Flor, la mamá que eligió adoptar en vez de gestar: "Esta es la vida que siempre proyecté"
En el día de la madre, traemos la propuesta de una tucumana que, pudiendo tener hijos biológicos, eligió adoptar: "No tengo un hijo adoptado, yo soy mamá adoptiva gracias a la existencia de mi hijo".
“Desde changuita cociné esta idea, esta forma de maternar”: Flor es una mamá que decidió que iba a convertirse en mamá sin depender de su reloj biológico o de sI tenía pareja, o no. Soltera, independiente, y consciente. Así fue que tras su tiempo de espera, trámites, y mucha ansiedad, una mañana mientras trabajaba le llegó una llamada desde el juzgado, y acudió de inmediato. Una hora y media después, se retiraba del lugar con su gordito en los brazos.
Poder tener hijos biológicos, pero adoptar por elección: la propuesta de Flor
La vida de Flor no se concibe sin lo que es ahora: una familia, creada y planificada con mucha antelación, familia hecha y derecha que está formada principalmente por dos, es decir, ella y su hijo. “Él llegó con 9 meses. El vínculo se sigue construyendo, es una cosa que yo proyecté y planifiqué desde muy chica, para mi este fue un proceso muy natural, siempre quise ser mamá por adopción y elección, no tenía inconvenientes biológicos pero esta era mi idea, mi proyecto personal. El vínculo es complejo, como todo vínculo, pero a la vez maravilloso. No encuentro otra manera de vida que esta que es la que soñé. Me gustaría destacar que a pesar de ser madre soltera, me animé a esta forma de maternindad por la red de contención que tenía en ese momento, con amigos, padres, hermanos, las formas de ser familia son inmensas”, le explica a eltucumano.
“Yo materno en red, soy el tronco más fuerte obviamente, pero desde el día uno me acompañó mi familia”, sentencia la entrevistada.
En este día de la madre, la propuesta de esta mamá adoptiva es que nos permitamos pensar en la adopción como un gran acto de amor, sin prejuicios, y como otra forma de proyectar una familia: “Muchas veces las personas por desconocimiento, falta de herramientas y algo de prejuicios se niegan la posibilidad de pensar que hay tantos madres y padres como personas en el mundo. Cuando estaba en lista de espera, mi mamá me dijo una vez que ella en sus cuatro embarazos no sabía cómo íbamos a ser, con qué íbamos a venir, uno no necesariamente por ser adoptado viene con un complejidad extra. Todos somos complejos en la adolescencia, en la adultez, y uno como padre acompaña, se te salen las entrañas de dolor, saltás de alegría, uno acompaña, pero hay cosas que se te van de las manos, ya sea con hijos biológicos o adoptivos”, opinó Flor.
“Cuando uno adopta, este niño o niña o niñe, viene con una historia y a esa historia hay que respetarla, uno construye diariamente con esto que lo atraviesa, y la historia de mi hijo es mía también”.
De un día al otro, mamá tiempo completo
Los procesos de adopción cambian para cada persona, y el caso de esta familia fue como nos describe la mamá “una montaña rusa de emociones”: “Yo venía con la persiana baja por ser mujer soltera, joven, y apta biológicamente, razones que parecían ser contrarias a lo que se elige en el registro, y de repente me llaman del juzgado, a las diez de la mañana estaba en la oficina y a las doce y media me estaba yendo con mi niño hermoso a casa. Esperaba un niño grande y terminé con un cachetón hermoso de 9 meses. El juez me dijo ‘Flor, está tu hijo, tiene 9 meses que cumple hoy y unos cachetes muy grandes’”, revela la enamorada mamá, con un tono de dulzura que deja entrever que nunca olvidará las palabras de ese juez, hace ya 8 años.
“Estuve una semana en mi mamá en donde ella,imi papá mis hermanas, amigos y todos me ayudaron, y después me fui a mi casa, le dije ‘bueno viejos, me tengo que ir a casa porque esta es la vida que proyecté’, y desde ahí nunca más paré”. Cuenta entre carcajadas Flor.
La propuesta en este día de la mano de parte de Flor es clara y muy sincera: ser mamá o papá desde la generosidad, desde la conciencia. Que adoptar no sea solo segunda opción, o nuestra idea de descarte por algún problema biológico, sino que ensamblar historias con un niño o niña que nos necesita, sea una opción válida y un proyecto en el cuál trabajemos. ¿Qué te parece?
“Cada vez que mi hijo se duerme, cuando lo veo comer, a pesar de los quilombos que todos tenemos, lo siento tan natural a todo, nunca he dudado de esto. Esta vida nunca fue una posibilidad entre tantas, sino que fue un proyecto concreto. Cuando hay familias, generalmente parejas, buscan adoptar porque no pueden hacerlo biológicamente, y hay que respetar cada historia. Yo, por mi parte, llegué desde otro lugar. No concibo otra manera que la de vivir con mi hijo”, cierra Florencia.








