"No podía respirar": el infierno de Emanuel en un taxi de Tucumán
HISTORIAS MÍNIMAS
¿Qué pasa en algunas unidades del servicio en nuestra provincia? El relato en primera persona de un joven tras salir del médico junto a su madre.
Taxis en Tucumán.
La ordenanza 4.547/13 de Sutrapa indica que los taxis que renovaron licencia desde 2.013 tienen la obligatoriedad de poseer y usar el aire acondicionado. Casi 40° hacían en Tucumán este miércoles cuando Emanuel vivió un verdadero infierno a bordo.
“Me hicieron una cirugía porque ya no podía respirar prácticamente, por un problema de años. Con mi vieja subimos a un taxi, auto modelo, dentro de todo nuevo".
“Me hicieron una cirugía porque ya no podía respirar prácticamente, por un problema de años. Con mi vieja subimos a un taxi, auto modelo, dentro de todo nuevo".
"Le pedimos al taxista si podía prender el aire acondicionado ya que yo tenía un parche en la nariz aún sangrando y no podía darme el calor”, le cuenta Emanuel al diario el tucumano.
“El taxista dijo que no porque estaba el plástico divisorio no muy bien puesto y ya había puesto la bajada de bandera. No vivo cerca y ya te imaginás cómo volvía a esa hora con la nariz recién operada y tapones en ambas fosas nasales”, relata Emanuel, quien vivió un viaje de terror.
“Anteriormente, cuando fui, otro taxista sí prendió el aire acondicionado. Más allá de la ordenanza de que se puede o no usar el aire acondicionado, esta era una situación en particular, y el taxista tuvo muy poca empatía”, indica el joven.
A modo de reflexión, y en medio de una serie de cuestionamientos a distintas situaciones sucedidas en algunos taxis tucumanos, Emanuel concluye: “Una humilde opinión: estas cosas solo desgastan a los usuarios, los empuja a inclinarse por Uber, ellos mismos lo hacen”.
“El taxista dijo que no porque estaba el plástico divisorio no muy bien puesto y ya había puesto la bajada de bandera. No vivo cerca y ya te imaginás cómo volvía a esa hora con la nariz recién operada y tapones en ambas fosas nasales”, relata Emanuel, quien vivió un viaje de terror.
“Anteriormente, cuando fui, otro taxista sí prendió el aire acondicionado. Más allá de la ordenanza de que se puede o no usar el aire acondicionado, esta era una situación en particular, y el taxista tuvo muy poca empatía”, indica el joven.
A modo de reflexión, y en medio de una serie de cuestionamientos a distintas situaciones sucedidas en algunos taxis tucumanos, Emanuel concluye: “Una humilde opinión: estas cosas solo desgastan a los usuarios, los empuja a inclinarse por Uber, ellos mismos lo hacen”.









