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Tucumán, no lo entenderías: nuestra realidad insólita de cada día

Qué cosa seria

La gorreada se vuelve pasacalle en Villa 9 de Julio, una insólita visita al castillo del sexo, el muerto que nunca murió, la política local en modo Friends y mucho más. Sólo acá, donde más.

Ni Leo Di Caprio lo puede creer.





Disney del sexo
 
Qué adulto no se ha sonrojado ante la pregunta de los niños cuando, al pasar por la Diagonal Leccesse de Tafí Viejo, miran las cúpulas del castillo medieval del Privé y piden conocer el Disney tucumano. Sin Mickey ni Minnie, pero con otros ratones que juegan cuando se apagan las luces y se enciende Gimonte, el emblemático telo es una auténtica meca del placer de esta provincia. Con sus bolas de espejos y luces bolicheras en las habitaciones, con más botones y perillas que Kitt el auto fantástico, con los jacuzzis burbujeando como las pasiones, con las sábanas empapadas de lujuria; el Disney del sexo seduce a propios y foráneos. Esta vez fue el famoso youtuber Lesa quien vino de visita a nuestra provincia y no quería despedirse sin conocer el templo del coito, el Partenón del orgasmo, el emporio de la trampa, el coloso del goce y tantos otros apelativos que podríamos utilizar, pero que volverían esta reseña una cosa de nunca acabar. Lo concreto es que el youtuber se metió al hotel y quedó sorprendido porque, en sus propias palabras, los tucumanos están a otro level sexual ¿Será?
 
Tordeada y escándalo en Villa 9 de Julio
 
Si cada casa es un mundo, Villa 9 de Julio es toda una galaxia con sus amores, desamores, traiciones y las habladurías propias de cada barrio con señoras que se encuentran en la verdulería y señores que departen en el almacén. Se encuentran y dicen que dijo y las noticias llegan de una punta a la otra más rápido que el cordón cuneta. Pero cuando los rumores se vuelven pasacalle, ahí ya arde Troya como pasó semanas atrás durante el feriado del 24 de mayo. Todo era calma apacible hasta que apareció un mensaje contundente atravesando la calle Sarratea, a la altura de ferretería. En prolija letra de molde, pudo leerse: “Dejá de voltearte a los vecinos, las esposas te van a agarrar, atorranta”. La atmosfera barrial se pobló de susurros y empezaron las especulaciones acerca de quién era la destinataria del mensaje que de subliminal tenía muy poco.  “Vivo desde toda la vida en Villa 9 de Julio y se dicen muchas cosas del barrio, pero en tema de icardiadas e infidelidades hay códigos”, dijo en una nota a este medio el encargado de la publicación que explotó en las redes sociales.

 
Por ahí no es

Y hablando de pasacalles polémicos, no poca fue la sorpresa de los monterizos que encontraron la ciudad colmada de pasacalles que, esta vez, no hablaban de amores ni de traiciones ni de festejos de cumpleaños. Escrito bien grande pudo leerse “Contramano”, como para que no quede ninguna duda de que por ahí no es. Lo llamativo del caso es que los pasacalles aparecieron en calles en las que ya había carteles que decían exactamente lo mismo. Muchos pensaron que se trataba de un meme o un montaje, pero no era ese el caso: el mensaje se repetía, para más placer. Se sabe que el burro puede más por insistente que por bonito, de ahí la iniciativa del área de tránsito de la ciudad del sur para que los automovilistas entren en razón. Más claro, metele otro pasacalle.  
 
Sigue siendo el rey
 
Si hay un monarca del alfajor en Tucumán ese es John Boli. No se trata de una estrella de Hollywood o de Bolliwood, sino de un héroe sin capa, mejor dicho, tricapa como los alfajores triples que vende en los colectivos y que lo han convertido en toda una celebridad en Monteros. El vendedor ambulante por el que lloraba toda una ciudad que lo creía muerto a mediados de mayo. En las redes sociales ya lo despedían mensajes cargados de nostalgia y congoja, pero fue el propio John quien, reencarnado de las cenizas de su velorio virtual, reapareció en público para desmentir su propia muerte. Lejos de la indignación de que se lo diga muerto sin haber fallecido aún, John Boli se mostró agradecido con aquellos que, al cometer el funesto error, le alargaron la vida. No quedan dudas de que en Monteros y en todo el territorio provincial sigue siendo el rey.
 
Friends a la tucumana
 
Los más viejos y nostálgicos recordarán la memorable dupla que formaban Carlos Calvo y Pablo Rago en la serie televisiva “Amigos son los amigos” a comienzos de la década del noventa. Para los más jóvenes y cosmopolitas, la serie que plasma las aventuras y desavenencias de todo grupo de amigos es la norteamericana Friends, otra vez en boga por el capítulo especial estrenado recientemente: La Reunión. Lejos de arrimarse, la versión tucumana caracterizada por políticos locales, parece una historia de desencuentros, chicanas y traiciones. Allí se pueden a Juan Manzur en andas y con el oflador en manos, a José Alperovich bailando con una vecina, a Ricardo Bussi violento a la salida de un “debate” invitándolo a pelear a Cano, a Osvaldo Jaldo batiendo palmas, palmas, palmas, y a Germán Alfaro mostrando sus dotes de bailarín aprendidos en Villa Amalia. Sólo les falta cantar abrazados como en cena de egresados ese clásico de los Enanitos Verdes que reza: “No importa el lugar, el sol es siempre igual. No importa si es recuerdo… o es algo que vendrá…”.