"No la quieren, le tienen asco, vení ayudame": Esperanza, la gatita que solo pedía cariño
Stefanía Costilla recibió el mensaje de una vecina alarmada en Río Seco y salió desesperada de su casa en Concepción al rescate. La historia detrás de un caso que moviliza el corazón. VIDEO
Esperanza.
Stefanía Costilla recibió el mensaje y salió desesperada de su casa: como si pudiera correr los ocho kilómetros que unen su casa en Concepción hasta un punto de Río Seco donde estaba una gatita muy especial a la que llamó Esperanza.
“Le puse así: Esperanza. Vivía en una casa en Río Seco. Una señora me comenta que solamente los dueños se limitaban a darle de comer. Estaba llena de pulgas y no caminaba bien. Me pidió ayuda y fui a rescatarla”, le cuenta a el tucumano.
“Esperanza no puede caminar bien. Según la doctora que vio las placas, fue atacada por perros y como nunca la curaron quedó así”, explica Stefi, quien organizó el rescate de la gatita: “Coordiné con la señora. Los dueños no la querían entregar. Se habían molestado por la publicación que hice. Yo entiendo que una de las dueñas es una señora mayor y no se podía hacer cargo. Pero los hijos sí podían hacerla atender. No les importa. Hay gente a la que no les importa”.
El operativo rescate fue ejecutado con la lucidez que surge después de sentir la impotencia en carne propia: “La señora me lo había comentado: ‘Fui a la casa de tal persona. Tienen una gatita que está inválida, no la quieren, le tienen asco por las pulgas, vení ayudame. Quiere entrar, pero no la quieren ni tocar’. Cuando la señora me pasó el video, me ha partido el alma”.
Las imágenes son sensibles pero fueron compartidas para concientizar a las personas que dejan al abandono y sin cuidados a sus mascotas: “La gatita los seguía, quería cariño, pero le cerraban la puerta y dormía afuera. Se limitaban solamente a darle de comer, pero ahí nomás: estaba muy flaquita, tiene 8 meses. Ahora se recupera con vitaminas”.
No es la primera vez que en siete años Stefanía corre al rescate de gatitos y perros: “Llevo más de 200 gatos y perros rescatados. Mi papá, mi mamá, mi hermana, todos me miran cuando llego a la casa con un nuevo gatito o perrito, pero ya me entienden. Mi mamá es igual. Mucha gente no se quiere involucrar con sus mascotas, y tratamos de evitarlo”.
Gracias al amor de Stefanía, ahora Esperanza se encuentra en plena etapa de recuperación: “Puede volver a caminar con el tiempo. Alguna secuela le va a quedar. Gracias a las publicaciones surgieron muchos adoptantes".
"Una señora que ya adoptó dos gatitos la va a llevar a su casa: cuesta desprenderse, pero sé que Esperanza va a estar en buenas manos. Espero que la gente se concientice sobre lo importante que es cuidar a nuestras mascotas. Y que no se repita lo que le pasó a la gatita. Es hermosa y tiene toda una vida por delante”.











