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"No estoy enojado": casi lo atropella, le abolló el auto y ahora lo busca para darle un mensaje

BÚSQUEDA IMPLACABLE

Lucas quiere dar con el motociclista que dañó siete años de trabajo en la comuna de San José. ¿Qué fue lo que pasó?





Hace exactamente una semana, Lucas volvía de su trabajo por calle Frías Silva de San José, comuna que pertenece a Yerba Buena. Cuando se disponía a doblar por Camino del Perú, detuvo su auto y miró hacia ambos costados. Sin riesgo aparente se dispuso a ingresar al camino, cuando escuchó el zumbido de un motor casi encima de él. Entonces, clavó los frenos de golpe y lo que pasó después le indignó tanto que lo publicó en las redes.

“Si tu papá, tu abuelo, tu marido tiene una moto azul, y casi lo chocan por imprudente en camino del Perú y frías Silva, por pasar un camión donde no debía, el que casi lo choca soy yo y casi me como un garrón de arriba, bueno decile que por hacerse el loco y pegarle una piña al capot de mi vehículo lo abolló, y ya tengo su patente, y voy a caerle con el peso de la ley”, escribió Lucas Zurita el 24 de agosto pasado, luego de sufrir un percance de tránsito que le terminó costando el daño de su herramienta principal de trabajo, fruto de siete años de esfuerzo: su vehículo.


Lucas no se explica la reacción del ahora motociclista más buscado de Tucumán, a quien no pudo verle su rostro porque, por suerte, venía con casco. Agradece a Dios haberle dado reflejos certeros para frenar en el momento justo. La historia podría haber sido otra completamente distinta. Luego de haber cometido una grave falta de tránsito al sobrepasar un camión por la mano incorrecta, no tuvo mejor idea que responder al reclamo de Lucas y otros automovilistas que vieron su maniobra con una piña que abolló el capot que estuvo a punto de estrellar y luego darse a la fuga.

Lucas, más allá del momento vivido, prefiere no hacerse mala sangre. Pero quiere encontrar al motociclista para que se haga cargo de al menos una parte del daño producido y para hacerle una propuesta. “Quisiera invitarlo a la iglesia a la que voy; le diría que busque a Jesús porque si hace las cosas que hace es que hay una insanidad espiritual”, asegura y confiesa no estar enojado. “No estoy enojado, no lo juzgo, es justo hacerse cargo”, agrega.

El damnificado tomó la patente del motociclista, pero confía en el arrepentimiento del prójimo antes que en el duro rigor de la Ley. Reniega de la sociedad actual y vuelve a destacar lo importante de refugiarse en Jesús, más allá del credo. “Esta sociedad necesita ser transformada. Vos denunciás, escrachás y eso no los cambia; lo único que te cambia es Jesús”, concluye Lucas, que espera que esta semana se cumpla el milagro del arrepentimiento de una oveja descarriada.