"Un gorila no lo entendería": son peronistas y están juntos por el cambio
Trueque y solidaridad
Un tucumano y una porteña crearon un grupo de Facebook para intercambiar electrodomésticos y cosas en desuso donde el único requisito es no ser antiperonista. Una red solidaria que crece y trasciende las provincias: “Esa es la esencia del peronismo”.
Tomala vos, dámela a mí en el club del trueque.
Gabriela necesitaba un horno eléctrico porque estaba sin gas y quería seguir con su emprendimiento de panadería. Como es fotógrafa, ofreció una sesión de fotos a cambio. Luis tenía seis kilos de alimento para gatos en su casa que fueron a parar al domicilio de una persona que rescata animales de las calles. Juan dibuja retratos y ofreció su arte a cambio de un juego de almohadones para su nuevo departamento. Roberto cambió una de sus famosas bondiolas de elaboración casera por una ollita para hacer fondue. Martín necesitaba un teléfono celular para poder continuar con sus clases a distancia y, con los aportes de todos, pudieron comprárselo. En el grupo de Facebook Trueque de cosas y cosos inútiles, donde hay una necesidad nace la maña y la solidaridad para satisfacerla. “Acá hay una cosa de solidaridad entre compañeros que me parece no se da entre gente que tiene otra ideología. Si entra un gorila no la va a pasar bien. Un gorila no entendería un grupo así porque no le entra en la cabeza que alguien regale sus cosas”, define Ingrid Proietto la esencia peronista de este grupo donde todos, vaya paradoja, están juntos por el cambio.
Todo empezó hace más de una semana en Tucumán, más precisamente en la casa de Roberto Pallotto, una mañana en que fue a buscar su termo y no lo encontró porque estaba perdido en una caja llena de electrodomésticos en desuso. Habitual usuario de Facebook, hizo una publicación en la que preguntaba qué cosas tenían los demás sin usar en sus casas. El posteo generó un tsunami de respuestas. Vaporeras, sangucheras y hornos eléctricos, tostadoras, multiprocesadoras, batidoras, aspiradoras y muchas otras cosas más. Todos tenían algún artículo que, lejos de sus escasos minutos de gloria, había pasado al olvido y ahora sólo junta tierra en un rincón. Artefactos casi nuevos, con apenas un par de usos, pero obsoletos para los usuarios que ya no requieren de sus servicios. Entre los más de 400 comentarios de la publicación de Roberto estaban también los de Ingrid quien, desde Buenos Aires, propuso armar el grupo: “En su posteo empezaron a parecer un montón de cosas y varias personas interesadas por las cosas que los otros tenían sin usar. Le pregunté qué tal si hacemos un grupo, él me dijo que sí y a mí me gustó la idea de que sea de compañeros. La verdad que no sabíamos qué iba a suceder. Al principio dijimos que, si llegaba a armar algún quilombo, lo cerrábamos, pero nada que ver. Se han dado trueques re lindos y una cosa muy solidaria”. En dos días el grupo ya tenía más de mil integrantes y, ahora, una semana después de su creación, ya son alrededor de 1700.
“Todas esas cosas inútiles que tenemos y guardamos aunque no se usen son consecuencia del capitalismo. Con esto, en vez de salir a comprar, reciclamos cosas inútiles para uno y que a otro le pueden hacer falta. No es que con esto el capitalismo se va a caer, pero, al menos, dejamos de alimentarlo y seguir consumiendo. Estamos en un momento de crisis por la pandemia y la crisis se resuelve con solidaridad. Una sanguchera, por ejemplo, no es algo que necesitás para vivir y esta es una manera de encontrarla sin poner plata, a cambio de algo que no utilizás. Aunque también hay trueques que se dan por necesidad y ahí aparece el compañero que te dice ‘a ver qué tenés’ y, si no tenés nada, está todo bien igual”, explica Ingrid el espíritu solidario que prima en el grupo donde muchos ofrecen sus cosas sin reclamar nada a cambio. Ahora, desde hace unos días, el espacio virtual de intercambio se abrió también para que los emprendedores puedan ofrecer sus productos y servicios.
“Lo lindo del grupo es que hay muy buena onda y se van concretando varios intercambios. El grupo no crece más porque, si hay alguien de Buenos Aires que quiere cambiar con alguien de Tucumán, por ahí es complicado y costoso el envío, eso está limitando un poco algunos trueques. Por eso, estamos viendo de hacer distintos grupos por provincias o ciudades, como una franquicia”, dice entre risas Roberto todavía sorprendido por el alcance de la iniciativa que se extendió a varios puntos el país como Tucumán, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. El hombre de 69 años -cordobés de nacimiento, pero tucumano por adopción- destacó la faceta humana del grupo como espacio de socialización: “Tampoco buscamos hacerlo comercial, lo hicimos de onda, un poco para sacarnos el embole de estar encerrados por la pandemia. También creo que puede ser una forma de conocer gente. En el momento de ir a hacer el trueque, al menos te ves la cara con alguien que no conocías… Eso hace bien o quizás se terminan haciendo amigos… en una de esas hasta podemos ser celestinos, quién te dice. En los comentarios, hay gente que dice esto me encanta porque me saca todos los quilombos que tengo en la cabeza”.
Según explican los mentores de este club virtual de trueques, la condición de grupo peronista se dio de manera natural, ya que ambos son militantes y quienes se sumaron en un comienzo fueron todos amigos y amigos de amigos, en su mayoría, compañeros peronistas. “No es condición ser peronista, pero, como digo, un gorila no la va a pasar bien en este grupo, aunque seguro alguno debe haber infiltrado. Además, en el grupo no se discute de política porque eso desvirtúa todo”, comenta Ingrid. “Había una chica embarazada que necesitaba un horno eléctrico porque se le había quemado el suyo y lo necesitaba para trabajar. Entonces, la gente del grupo se movilizó para conseguírselo. Esa solidaridad con el otro es muy buena y esa es la esencia del peronismo; eso es el peronismo”, reflexiona Roberto quien advierte que, en realidad, la conformación del grupo es diversa: “Hay gente que ingresa a los grupos sólo para hinchar las bolas. Hay gente muy amargada, loco… Últimamente, la gente se ha puesto muy pesada y no queremos renegar. En el grupo hay compañeros que son troscos, del Partido Comunista, hay otros que son muy radicales… Eso sí, somos todos antigorilas. Con esto no pretendemos formar un partido político, sólo divertirnos e intercambiar cosas”.

Las afamadas bondiolas de Roberto Pallotto son uno de los trueques más solicitados en el grupo.
Para Roberto, hay algunos que nacen peronistas y otros que se hacen. Ese último fue su caso, ya que creció en el seno de un hogar de ascendencia radical: “Mis viejos eran radicales. Me acuerdo que, cuando yo era chico, salíamos por el pueblo a hacer propaganda por los candidatos del radicalismo. Después, uno va creciendo y va aprendiendo…Están los peronistas de vieja cepa, los perucas perucas, y estamos los que nos avivamos cuando llegó Néstor Kirchner y quizás un poco antes también”. Y así como el Coronavirus viene en distintas cepas, también el peronismo y su viralización histórica a lo largo de los años, pero, en todas sus variantes, mantiene una esencia solidaria que este grupo reafirma y alza como bandera.
Una salamandra de hierro, una cámara de fotos alemana, la sanguchera que la tía Pocha nos regaló para el casamiento, un extravagante y anacrónico artefacto para hervir huevos; en el grupo hay de todo y para todos los gustos. En ese tomala vos, dámela a mí, una licuadora puede convertirse en tostadora, el retrato de un artista puede devenir en estufa y un horno eléctrico se puede cambalachar por clases de inglés. Trueques que se sellan con un apretón de manos compañeras - en este caso, virtual- como el que destaca el escudo del Partido Justicialista. “El grupo ha crecido bastante. Me gustaría que se extienda esa red solidaria y que sirva también para que mucha gente que a lo mejor no se conocía, ahora, se conozca”, establece Roberto Pallotto convencido de la realidad de aquella premisa que alguna vez enarboló Juan Domingo Perón y que no ha perdido actualidad: para un peronista, no hay nada mejor que otro peronista.








