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"Agarrame": el sueño del Caimán y la culebra silbadora en un boliche de Tucumán

HISTORIAS DE ACÁ

Cumple 21 años en agosto, trabaja con una sonrisa que no se negocia, la rompe entera en Instagram con los videos que protagoniza para su local de ropa y con la noticia que leyó en eltucumano.

Miles de jóvenes esperan el regreso de los boliches y Caimán no se queda afuera.





“Yo lo único que voy a decir es que si esto es verdad, agarrame”, dice Mateo Politi, alguna vez Politi a secas en el secundario, otrora Oso, pero desde hace un tiempo para todos: Caimán. De lo que hay que agarrarlo es de la noticia que leyó en eltucumano, la hizo video y con culebra silbadora incluida se prepara para uno de sus sueños: el regreso a los boliches de Tucumán y en especial a uno en particular: “Siempre a La Cascada, perro”.

Emprendedor desde hace unos años, Caimán montó su propio showroom de ropa con su amigo Julián, se rompen laburando de lunes a viernes y hasta los sábados hasta el mediodía, todo tras un sueño de progresar, de crecer, de estar haciéndolo de hecho con una comunidad de 21 mil seguidores en Instagram, pero con las redes sociales no alcanza: “Se extraña la noche”.

“Estamos todos los días en la Mendoza 815, bro. Cumplo 21 años en agosto y cuando leí la noticia en eltucumano de que vuelven los boliches no pude evitar hacer un video y subirlo a mi Instagram personal, lo vio mi amigo Julián, y me dijo que lo subiera al del laburo. Ahí la estamos rompiendo, amigo. La verdad que de a poco comenzamos con este sueño que también es nuestro trabajo: al principio, para promocionar nuestras cosas, habíamos empezado a subir historias de Instagram, pero hicimos un curso con Julián de Videomarket donde te enseñan a vender por medio de videos, luego vimos que la vendida cansaba y hemos empezado a hacer humor: así crecimos y ya somos una comunidad de amigos que les gusta la ropa y salir. Por eso la alegría”.

“Además de que tengo precios baratos para todos los que queremos estrenar una pilcha el fin de semana, después de las stories de Instagram, estudiamos los algoritmos y nos dimos cuenta que la posta son los videos de Reel Instagram. Empezamos a meterle a full con los videos y el del video del fuego hizo click y crecimos en popularidad: Caimán Showroom. Ya hasta mis amigos me dicen Caimán y yo a ellos les digo Caimanes. Son tiempos difíciles, pero no perdemos la sonrisa: ser simpático es importantísimo en este negocio, no vendemos una imagen que no somos, no te voy a atender con cara de culo. Es todo un conjunto”, dice Caimán, quien se prepara y anhela el regreso a la normalidad por el bien de todos.

“Cuando leí la noticia, no sabés la alegría que me ha agarrado. Cuando yo vuelva a los boliches, es inexplicable lo que voy a sentir. El silbido de la culebra que le metí en Reel y también en TikTok solo es para arrancar. Lo que más se extraña de la noche de antes es la tranquilidad de hacer todo legal con los horarios, de estar con amigos, de estar seguros, de estar vacunados. Es toda una cadena: si volvemos a la normalidad, vuelven los bares con todo, los boliches, los negocios como el mío se reactivan. ¿Quién se compra una camisita para estrenar si no hay noche para presumirla?”, dice Caimán, quien ya recibió la primera dosis y tiene fecha para la segunda.

Con las dos dosis aplicadas, Caimán sueña con los ojos abiertos cómo será el regreso a La Cascada y a los boliches que lo esperen con las puertas abiertas de par en par como estrella que es: “No, no va a ser lo mismo que antes. Al regreso a los boliches lo imagino con un cupo de personas reducido: si podían entrar 1000 personas, van a poder entrar 500. Me imagino con todos bailando y no lo puedo creer. Cuando cerraron los bares, cayó la venta. Si los bares han sufrido mucho, imaginate los boliches. Cuando se abra todo, va a ser una felicidad para todos los rubros. Eso queremos todos, amigo: volver a ser felices. ¿O no?”