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"Es mi abuelo": la maravillosa historia detrás de la foto de los Peaky Blinders de Tucumán

LA FOTO QUE HABLA

Pablo del Pozo encontró una foto de su abuelo cuando era un niño, investigó y reconstruyó su historia. Fotógrafo radicado en Buenos Aires, se apasiona por las imágenes que heredó y que documentan un Tucumán distinto, cambiante, en plena evolución, inagotable. FOTOS

Antonio Randolfo Vera, el changuito pegado a la pava. Todas las fotos son gentileza de Pablo del Pozo.





Las fotos hablan: nos revelan secretos de otras épocas, nos traen paisajes de otros tiempos, inmortalizan sonrisas picarescas, miradas profundas que vienen desde otras décadas a contarnos historias de vida. Esa captura de un punto exacto en las coordenadas del tiempo y el espacio nos invita a la imaginación, a la pregunta, a la curiosidad, a la investigación: ¿quiénes son esos muchachos de distintas edades que sonríen con los zapatos gastados y ataviados de trajes grises? ¿Qué habrán hecho minutos antes de posar? ¿Y  después? ¿Qué penas los aquejaban? ¿Qué tristezas los invadía? ¿Qué amores extrañaban? ¿Qué orgullos les inflaba el pecho? ¿Qué dolores acarreaban? ¿Qué alegrías les florecían? ¿Qué secretos guardaban?

Una foto, sobre todo si es antigua, nos puede llevar tan lejos como nosotros queramos, y eso hace Pablo del Pozo, con una en imagen la que un grupo de personas, la mayoría jóvenes tucumanos posan ante una cámara que los eterniza a ellos y a sus sonrisas de algún día de la década del 30, en algún punto del interior de Tucumán. 

Pablo viajó a esos días imprecisos, pero fascinantes para reencontrar a su abuelo, quien recién salido de la niñez, con una insípida adolescencia, ya lo tenía trabajando de cadete en el Ingenio Trinidad, lugar en el que laburaría por los siguientes 50 años. 

Pablo conoció a su abuelo en vida, ya con arrugas, más cansado, en sus últimos días como laburante de alma y vida, pero que hoy lo encuentra joven, lleno de vida, justo comenzando su etapa laboral, rodeado de otros jóvenes también laburantes precoces en los tiempos que la escuela y la universidad eran, todavía, para pocos. 

“El chango que tiene su cara justo al lado de la pava es mi abuelo”, revela Pablo sobre la imagen que muestra a un grupo de personas ataviadas a lo Peaky Blinders, la serie de Netflix que retrata la vida un grupo de pandilleros en la Birmingham en la década del 20, ciudad que por entonces vivía la explosión de era industrial tras la Revolución que se había dado unos años antes. 

En nuestro Tucumán querido, la industria fue, es y será, principalmente, azucarera, y estos changos venidos de otros años son, como no podía ser de otra manera, trabajadores de un ingenio, o al menos eso supone Pablo: “Yo pienso que son obreros porque mi abuelo trabajó en el Ingenio Trinidad desde los 14 años, empezó como cadete, y por la diferencia de edades que hay entre todos los que están ahí, concluyo que deben haber sido sus compañeros de trabajo. Porque no son familiares”, comenta en charla con eltucumano

Antonio Randolfo Vera, conocido como Borbo o Borbojo, por sus vecinos, amigos y familiares, es el abuelo de Pablo que por entonces, no soñaba tener un nieto, y se ganaba unos mangos como cadete en la década del 30. Después siguió siendo empleado de La Trinidad hasta bien entrados los 80, y vivió justo a la par de ese Ingenio hasta el día en que murió, ya a finales de los 90. 

“Mi abuelo era una persona que sostuvo toda la vida algunas costumbres que nunca dejó. Él se levantaba a las cinco de la mañana y se tomaba un té y, como ya no trabajaba, se volvía a acostar. Pero nunca dejó de levantarse a las cinco”. 

Por suerte lo disfruté mucho, hasta de grande. Él salía pasear conmigo y me contaba historias, no tanto del Ingenio y yo lamento no haber tenido la curiosidad que tengo ahora porque le hubiera preguntado muchas más cosas sobre esas épocas”. 

La curiosidad de la que habla Pablo se evidencia en su propio relato porque él logró ver algo que casi ningún otro espectador de la foto hubiera notado: “Me llamó la atención que sostiene un foto de una mujer y hay otra puesta delante del cebador de mate. Estuve más de un mes investigando de quién se trataba y resulta qué es Jean Harlow, una famosa actriz de la época. No logro concluir qué significan esas imágenes, supongo que eran admiradores, o tal vez era un chiste, no lo sé”, 

Harlow, conocida como la Rubia Platino, fue todo un símbolo sexual en la década del 30 y falleció repentinamente cuando apenas tenía 26 años y se encontraba en el apogeo de su carrera, en el año 37, tiempos evidentemente cercanos a la foto del ingenio. 

Pablo es fotógrafo profesional y encuentra en su abuelo un ostensible interés por la fotografía con el que se siente muy identificado: “Lo que más me llama la atención es el tipo de fotos que sacaba. Porque en las fotos antiguas, lo más común es encontrar fotos familiares, pero mi abuelo buscaba fotos con paisajes, son imágenes que documentan como fueron algunos lugares hace muchos años. Lo veo en una serie de fotos que hizo en un viaje que realizó por Tafí hasta Cafayate cuando la ruta era nueva, y hoy podemos ver cómo han cambiado esos lugares”.

Esta pasión por las imágenes, y por sus trasfondos, son las que convirtieron el grupo de Facebook Fotos antiguas de Tucumán en uno de los lugares preferidos de internet para Pablo y al que trata de aportar cada vez que puede: “Subí algunas fotos de la Avenida Belgrano, cuando recién se la estaba ampliando y tengo varias sacadas desde el mismo punto, en distintas épocas que permiten ver el progreso de la zona”. 

Pablo del Pozo tiene 46 años, se fue de su Tucumán querido cuando era muy chico, y volvió para vivir un período entre los 18 y los 22: desde entonces sueña con volver, como Atahualpa, a quien también admira: “Yo trabajo mucho con el folclore, tanto con la fotografía como con la radio. Tengo un programa por Radio Tupac que se llama Soy de la Tierra y es de folclore”. 

Así, a más de 1200 kilómetros de distancia, y nueve décadas más tarde, a través de una foto, Pablo pudo viajar a su Tucumán y rencontrarse con su abuelo cuando era un niño trabajador, tal vez, enamorado de una actriz estadounidense que nunca supo que algunos obreros azucareros la admiraban, y que un tucumano, casi un siglo después la buscaría durante un mes, solo para reconstruir una historia que ya es eterna.

Peaky Blinders.

El abuelo de Pablo, acuclillado, con la cara al lado de la pava. Abajo: la foto de Jean Harlow. 

Jean Harlow, la Rubia Platino.

Foto del Viaje a Tafí del Valle y Cafayate del año 1947.

Foto del Viaje a Tafí del Valle y Cafayate del año 1947.

Foto del Viaje a Tafí del Valle y Cafayate del año 1947.