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"Hay que hacer de las adversidades una oportunidad": emprender en Tucumán

EFEMÉRIDES

"Un día me encontré sin plata en el bolsillo, hice unas etiquetitas a mano, y salí a ofrecer mis productos en los negocios, los vendí todos. No me olvido más esa sensación": en el Día de la Mujer Emprendora, una tucumana que se animó a salir del molde y apostar por sus creaciones.





Empoderarse, tiene que ver con reconocer las habilidades personales para conseguir más autonomía y de esa manera, influir positivamente en una situación personal. En ese sentido, cada 19 de noviembre el mundo celebra a aquellas mujeres que se empoderan a través de su trabajo, sus habilidades y sus ganas de salir adelante, celebrando a las mujeres emprendedoras.

Dicen que en situaciones de emergencia y a veces de crisis es cuando surgen las mejores ideas a flote, tal cual le pasó a Celeste Galindo hace 16 años, una Tucumana cuya emergencia era “necesitar ir por más”, y creo su marca, “Celestina”: “Necesitaba estar siempre atenta a la moda, una pasión de toda mi vida, la verdad me encantaba tener la ropa y accesorios del momento pero en variedad, o sea, mucho de todo.  Jugaba bastante con eso, entonces,  compraba, refaccionaba mi ropa y accesorios, a la modista del barrio la mantenía siempre ocupada con retoques en prendas vintage para traerlas a la modernidad con mi impronta”, le cuenta a eltucumano.

Todas las mañanas, Celes se va al trabajo formal que le ocupa las mañanas. Por la siesta, llega a casa y apenas se acomoda, le dedica tiempo a lo que ella llama “su hijo”, que es su emprendimiento, ese que la lleva a organizar ferias de emprendedoras, encuentros de artesanas y diseñadoras, acompañar modelos en pasarelas, y hasta tirar la manta en algún espacio, para mostrarle al mundo lo que hace.

A los 19 años, mientras estudiaba inglés, Celeste se armó un collar al que define como “bomba en ese entonces, divino, puras piedras de colores”, y esa bomba explotó hasta su entorno: “Mi entorno empezó a pedírmelos, sabía que tampoco iba a usar todos esos porque me Iba a aburrir y a los días iba a estar haciendo algunos modelos nuevos. En verdad no estaba para nada consciente de era un comienzo para toda mi vida”, nos confiesa, emocionada.

Producir era mi cable a tierra, mi desconectar para conectar. Un día me encontré sin plata en el bolsillo, hice unas etiquetitas a mano, con el mismo nombre de fantasía que uso al día de hoy y salí a ofrecer en los negocios, los vendí. No me olvido más esa sensación, de tomar aire e ir a probar a ver qué onda. Desde ese entonces me mantuve produciendo para mí, lo que usaría yo y después para mis amigas”, detalla, recordando los primeros pasos de su marca.

Sobre el rumbo actual que tomó su emprendimiento que comenzó como una línea de bijou, Galindo nos cuenta que su carrera de emprendedora no fue nunca lineal pues el mandato de dedicarse a una profesión “clásica” era muy fuerte. Sin embargo, un día llegó a un curso de marroquinería por probar, y el cambio fue intenso: “Nunca me imaginé que desde la primera clase me iba a enganchar y a comprometer de esa manera, 'una mujer hasta le roba la tarjeta de crédito al marido por un par de zapatos o una cartera' me dijo mi profesor, amigo y mentor Fabián González, y me agarré de eso, 'esto es lo mío'. Mientras estudiaba, todavía no tenía cortado el cuero y la cartera ya estaba vendida, mis conocidas me tenían más fe que yo, gustaba mucho, ya no había con que darle”

“Mi fuerte hoy son las carteras, billeteras, bolsos de viaje, riñoneras. Al relacionarme con colegas diseñadores pude también ir pensando en ampliar el stock e ir permitiéndome llegar de una manera más amplias a más personas con productos masculinos y sin género, o sea, unisex", explica Celeste sobre sus creaciones. “De eso se trata hoy CELESTINA handcrafted bags. Son propuestas que surgen para resolver cuestiones de la vida diaria en cuanto complementos, con diseños únicos pero siguiendo las tendencias mundiales. Si tengo que buscar una palabra que me defina sería la 'originalidad' muero de aburrimiento si tengo que repetir conceptos”, nos confiesa.

La pandemia en su primera parte, presentó una gran crisis económica para muchas personas, y sobre todo para emprendedores de la moda y el diseño, sin embargo, la cabeza del emprendedurismo hicieron que Celes, al igual que miles de emprendedoras del país, muten su estilo para adaptarse a las exigencias y sobrevivir a la crisis pandémica: “Durante la pandemia obviamente ¿quién iba a pensar en comprar una cartera? Salí adelante y me mantuve ocupada y la página en vigencia con tapabocas de todo tipo de géneros, desde los más simples a los más despampanantes. De ahí surgieron los holders para barbijos y lentes”.

Para sostener un emprendimiento chico o grande, lo fundamental para muchas personas podría definirse si hablamos de la pasión: “me tomo muy en serio este sueño que fue tomando la forma que tiene hoy en día, mi empresita, y fiel a la chica capricorniana que soy, me dedico la mayor parte de mi vida a producir contenido, hacer pedidos, tomarlos, exponer y finalmente venderlos. Esto depende pura y exclusivamente  de mí y así como una madre es madre para toda la vida, siento ese nivel de compromiso pero la verdad no me pesa hacerlo, es pasión y amor”.

Para asesorarse en las finanzas de su emprendimiento y mantener las cuentas separadas con su trabajo formal de lunes a viernes por las mañanas, esta emprendedora recomienda organizarse y asesorarse por quienes saben, como aquellos cursos gratuitos que hay en el IDEP de Tucumán.

La entrevistada confiesa que con el COVID, descubrió el talento en muchos conocidos: “Todavía no me termino de sorprender con las marcas que se están formando desde su propia casa. Entonces nos da la pauta que lo más importante que necesitas al momento de querer emprender no es plata, sino  convicción, la fe en uno mismo de que lo que haces es bueno y le va a servir al otro”. Sin embargo, para que un sueño funcione, Celes nos recomienda “conducta y compromiso, ser organizado, plantearte que es lo que vas a ofrecer, quien lo va a hacer,  si vos u otro, como lo querés mostrar, si en fotos, si en locales, alguna feria, si en tu propia casa. La gente tiene que saber en qué sos bueno, que es lo que le vas a solucionar vos, mantenete más o menos en un rubro, por ejemplo, ¿vendes mates? Tené algunos, después otros más, después invertí en bombillas, una vez que puedas tener siempre stock de eso aumentas si querés el set para la yerba y el azúcar, para ampliarte lo vas haciendo dentro de ese estilo, después te vas animando a más,  ¿porque no bolsos materos? Y el mantelito para el picnic. ¿Ves que tampoco tiene techo esto?” aconseja generosamente esta profe de inglés, emprendedora y trabajadora estatal.

“Desde chica nunca me vi haciendo una sola cosa, si me preguntaban que quería ser, pensaba en varias, que se yo, cada uno es su propio mundito y lo va construyendo a su gusto y a piacere como te lo permita el contexto también. Yo tengo un trabajo más o menos estable medio día en donde desarrollo tareas que nada tienen que ver con Celestina y el arte pero que me ayuda a despejar,  a conectar con personas reales que en definitiva terminan siendo mis clientes en su mayoría. Traté de dedicarle full time a la marca pero no me inspiraba de la misma manera como cuando tengo otra tarea aparte, juro que vuelvo con más ganas desesperada y más inspirada todavía a producir más. Como una mamá a la que le toca trabajar en la calle y deja a sus hijos por unas horas” nos revela, demostrando el amor que tiene por Celestina.

Animarse a ser una mujer emprendedora hoy en día

Directamente pensando en la fecha que nos convoca, la de la mujer emprendora, Galindo opina que lo más importante es responder a un llamado interior para hacer algo de manera diferente a lo que acostumbra la rutina, aunque de miedo: “Yo no dejé el miedo de lado porque si me sentaba a esperar a que se me pase todavía seguiría siendo la Cele de antes, y no, no quisiera volver, déjame seguir. Vos decidíte y con miedo y todo dale para adelante”.

“Al lugar de mujer se lo da una, si bien a esta sociedad todavía se le ven reflejados rasgos machistas provenientes no sólo del género masculino sino de mujeres machistas, (más preocupante todavía), acá si las dudas e inseguridades de poder llegar a ocupar grandes lugares te invaden del todo, no vas a poder progresar, siendo del género que seas, no tiene que ser un impedimento”, opina.

“Vos que estás leyendo esto y yo que lo comparto, superamos una pandemia, que sea una adversidad más pero transformada en oportunidad, escucháte, replanteáte, definílo, dale forma y lárgate pero siempre haciéndote valer, vos y lo que haces. Dedícate y enfocáte en como personalizar lo tuyo con respecto a tus potenciales clientes. Podes inspirarte de mil formas, leyendo, formándote pero en definitiva a tu negocio lo haces vos, con tu impronta”, cerró.