de San Pedro de Colalao, fue otra de las protagonistas de este viaje colmado de paisaje y rostros. Roque se emociona cuando recuerda que con sus 87 años, Carmen tomó su caja para cantarle una copla: “Es una mujer fundamental porque es una gran gestora cultural que ha trabajado en la gestación y creación de espacios culturales en la comuna. En la canción Cantoras he buscado reflejar un poco de ese mundo de las copleras. La energía, la entereza y la lucha de ellas para mantener vigente este canto popular sin la jactancia de subirse a un escenario, sino como un conocimiento que se transmite de madres a hijas y de abuelas a nietas. Es un mundo apasionante que tiene mucho trasfondo social”. 

Roque junto a Doña Carmen Pachao, Pachamama de San Pedro de Colalao.  

Quien conozca San Pedro de Colalao se debe haber cruzado alguna vez con Cachito Masa, una de esas personas que ya son parte inseparable del lugar. Cachito se jacta de ser el/la primer/a travesti de Tucumán. Es quien en la canción “Enero en la vereda” se presume con el día, conversa con las piedras y reclama su coronación como la reina de San Pedro. Y en ese palacio de personajes también aparece Lililo, el dueño de la plaza principal de Tafí Viejo y toda su mitología a cuestas que también ha servido de inspiración para la música de Celiz: “A Lililo todos lo quieren, creo que él canaliza el silencio y la bohemia que tiene Tafí Viejo. Creo que son personajes que ya son parte del paisaje y que, si no los ves, los extrañás. Yo quería a través de ellos visibilizar a las personar que viven en la marginalidad, iluminarlas un poquito”.

De las personas pasa el músico a los paisajes para retratar uno de los lugares más emblemáticos de San Miguel de Tucumán: el Mercado del Norte. Según explica, la canción instrumental que lleva el nombre del gigante busca plasmar en sonidos los desbordes de los sentidos al meterse entre los puestos de venta y la exuberancia de colores y aromas que ofrece: “Le he puesto música con la intención de que transpire los olores del mercado. De chico era mucho de ir con mi abuela a hacer las compras y a comer pizzas en Pedrito. Es como atravesar un Tucumán de otra época, que ya no está y el olor me remite a ese otro Tucumán que no está. Es como viajar al pasado”. 

“Quería buscar mi propio camino sonoro”, confiesa Roque antes de citar a grandes músicos que han sabido pintar la provincia con su música como Lucho Hoyos, Juan Quintero, Atahualpa Yupanqui, entre muchos otros. Algunas de las seis canciones que son como frescos musicales de Tucumán, ya pueden escucharse en la web del proyecto donde además están subidas las partituras y las letras de los temas. La producción también cuenta con ilustraciones del artista  Pablo “Pepe” Gutiérrez. Según explica Roque, la idea era que las canciones fueran grabadas por músicos y cantantes tucumanos, pero la llegada de la pandemia y del aislamiento social postergaron esa instancia del trabajo discográfico. Pequeños fragmentos de las canciones pueden escucharse ejecutados por instrumentos digitales: “Justo me ha agarrado la pandemia y ha sido imposible grabar las canciones, por eso subí los temas tocados con instrumentos virtuales. La verdad que no tiene nada que ver con la humanidad que le puede poner un músico. Creo que así no iba a tener la vida que yo quiero y no quería distorsionar el sonido de la obra, por eso no subí todos los temas”. 

El músico y compositor Roque Celiz integra el dúo Turucuto junto a Mercedes Maiztegui. Ya llevan editados dos discos y ahora se encuentra grabando nuevos temas a la espera de que se flexibilice la cuarentena para poder mezclar y masterizar el material. En 2018, formó el dúo  Céliz - Desanze donde abordan composiciones de autores contemporáneos con arreglos a dos pianos. El año pasado recibió el Premio Mercedes Sosa de Oro por el disco "Llenos de luna, bajan al mar". A la distancia, pero siempre arraigado a sus raíces, Roque nunca ha dejado de cantarle a su Tucumán querido. 

Escuchá el tema Esther: