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"Son increíbles": Dardo y Argentina, la historia del gran amor bajo el sol de Barrio Sur

HISTORIAS DE ACÁ

Es el matrimonio protagonista de una de las imágenes más bellas de Tucumán: sentados sobre los canteros de su casa en la esquina de Lavalle y Entre Ríos, una vida fascinante asoma. Su nieto Juan Pablo relata cómo viven cada día y no sale de su asombro: "Transmiten sus ganas de vivir". VIDEO

Argentina y Dardo. Imágenes cortesía de la familia Torres.





“Jaja, una amiga le sacó esta foto a mis abuelos hoy: cuánta historia en una foto”, escribió Juan Pablo Torres en Twitter para enmarcar una de las imágenes más bellas de Tucumán: Dardo Miguel Torres (80) y Argentina Rionda (78) sentados sobre los canteros de su casa en la esquina de calles Lavalle y Entre Ríos, una esquina donde el amor asoma como el sol de Barrio Sur, baña los adoquines, los pétalos naranjas y el azahar de los naranjos, donde todo se mezcla con una cucharada de helado en Kokino y alimentan las ganas de conocerlos: "Son increíbles".

Juan Pablo, el nieto de Dardo y Argentina, dialoga con el diario eltucumano antes de ir a visitarlos este lunes a la tarde. Es un diálogo que será la carta de presentación de una sorpresa para sus abuelos: "Son una pareja hermosa. Son los padres de mi viejo, son el padre y la madre de siete hijos".

"Mis abuelos hacen folklore y salen a correr. Esa foto es una postal de mis abuelos. Siempre salen a la siesta a la vereda bajo el sol, o los vas a ver arriba, en el altillo, en la terracita". 

De hecho, una vez que la imagen de Argentina y Dardo comenzó a circular en las redes sociales, amigas y amigos de Juan Pablo, y vecinos de Barrio Sur, le pusieron título a esas dos personas a quienes miraban mientras salían a tomar aire o simplemente pasaban a través de la ventanilla de un colectivo viéndolos ahí, siempre ahí. 

"Están juntos desde toda la vida y esa es la vida que comparten, la que está ahí en la foto: hablan de todo, comparten un mundo riquísimo en común. Mi abuela nos enseñó a todos los nietos matemáticas, por ejemplo. Mi abuelo nos armaba volantines con cañas y aviones de telgopor. Crecimos ahí".

La imagen, además, refleja un retrato de esta época: “Antes de la pandemia era habitual verlos así, pero durante un tiempo no pudieron hacerlo. Yo, por ejemplo, no podía ir a verlos porque trabajo con mucha gente. Sí iban mi papá y mis tíos".

"Ojo, de todas maneras, no había forma de que mi abuelo dejara de ir a correr todas las mañana a las 8 a la plaza San Martín. Se ponía doble barbijo y salía a correr: 'No puedo estar sin correr, voy a perder entrenamiento', nos decía. Y es porque desde que cumplió 70, luego de conocer a Efraín Wach, se dedicó al atletismo: hace triatlón, jabalina y se fue a competir a Málaga. Tiene más de 400 medallas en su casa. Y el año que viene va a competir a Italia".

La persona que les tomó la foto principal que ilustra esta nota es una amiga de Juan Pablo. Entre los comentarios aparecen comentarios de los hijos menores de Dardo y Argentina: "Mis tíos son gemelos, pero nosotros les decimos los mellis, los mellizos Torres. Por otro lado, mi papá es farmacéutico y, desde que mi abuelo se dedica a competir, él lo orientó con los suplementos vitamínicos necesarios para entrenar".

"Con mis amigos tenemos una anécdota en Tafí, antes de la pandemia: volvíamos a las 8 de una juntada y llovía. Mi abuelo ya estaba despierto y se iba corriendo a abrirnos las tranqueras. Desde las 7 que estaban mateando con mi abuela. Una vez al mes viajan a Salta, a Santiago, o alguna escapadita".

Dice la canción: "Y locos de amor, locos de amor, locos de amor, soñaban, soñaban... Eran dos locos, dos poetas, que inventaron un amor, le pusieron un color, eligieron un lugar y allí se amaron". Y se aman y se amarán. El lugar elegido ya se lo conoce por fuera y ahora también un poco por dentro a través del nieto Franco, quien filmó un videito con sus abuelos un domingo de sol en los canteros donde la vida transcurre y se fija la vitamina D.

Son imágenes y un recorrido desde el punto de partida con sus fotos de boda, con hermosas imágenes tomadas por su nieta, también con imágenes de los primeros tres bisnietos, con pinturas de la Monona, con ovillos de lana cerca para tejer todo el día, con las medallas y los trofeos de Chiquito y sueños en común, muchos más sueños en común por delante, tal como lo resume Juan Pablo hasta el próximo capítulo: "Las ganas de vivir de ellos es una locura". Sí, claro, por supuesto, claro que sí, siempre así: locos de amor.


Los hijos y las hijas de Argentina y Dardo. ¡Hermosa familia!

Así es la Navidad en la esquina más linda de Barrio Sur.