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"¿Alguien sabe si están dando el bono de $5000 en el Hipódromo?"

DETRÁS DE LA CAMPAÑA

Leonardo está a un año de convertirse en profesor de música y busca trabajo para terminar sus estudios. Recibió una catarata de insultos luego de una consulta en Facebook. La historia detrás del pedido y el mensaje para los odiadores.





Hace dos semanas, una larga fila de personas en el Hipódromo de Tucumán llamó la atención de numerosos medios de la provincia. Personas mayores de edad, residentes de comunas en situación de vulnerabilidad podían anotarse para recibir un bono extraordinario por cinco meses por un monto de $5000 mensuales. La falta de información oficial y el contexto electoral alimentaron una serie de hipótesis y acusaciones cruzadas entre precandidatos. Lo único cierto es que, detrás de los insultos, las chicanas y de la campaña electoral, miles de historias transcurren empujadas por la necesidad generada por la crisis económica, por la pandemia o por situaciones que nadie entiende o quiere saber. El pan no puede faltar en la mesa y muchos se suben a cualquier ola con tal de sumar unos pesos para fin de mes.


Leonardo Luna no es Leonardo, pero prefiere mantenerse bajo esa identidad que creó en Facebook para hacer la consulta que le valió cientos de insultos: “¿Alguien sabe si están dando el bono de $5000 en el Hipódromo?”

Sabía que iba a pasar. Pero hay urgencias que atender. “Me enteré del bono por las noticias”, afirma a eltucumano.com y así arranca contando su historia. Estudia Profesorado de Música y le queda un año. Tiene 10 hermanos, es oriundo de La Calera y conoció el trabajo desde muy joven, cuando tuvo que ayudar a su padre a cultivar la tierra. Lo hizo hasta los 14 años, edad a la que decidió continuar sus estudios solo, sin ayuda de nadie, y salir adelante para obtener un título.

“Estudiaba Profesorado en Inglés, pero la exigencia horaria era demasiada y en ese tiempo yo trabajaba en el comercio. Entonces un amigo que estudiaba Música me convenció de estudiar con él y me ayuda a aprender piano, composiciones simples para enseñar a los chicos cuando me reciba”, cuenta Leonardo, que actualmente vive en Yerba Buena con la ayuda de familiares, mientras estudia y busca trabajo. Hace no muy poco le llegó una oferta, pero las condiciones no eran las adecuadas: 15 horas por $1000, una empresa que necesitaba personal de seguridad. “Solamente en colectivo gastaba más de $100 y no iba a poder seguir estudiando; hay mucha explotación”, se lamenta.

Los comentarios de usuarios en la publicación realizada por Leonardo en el grupo de Facebook “¿Alguien Sabe? Yo Sé” son lapidarios. Sin conocer la historia detrás de quien pregunta algo que necesita saber, tal y como lo dicta el nombre de ese útil espacio, lo primero a lo que atinan es a insultar, a despreciar, prejuzgar, a desconocer cualquier necesidad que pueda haber detrás.

“¿No probaste trabajando?”

“Qué vergüenza, vagancia se venden por dos pesos, políticos y vagos juntos cagando al país”

“Aguante la vagancia y los planes, los giles que laburen”

“Así es el populismo de mierda en el que vivimos después de quejan cuando no tienen agua o luz o por la inseguridad”

“Ojalá nunca les pase. Un día uno está bien económicamente y al otro día no sabe. No les tengo rencor”, dice Leonardo sobre los comentaristas que lo destrozaron en Facebook. “Hay gente que tuvo la suerte de tener familia que los banque, algunos tuvimos que trabajar y hoy se hace difícil encontrar trabajo sin un título”, agrega.

Leonardo vio a compañeros suyos de carrera abandonar los estudios por no tener ropa para ponerse. También por hambre, muchos de ellos no completaban las cuatro comidas del día. “Me daba mucha pena y trataba de ayudar a los que podía, pero hay muchas realidades distintas, gente que tiene vergüenza de ir a estudiar porque no tiene una camisa linda o zapatillas sin agujeros; es complicado”, señala. Confiesa que los comentarios de la gente no le mueven un pelo. No lograron afectarlo en lo más mínimo, pero lamenta la cizaña con la que tratan a quienes sufren la necesidad.

Lejos del enojo, mucho más allá de cualquier disputa política, Leonardo elige cubrir la grieta con lo que puede y elige hablarle a quienes considera hacen un verdadero esfuerzo por salir adelante y, por ende, sacar adelante al país: “Me gustaría emitir un mensaje para el que estudia: les digo que traten de hacer lo posible por seguir adelante. Sabemos que te negrean mucho sin un título. Hay que salir adelante estudiando y no esperar nada de ningún político”.

Leonardo Luna sigue buscando trabajo mientras estudia. A Leonardo el odio le resbala. Y, ojalá, en menos de un año, Leonardo estará enseñando las estrofas de alguna canción a algún niño tucumano que también querrá ser como él y estudiar música, o tocar algún instrumento, o que lo guardará en sus recuerdos como el mejor profesor que tuvo en la primaria. Suerte, Leonardo.