Lo que faltaba: "¿Qué pasa en el aire? El ardor en la cara es insoportable y te quema"
COMPLETO CON PICANTE
Las noticias en Tucumán cada día nos sorprenden más: todo el tiempo la realidad se transforma, supera a la ficción y ahora un nuevo hecho causó conmoción en Banda del Río Salí y alrededores. ¿Qué pasó? ¿Qué pasa?
De vez en cuando una sensación repiquetea en las redes sociales y viene con forma de pregunta: "¿No parece que todo puede ponerse un poco más complicado en cualquier momento?”
Esa sensación se basa en situaciones atípicas que suceden o en la reacción ante sucesos que, en otro momento, pasarían desapercibidos y hoy cobran otra dimensión como los tres aviones que lamieron los techos de las casas tucumanas días previos al 2 de abril, a modo de preparativo para homenajear a nuestros ex combatientes de Malvinas.
La tristeza de la segunda ola empapa, preocupa, persigue, cubre como un manto y confunde. La locura del clima y sus múltiples variables en pocas horas de diferencias ya es moneda corriente. No saber cuándo andarán los colectivos y cuándo no ya es boleto picado y fenómenos que se creen paranormales, que parecen enloquecernos, aparecen como lo ocurrido el último fin de semana en Banda del Río Salí.
Son sucesos que parecen sacados de películas de ciencia ficción, pero que forman parte de la realidad: una nube de gases lacrimógenos flotando en el aire, en este caso, sin color, ni verde, ni negra, que empieza a meterse en distintos barrios desde el 150 Viviendas, Los Fresnos, La Milagrosa, pica en Los Vallistos, cerca de la ruta 306, merodea el estadio de Atlético Concepción, llega hasta el barrio 25 de Mayo en Alderetes, causa conmoción en el 260 Viviendas.
La primera reacción, ante el desamparo, de los vecinos y vecinas fue volcarse masivamente a las redes sociales. Las preguntas fueron tan simples y sencillas como preocupantes: “¿Qué está pasando en el aire?”. Las respuestas fueron similares: “Comenzamos a sentir ardor de ojos, de nariz y garganta”, “Empezamos a sentir ahogo, a lagrimear y picazón de garganta”, “El ardor en la cara era insoportable, sentís que te quema”.
El hecho recordó inmediatamente a lo sucedido hace un año cuando una explosión de bombas de gases lacrimógenos obligó a los vecinos a encerrarse en sus casas con vómitos y una sensación de ahogo y falta de aire. Fuentes consultadas por el tucumano ahora indicaron que hubo manipulación de bombas de gases lacrimógenos, hay internados con oxigenación en el Hospital del Este, desmayos y debió intervenir Bomberos.
A la espera de la confirmación oficial, el tucumano intentó comunicarse con con Bomberos Voluntarios Y Rescatistas Banda del Río Salí (no funcional el teléfono), y las comisarías de Banda del Río Salí, Alderetes y Lastenia.
Nota en desarrollo.-
Esa sensación se basa en situaciones atípicas que suceden o en la reacción ante sucesos que, en otro momento, pasarían desapercibidos y hoy cobran otra dimensión como los tres aviones que lamieron los techos de las casas tucumanas días previos al 2 de abril, a modo de preparativo para homenajear a nuestros ex combatientes de Malvinas.
La tristeza de la segunda ola empapa, preocupa, persigue, cubre como un manto y confunde. La locura del clima y sus múltiples variables en pocas horas de diferencias ya es moneda corriente. No saber cuándo andarán los colectivos y cuándo no ya es boleto picado y fenómenos que se creen paranormales, que parecen enloquecernos, aparecen como lo ocurrido el último fin de semana en Banda del Río Salí.
Son sucesos que parecen sacados de películas de ciencia ficción, pero que forman parte de la realidad: una nube de gases lacrimógenos flotando en el aire, en este caso, sin color, ni verde, ni negra, que empieza a meterse en distintos barrios desde el 150 Viviendas, Los Fresnos, La Milagrosa, pica en Los Vallistos, cerca de la ruta 306, merodea el estadio de Atlético Concepción, llega hasta el barrio 25 de Mayo en Alderetes, causa conmoción en el 260 Viviendas.
La primera reacción, ante el desamparo, de los vecinos y vecinas fue volcarse masivamente a las redes sociales. Las preguntas fueron tan simples y sencillas como preocupantes: “¿Qué está pasando en el aire?”. Las respuestas fueron similares: “Comenzamos a sentir ardor de ojos, de nariz y garganta”, “Empezamos a sentir ahogo, a lagrimear y picazón de garganta”, “El ardor en la cara era insoportable, sentís que te quema”.
El hecho recordó inmediatamente a lo sucedido hace un año cuando una explosión de bombas de gases lacrimógenos obligó a los vecinos a encerrarse en sus casas con vómitos y una sensación de ahogo y falta de aire. Fuentes consultadas por el tucumano ahora indicaron que hubo manipulación de bombas de gases lacrimógenos, hay internados con oxigenación en el Hospital del Este, desmayos y debió intervenir Bomberos.
A la espera de la confirmación oficial, el tucumano intentó comunicarse con con Bomberos Voluntarios Y Rescatistas Banda del Río Salí (no funcional el teléfono), y las comisarías de Banda del Río Salí, Alderetes y Lastenia.
Nota en desarrollo.-








